Thierry Frémaux, director del Festival de Cannes, ha aclarado que no resulta obligatorio para las actrices ponerse tacones para pasar por la alfombra roja, tras un problema del martes que dio lugar a una enorme polémica.
La productora Valeria Richter, que tiene un dedo del pie izquierdo amputado, aseguró en BBC que fue retenida temporalmente sin poder pasar a la alfombra roja por un vigilante de seguridad, por no llevar tacones. "No puede entrar usted así", le dijo. Trascendieron también otros casos de invitadas rechazadas por llevar otro tipo de calzado, que acusaban al certamen de 'sexismo'.
Frémaux había asegurado en un primer momento en Twitter que la acusación era falsa. "El rumor según el cual el Festival de Cannes exige tacones altos a las mujeres en las escaleras que conducen al Palais des Festivals es infundado". Asegura que la única exigencia era llevar atuendo de noche, pero no se dice nada sobre los zapatos.
Algún periodista llegó a preguntar por el asunto a Emily Blunt, Benicio del Toro, Josh Brolin y el director Denis Villeneuve, durante la rueda de prensa de Sicario. "Deberíamos llevar todos zapato plano. Es decepcionante que ocurra esto cuando pensamos que la igualdad avanza", comentó la actriz. "En signo de protesta, Benicio, Josh y yo mismo subiremos las escaleras con tacones altos esta noche", bromeó el realizador.
Posteriormente, activistas presentaron una recogida de 2.700 firmas a través de la red social Care2 pidiendo al Festival que aclarara las reglas sobre el acceso a la alfombra roja, y calificando lo sucedido como "sexista".
Ante esta situación, Frémaux ha reculado, reconociendo que algún capítulo aislado ha podido suceder. "Nadie está obligado a llevar tacones en el 'tapis rouge', pero uno de nuestros vigilantes ha podido cometer un error por exceso de celo. Quisiera pedir perdón públicamente", ha declarado el responsable del certamen, en su comparecencia en la Mesa Redonda sobre las Mujeres en el Cine.
