Jim Carrey en persona es un show que deja a la altura del betún a El show de Truman. En la vida real resulta ser muy parecido a los personajes que interpreta en películas como La máscara o Ace Ventura: Detective de mascotas: un auténtico torbellino. El actor se encuentra en su salsa haciendo muecas, improvisando respuestas ingeniosas, y en suma, da la impresión de que se deshace con tal de sacar una sonrisa a las personas que tiene a su alrededor. Y lógicamente, lo consigue. El actor vino por primera vez a España para presentar Di que sí, su última comedia, en la que vuelve al estilo alocado de títulos como Dick y Jane: ladrones de risa. Sus respuestas a la prensa pueden sonar bastante surrealistas.
¿Por qué ha rodado otra comedia loca en lugar de seguir en la línea más sobria de cintas como El show de Truman?
Creo que quería estar cerca de Zooey Deschanel (risas), y ha sido una gran experiencia. Además, se nos critica mucho a los Estados Unidos, por los conflictos bélicos. Así que pienso que si nuestro país empieza a tener mala fama, y hemos enfadado al resto del mundo, hay que compensar de alguna manera. Creo que con comedias como ésta, al menos podemos hacer que la gente se ría un poco, para que todo el mundo se sienta un poco mejor.
Pero ha ganado el Globo de Oro, con El show de Truman y Man on the Moon. ¿No cree que siguiendo en esa línea podría llegar a optar al Oscar?
Me encantaría ganar el Oscar, no voy a mentir. Es un gran honor. Creo que ganar el Oscar es una de esas cosas que suceden cuando el universo se alinea a tu favor, en un momento buenísimo. Y si te lo dan, es que estás en plena forma.
Pero ganar el Oscar no es mi principal motivación. Me motiva también el papel, y la gente que va a participar en el proyecto. Y además, lo más importante para mí es el público. Este tipo de comedias me suelen dar muy buenos resultados en taquilla, y eso quiere decir que la gente las demanda. Y será por algo. No voy a negarles lo que quieren: verme en papeles de este estilo.
¿Qué le hizo decir que sí a este guión en concreto?
Pues cuando leí el guión, desde el principio dije ‘ducati’, y decidí seguir adelante. Y cuando me preguntaban cualquier cosa, seguía diciendo ‘ducati’. Así que el director no tenía muy claro a qué me refería, y me preguntaba si quería subir en moto. Estaba deseando que llegara la escena en la que monto en moto, soy un gran entusiasta.
Yo sabía que había cosas complicadas de rodar, pero decidí ‘decir que sí’ en la línea del espíritu de la película, que anima a decir que sí a cosas a las que normalmente dirías que no. Por ejemplo, en una escena tenía que dar un salto de ‘puenting’. Yo no había hecho nada parecido en mi vida, y realmente no quería hacerlo, pero era una oportunidad única de hacer algo diferente, que podía quedar bien en la película...
¿Fue difícil rodar el momento del puenting?
Pues como no es algo que haga todos los días, cuando llegó el momento estaba muy asustado. Yo pensaba que si mucha gente lo practica, será porque no es para tanto. Pero tenía una sensación extraña. Por las noches, soñaba que me estrellaba contra el suelo y yo pensaba, ¿qué le voy a decir a Jesús si no salgo de ésta? Fue un poco traumático.
En una secuencia del film habla usted coreano. ¿Es capaz de hablarlo en la realidad?
Estaría bien, pero la verdad es que no entiendo nada, sólo me aprendí los sonidos de memoria. Aún así estuve cuatro semanas estudiando la fonética. Sería genial hablar varios idiomas. Me lo he estado cuestionando a mí mismo todo el tiempo desde que bajé del avión en Madrid. ¡Qué maravilla sería venir aquí y hablarle a la gente en español y dejarles a todos deslumbrados! Debe ser genial invertir varios años de tu vida en estudiar un idioma, y luego venir y entender lo que te dicen. Pero desgraciadamente, confieso que los idiomas no se me dan bien.
¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Zooey Deschanel?
Me sorprendió muchísimo. No sabía que tenía tanto talento. Y además, aportó sus canciones originales para la película. Eso obligó a cambiar cosas en el guión. Resulta que la escogieron a ella porque sabía cantar de verdad y tenía experiencia musical. En una primera versión del guión, su personaje era una roquera nefasta, que interpretaba canciones horribles. Pero después encajó mucho mejor introducir las originales canciones de la propia Zooey, que van sobre el desamor, un tema que interesa mucho a mi personaje, que ha sido abandonado y está deprimido. Quedó muy bien.
Y con el legendario Terence Stamp, ¿qué tal?
Siempre he admirado mucho su trabajo y me gustan sus películas. Pero ha sido una experiencia aún mejor de lo que imaginaba. Es un auténtico peso pesado. ¡Hablamos de alguien que casi le da una paliza a Supermán (en Superman II)!
¿A qué diría que sí sin dudarlo, como su personaje de la película?
Aunque no me gusta hablar de mi vida privada, confieso que a cualquier cosa que me dijera Jenny (Jenny McCarthy), mi novia. Creo que es una mujer muy razonable, y que sabe lo que está bien y lo que me conviene. No existe nadie más en quien confiara de forma tan irracional.
Aunque es una comedia muy en su línea, ha dejado de hacer muecas exageradísimas como en La máscara, y su personaje parece más real. ¿Ha evolucionado con el tiempo?
Si me pasaba de la raya, el director me castigaba (risas). Creo que en la película hay secuencias muy locas, pero también otras muy humanas, que dan que pensar y te hacen sentir bien. Sigo siendo especialista en comedia física, pero la base para que funcionara la película es que mi personaje parezca completamente real, en situaciones disparatadas. Las secuencias que narran mi relación con Zooey Deschanel tenían que ser muy realistas. Por su parte,La máscara o Ace Ventura eran personajes irreales, que vivían en un universo muy particular. Por tanto, he intentado ofrecer un trabajo completamente diferente.
¿Cuáles son esos temas sobre los que cree que da que pensar la película?
Es una película muy positiva, que anima a las personas a ser más activas, y a tener seguridad en sí mismos. Si todos dijéramos que sí a dos cosas, las placas tectónicas se moverían. El mundo cambiaría para mejor.
