Patrick Dempsey ha conocido el renacimiento de su carrera gracias a la exitosa serie televisiva Anatomía de Grey. Quizá haya mucha gente que no sepa quién es Dempsey, pero sin duda han oído hablar del doctor “Macizo” Shepherd, cirujano de postín y rompecorazones. Pude hablar con él a propósito de su último film, La boda de mi novia.
En sus últimos trabajos transmite una imagen de persona dulce y vulnerable. ¿No tiene miedo de encasillarse en este tipo de papeles?
Claro que me preocupa que me encasillen. Anatomía de Grey supuso un gran cambio en mi carrera, una gran oportunidad, y ahora tengo que tener cuidado con las elecciones que hago. Me gustó mucho hacer Encantada. La historia de Giselle porque fue una película que pude ir a ver con mi hija. Hablando de Encantada y de La boda de mi novia, creo que las dos son diferentes a Anatomía de Grey. Las películas son comedias románticas, mientras que la serie es más tipo telenovela, un dramón realmente.
Me interesa mucho lo que hizo Johnny Depp con su carrera, las elecciones que tomó. Lo mismo ocurre con Tom Hanks, otro buen ejemplo de un actor que ha sabido elegir bien sus papeles. Él empezó con comedias románticas y sus elecciones posteriores fueron muy buenas porque no le llevaron a divorciarse del público que ya había conseguido. Me gustaría hacer una cosa parecida. De todas maneras, en el mundo en que vivimos me parece que las comedias románticas son algo muy positivo. No necesitamos más películas negativas, el mundo ya tiene bastante de eso.
Ha dicho que Encantada la fue a ver con su hija. ¿Piensa en sus hijos a la hora de aceptar un papel?
Sí. De hecho, he tomado la decisión de no llevar un arma ni de matar a nadie en una película, precisamente por eso.
Le gustan las comedias que se hacían en los 40 y que protagonizaba Cary Grant. ¿Cree que hoy en día es difícil encontrar un buen guión para una comedia romántica?
Sí, es difícil dar con un guionista que sea capaz de escribir un guión con la calidad de las películas de los años 40. La comedia hoy en día es agresiva y está centrada en los adolescentes, aunque yo creo que existe un lugar para un tipo de comedia más sofisticada e inteligente, tipo Hollywood clásico.
Un momento álgido en el rodaje de Anatomía de Grey fue el del despido del actor Isaiah Washington, por un comentario homófobo…
Se refiere a los acontecimientos que sucedieron durante la 3ª temporada de la serie. Fue un momento muy desafortunado y triste para la serie. La situación fue fruto de la ignorancia, la falta de cultura y de tolerancia. Sería más sano si intentáramos guiarnos todos por la doctrina básica de todas las religiones, que es el amor. Creo que uno de los puntos fuertes de la serie es que intenta ser un reflejo del mundo. Es un mundo complejo, multicultural, etc. Yo creo que se trata de intentar ser tolerante y vivir pacíficamente y en armonía.
Esta película habla sobre la amistad. ¿Usted tiene muchas amistades femeninas?
Sí, muchas. Bueno, mi mejor amiga es mi mujer. Creo que es más fácil tener amistades con las mujeres si ya estás comprometido con tu pareja. Dos personas solteras, hombre y mujer, es más difícil que sean sólo amigos. Si tienes mucha amistad llegará un punto en que quieras llevarlo al plano romántico.
A la hora de elegir sus papeles, ¿lo hace en base al futuro éxito comercial que puedan tener?
Cuando se acepta un papel hay que preguntarse quién es el público, para quién estás haciendo la película. Si nadie va a ir a ver la película, no merece la pena hacerla. Yo he hecho películas independientes que no ha visto nadie, así que no quiero volver a hacer películas que sólo vean cuatro o cinco personas, aunque sepan mucho de cine. No creo que se trate de eso, así que yo creo que está bien hacer películas comerciales. Se pueden hacer películas comerciales que sean arte, no entiendo dónde está el conflicto.
¿Sigue otras series de éxito sobre médicos de la televisión norteamericana o las comenta con sus compañeros de reparto de estas producciones?
No tengo muchos amigos actores. Respeto a los actores, pero la mayoría de mis amigos no lo son. En la televisión suelo ver documentales sobre médicos, para entender mejor su comportamiento. Pero tengo que decir que normalmente no veo mucho la televisión, y tampoco voy muy a menudo al cine.
¿La interpretación es su vocación de infancia?
Soy un apasionado del esquí. Competía y cuando era más joven llegué a ser campeón del estado de Maine. También me encantan las carreras de coches, y conducir estos coches.
Dada la calidad de las series de hoy, ¿cree que es más sencillo encontrar un buen papel en televisión que en cine?
Sí, creo que es más fácil. Es más barato producir tanto para televisión por cable como para internet y tienes mucho más público. Y creo que ahora con canales de pago como HBO ha subido mucho el nivel de los programas. Lo que pasa con la televisión por cable es que se tiende a hacer 13 episodios por temporada, por lo que la calidad es mucho más alta. Sin embargo, el resto de cadenas en abierto piden temporadas de 24 capítulos, y así es casi imposible mantener la calidad haciendo el doble de episodios.
Ahora que es famoso, ¿cómo se siente al mirar hacia atrás y recordar sus comienzos?
Obviamente, cuando recuerdo las penurias económicas que pasé, miro la vida que tengo ahora y no puedo decir menos que “¡me encanta!”. Sin embargo, en la vida hay cosas buenas y malas, así que a saber a dónde me lleva el futuro.
¿Le gusta hacer publicidad?
Estoy muy contento con el trabajo que hice para Versace. Son un grupo de gente majísima con la que voy a seguir trabajando. Trabajo también con Subaru y Mazda. Por ejemplo, Subaru es el coche más popular de Maine por el mal tiempo que hace allí. Creo que tienes que tener cuidado cuando decides apoyar una marca. Yo creo en el proyecto de las marcas que apoyo y por eso trabajo para ellos. El dinero me interesa, obviamente, pero aún así tengo que creer en el proyecto.
En la película conduce un descapotable, cosa que sabemos que le gusta hacer. Pero, ¿qué tal se lleva con los caballos?
Tengo un Jaguar como el que sale en la peli, así que me he sentido muy cómodo con él. Pero eso de aparcar así de fácil delante de un Starbucks, no lo he hecho nunca. Esas cosas sólo pasan en el cine (risas). En cuanto al caballo, me tiró un par de veces. Pero no pasó nada, volví a subirme y ya está. Mi padre fue jockey, así que tenía que aparentar que sabía lo que estaba haciendo.
