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Biografía

Emily Blunt

Emily Blunt

37 años

Emily Blunt

Nació el 23 de Febrero de 1983 en Roehampton, Londres, Reino Unido

Hipnótica

27 Enero 2010

Cuando era niña, Emily Blunt se pasó tres años sin hablar por su tartamudez. Superado este problema gracias a la interpretación, la pequeña comenzó una andadura que la ha llevado a ser una brillante actriz. Su sola presencia en escena cautiva, embelesa, atrapa, magnetiza. Sus problemáticos personajes sacuden al espectador, que no puede apartar la mirada de su hipnótica figura.

No es la chica más sexy del planeta. Tampoco la más guapa. Ni la más popular. Sus personajes no suelen ser los más simpáticos. Entonces qué es. Su trabajo es excepcional. No, pero falta algo más. A los atributos interpretativos de Emily hay que sumarle un magnetismo que hace imposible prestar atención a otra cosa que no sea ella cuando está en pantalla. Su presencia es hipnótica.

Emily Blunt nació el 23 de febrero de 1983 en Roehampton (Londres). La segunda de cuatro hermanos, sus padres –una profesora y un abogado– se preocuparon de dar a sus pequeños la mejor educación posible. Pero Emily no pudo cumplir con los objetivos previstos. Con 8 años comenzó a tartamudear y su madre decidió sacarla del colegio para ver si así se le pasaba. Pasaron los años y Emily seguía tartamudeando, hasta que con 12 primaveras una profesora de interpretación la obligó a que se metiera en la piel de distintos personajes con diferentes acentos. Después de esta terapia, la tartamudez de Emily desapareció. El recuerdo que guarda de entonces entronca con su posterior carrera interpretativa: “No podía hablar cuando era niña porque tartamudeaba todo el tiempo, así que sólo miraba. Me encantaba el comportamiento humano. La gente me sorprendía continuamente. Y ahora me encanta la posibilidad de convertirme en distintos personajes”.

La tartamudez no frenó a Emily, que siguió estudiando. Cuando hubo superado su problema, comenzó a recibir clases de canto, violonchelo, hípica e interpretación. Su magnetismo pronto fue visible para los entendidos en la materia, por lo que en 2001 debutó en teatro junto a la gran Judi Dench en “The Royal Family”, una obra de George S. Kaufman y Edna Ferber. Poco después debutó en cine y televisión con La reina de la guerra y la miniserie Enrique VIII, ambas en 2003. Dos títulos y personajes sin mayor trascendencia. Pero pronto puso los “puntos sobre las íes” para dejar claro que es una chica que sabe elegir muy bien sus papeles, así como los títulos en los que participa. Su trabajo como hija problemática en Gideon's Daughter (2005) le sirvió para ganar el Globo de Oro. Lo de joven perturbada lo repitió varias veces en títulos como Irresistible (2006), con Susan Sarandon. Curiosamente, la propia Emily confiesa que aunque le gustaría decir que fue una chica rebelde y alocada, la verdad es que su infancia y adolescencia fueron muy tranquilas. Pero el caso es que la niña buena supo enseguida cómo encandilar al espectador interpretando a un surtido muy variado de chicas inquietantes.

Algo muy valiente por parte de quien está empezando una carrera y que se arriesga a caer mal al público, con la etiqueta que eso supone. Pero ni corta ni perezosa, continuó en su línea de personajes, digamos poco simpáticos, y no lo dudó a la hora de interpretar a Emily en El diablo viste de Prada, el título que le dio la popularidad que ostenta. La desagradable modelito compañera de trabajo de Anne Hathaway tenía todas las papeletas para quedar eclipsada por un reparto brillante con Meryl Streep a la cabeza. Pero no fue así, y a pesar de que Emily fuera secundaria, es uno de los principales alicientes de la película. Y es que, efectivamente, la chica sabe elegir títulos y personajes. Sin embargo, es humana y para evitar connotaciones cuasi divinas es importante decir que no todo han sido buenas elecciones, como la cinta de terror Escalofríos, un título menor del género. Donde sí estuvo acertada fue en Conociendo a Jane Austen (2007) y Sunshine Cleaning (2008).

Las pequeñas producciones le han dado alegrías tanto como los proyectos de los grandes estudios. Sus personajes secundarios también han dado la talla al igual que los principales. Qué se puede esperar de alguien que compone a una fabulosa Emily en El diablo... y que luego protagoniza a las mil maravillas la cinta de época histórica La reina Victoria (2009). Y dicho sea de paso, una monarca que le ha servido para dejar muy claro que sabe hacer mucho más que jóvenes problemáticas y/o histéricas. Así que sólo queda esperar con ilusión el estreno de El hombre lobo, donde comparte cartel con los gigantes Anthony Hopkins y Benicio del Toro.

En el terreno personal la magnética Blunt tuvo una relación de 3 años con el cantante Michael Bublé. En la actualidad está comprometida con el también actor John Krasinski, con quien inició su relación en 2008. La vida le sonríe a Emily Blunt, aquella jovencita que dejó de tartamudear para convertirse en una estupenda actriz, que encandila con su buenísimo hacer.

Filmografía
Jungle Cruise

2021 | Jungle Cruise

Inspirada en la famosa atracción del parque temático Disneyland, muestra una expedición a la selva amazónica repleta de aventuras. Está protagonizada por Dwayne Johnson como el carismático capitán del barco fluvial y Emily Blunt que encarna a una decidida exploradora en una misión de investigación.

Wild Mountain Thyme

2020 | Wild Mountain Thyme

Un lugar tranquilo 2

2020 | A Quiet Place: Part II

Tras los fatales acontecimientos sucedidos en la primera parte, la familia Abbot (Emily Blunt, Millicent Simmonds y Noah Jupe) debe enfrentarse a los peligros del mundo exterior mientras luchan en silencio por sobrevivir. Forzados a aventurarse en lo desconocido, pronto se dan cuenta de que las criaturas que cazan orientadas por el sonido no son la única amenaza que acecha más allá del camino de arena.

Un lugar tranquilo

2018 | A Quiet Place

Cuanto menos se sepa, mejor. Día 89 de una crisis global. Lee y Reagan Abbot tratan de sobrevivir con sus tres retoños, aunque parecen haberse quedado solos en la Tierra, si existen más supervivientes no los han visto. Deben tener cuidado de no producir ningún ruido, pues el más mínimo sonido atrae a unos depredadores brutales… En este contexto supone una ventaja que su hija mayor, Regan, naciera sordomuda, pues pueden comunicarse entre ellos con el lenguaje de signos. Celebérrimo en Estados Unidos por su sarcástico personaje de The Office, John Krasinski ya tenía dos películas como realizador, la poco conocida Brief Interviews with Hideous Men, y la excelente comedia dramática Los Hollar, que presagiaba que tenía por delante una prometedora carrera en esta faceta. Ahora se consagra en el campo del terror, género sobreexplotado con producciones casposas, o que abusan de las vísceras y la casquería barata, dejando sin palabras a crítica y público con uno de los pocos productos originales en este terreno en lustros. El propio autor de la cinta ha intervenido en el guión, a priori muy complicado de llevar a la pantalla, pues apenas tiene tres o cuatro diálogos, lo que quiere decir que se trata prácticamente de otra recuperación del cine mudo, al estilo de The Artist; se tienen que dar todos los datos y mantener el interés del espectador, con imágenes que apuestan por sugerir. Por ejemplo, todo lo que le ha ocurrido a la Humanidad se insinúa con unos recortes de periódico, dejando mucho espacio a la imaginación. Por otro lado, los efectos de sonido están utilizados de forma modélica para crear tensión, hasta niveles angustiosos, pues cualquier cosa que suene puede poner de los nervios al respetable. Algunos momentos, como el de los niños en el granero, serán recordadas por los aficionados. Pese a su punto de partida de producto de serie B, y a sus modestas pretensiones de entretener y poco más, incluye elementos de fábula sobre la unidad y el apoyo familiar en circunstancias extremas; en este sentido recuerda un poco a La carretera, la novela de Cormac McCarthy  llevada al cine por John Hillcoat, sobre todo su retrato alegórico del amor por los hijos, que representan la esperanza en el futuro incluso cuando todo pueda parecer perdido. Aquí pone los pelos de punta que la madre esté embarazada durante la mayor parte del metraje, pues nunca se ha visto un parto silencioso, y los bebés lloran, pero aún así se debe seguir adelante, no queda otra… Disponer únicamente de siete actores en el reparto –cuatro que tengan peso real– trae consigo el riesgo de que deben ser todos excelentes por necesidad. El propio John Krasinski realiza un buen trabajo, aunque quizás tiene más importancia su esposa en la vida real y en la ficción, Emily Blunt, y está a la altura el pequeño Noah Jupe, inolvidable amiguete con el que se enfada el protagonista de Wonder (vaya carrerón que se ha labrado en poco tiempo). Aunque quizás la revelación sea Millicent Simmonds, vista en Wonderstruck. El museo de las maravillas, una niña que realmente padece discapacidad auditiva.

8/10
El regreso de Mary Poppins

2018 | Mary Poppins Returns

Memorable continuación del musical disneyano de 1964 Mary Poppins, basado en los cuentos clásicos de P.L. Travers, y cuya gestación y permiso de su traslación al cine a Walt Disney narró el film Al encuentro de Mr. Banks. La trama se sitúa años después, en la época de la Depresión en Londres, con Jane y Michael Banks ya adultos. Ella sigue soltera y es activista de los derechos civiles, ayudando a los más desfavorecidos, mientras que él es viudo y padre de tres hijos, Anabel, John y Georgie, su esposa murió hace un año. La familia Banks corre peligro de quedarse sin su maravillosa casa en la Calle de los Cerezos, las deudas apremian, y el documento que podría salvarles, un certificado de acciones del banco donde Michael trabaja, está en paradero desconocido. Por suerte, sopla viento del este, y se presenta en el hogar de los Banks la entrañable niñera Mary Poppins, dispuesta a traer un poco de orden y fe en la afligida familia. Le ayuda en la tarea Jack, un farolero. Resultaba complicado salir airosos de la empresa de retomar las aventuras de Mary Poppins, pero Rob Marshall, que ya firmó el musical Chicago, lo logra de sobras, con un inspirado guión de David Magee, en el que han intervenido él mismo y el productor John DeLuca. Gran parte del acierto estriba en ceñirse a las claves maestras del original, con numerosos guiños y jugando la carta de la nostalgia, un poco al estilo de lo que hizo J.J. Abrams con La guerra de las galaxias, de modo que estamos como en casa, en un universo reconocible y cercano. Emily Blunt toma el relevo de Julie Andrews, y su Mary Poppins es fantástica, conservando su aire coqueto y vanidoso de quien se mira al espejo, a la vez que sus típicas respuestas tajantes, su aire travieso, y su sincera preocupación por ayudar a los Banks. La trama está bien vertebrada con la excusa argumental de procurar la salvación de la casa de los Banks, lo que sirve para abordar temas con enjundia, que propician inspiradas canciones, que de nuevo tratan de alinearse con las conocidas del film previo: la añoranza de la esposa y madre ausente, que sigue con ellos, una luz en la oscuridad, la imaginación y la fe capaces de sobreponerse a lógica racionalista, y que pueden lograr lo imposible, no hay que guiarse por las apariencias, los libros no son sólo su cubierta, hay que ver desde diversas perspectivas, tener la mente abierta, etc, etc. Tanto en su versión original, como dobladas al español, las canciones suenan estupendamente. Son magníficas la partitura musical y las canciones de Marc Shaiman y Scott Wittman, y destacan las imaginativas coreografías, por ejemplo con los faroleros tomando el relevo de los deshonilladores, y ya sea en el mar o en aire, la magia está ahí en todo momento, incluidos los trepidantes pasajes que combinan actores reales y animación. El conjunto del reparto está sensacional, incluido Lin-Manuel Miranda, que triunfó en el musical "Hamilton", y que puede decirse que ha llegado al cine para quedarse, o así debería ser. Resulta además una gozada descubrir a algún actor del original, y ver que todos los personajes están mimados, incluido el villano de Colin Firth.

8/10
Las Crónicas de Blancanieves: El cazador y la reina del hielo

2016 | The Snow White Chronicles: The Huntsman Winter's War

Película que contiene acontecimientos anteriores y posteriores a Blancanieves y la leyenda del cazador. Describe cómo la bondadosa y enamorada Freya se convirtió en una malvada por culpa de su hermana Ravenna, que por oscuras razones dio al traste con su amor y el niño que ella estaba esperando. Cada una siguió su camino: Ravenna con su particular historia con el espejito y Blancanieves, como se veía en el otro film, y Freya convirtiéndose en un reina de corazón tan gélido como sus poderes para congelar lo que se le ponga por delante. Desencantada con el amor, que considera un pecado, algo imposible que siempre falla, ha reclutado un ejército de cazadores, compuesto de niños secuestrados a los que formado despojándoles de cualquier sentimiento. Dos de ellos son Sara y Eric, que al crecer se van a enamorar, lo que por supuesto está prohibido y tendrá desagradables consecuencias. A pesar del esfuerzo de producción, y de contar con tres actrices de gran talento –Emily Blunt y Jessica Chastain se suman a Charlize Theron–, estamos ante una película fallida por su torpe guión, que apuntala la creciente sensación de que hay una saturación de filmes inspirados en cuentos, que aportan muy poco. Se envuelven, sí, en el celofán de los efectos visuales, pero incluso en tal sentido, la cosa empieza a resultar cansina. Los autores del libreto son Evan Spiliotopoulos, que aparte del film original tiene en su haber varias secuelas de títulos animados Disney, más Craig Mazin, con "joyas" como las entregas 3 y 4 de Scary Movie; como se ve, conociendo estos curricula se podía anticipar el pobre resultado. Los estereotipados personajes sólo se sostienen, y hasta cierto punto, por los actores, que pueden esforzarse pero no hacer milagros. En cualquier caso, no era necesario inventar la pólvora. Pero sí lograr un buen ritmo –y no, la cinta se hace larguísima–, y no recurrir a algo tan ridículo como "las apariencias engañan" en supuestas muertes que resultan no ser tales, o a conceptos confusos para justificar la presencia de la Theron en el tramo final del film. Otra torpeza llamativa es la inclusión de bromas de doble sentido, y pasajes amorosos que no encajan mucho en una cinta que, se supone, es para todos los públicos. Así las cosas, sólo quedan los efectos visuales vistosos de congelación en el tramo final, que es donde puede lucirse, relativamente, el debutante director Cedric Nicolas-Troyan.

4/10
La chica del tren

2016 | The Girl on the Train

Rachel Watson no logra superar su divorcio, lo que le ha generado graves problemas con el alcohol. Cada mañana viaja en un tren que pasa junto a la urbanización donde residía con Tom, su ex marido, que ahora vive con Anna, otra mujer. Para evadirse en cierta medida de su depresiva existencia, se entrega al pasatiempo de imaginar la vida, aparentemente idílica, de un matrimonio que vive cerca, al que puede observar a diario desde la ventanilla. Poco después de descubrirla con otro hombre, la esposa desaparece... Tras conciliar a crítica y público con la excelente Criadas y señoras (The Help), el actor reconvertido en realizador Tate Taylor consiguió alabanzas, pero un rotundo fracaso en taquilla con I Feel Good, biopic del cantante James Brown. En esta ocasión, consigue casi lo contrario, críticas desiguales, pero de nuevo una recaudación millonaria con la adaptación de la novela superventas de Paula Hawkins, que venía a ser una actualización de las novelas de misterio de Agatha Christie, pero añadiéndole secuencias de sexo a la mínima, que se supone que es lo que demanda el mercado. La versión fílmica sigue siendo subida de tono, pues realiza pocos cambios con respecto al texto, quizás el más significativo que la acción ha pasado de Londres a Nueva York, pese a contar con una protagonista, Emily Blunt, británica. No acaba de funcionar que se hayan tratado de respetar los cambios temporales y de punto de vista procedentes de la novela, lo que quizás sobrecargue de datos a los espectadores que desconozcan el libro original. En cualquier caso engancha, como suele suceder con el género que Alfred Hitchcock denominaba ‘whodunit’, donde importa sobre todo quién es el autor del delito. En gran medida por el esfuerzo de Blunt, que hace creíble a la depresiva protagonista. La rodea un reparto competente, pues aprueban Tom (Justin Theroux) y su nueva pareja (Rebecca Ferguson), y el matrimonio observado desde el ferrocarril (Haley Bennett y Luke Evans). El espectador que se suba a bordo en busca de un film de consumo más rápido que el AVE habrá quedado satisfecho al final del viaje.

5/10
Sicario

2015 | Sicario

Verdaderamente no acabamos de hacernos cargo del modo en que el consumo y el tráfico de drogas destrozan vidas y conciencias de modo permanente y creciente. Sicario ahonda en esa dirección a través de Kate Macer, una dura agente del FBI, que hace de particular guía para el espectador en un descenso a los infiernos que es también el suyo. El guión del primerizo en estas lides Taylor Sheridan, más conocido como actor en series televisivas como Hijos de la anarquía, se demuestra muy inteligente. Porque la escena de arranque y presentación de Macer, en que está al mando de una operación de campo relacionada con los cárteles de la droga, la muestra tremendamente resolutiva, y a la vez somos testigos de un horror donde abundan los cadáveres de personas salvajemente torturadas. Por ello Macer será la escogida para representar a su bureau, en una operación encubierta de enorme envergadura y dudosa legalidad, para propinar un golpe importante al cártel de Sonora en México. Entre los participantes, además de soldados de élite, hay personajes de misteriosa identidad, como Matt, seguramente ligado a la CIA, y Alejandro, un asesor mexicano de pasado desconocido, pero que parece saber más que nadie acerca del modo de funcionar de las organizaciones criminales del narcotráfico. El canadiense Denis Villeneuve hace suya la historia, que encaja a la perfección en su filmografía, de personajes más o menos corrientes sometidos a situaciones límite, cuyo sentido moral es puesto duramente a prueba. Algunos han cruzado ya la línea, piensan pragmáticamente que el fin justifica los medios, que hay que optar por el mal menor; pero también pueden mediar motivos personales, la venganza pura y dura, o el gusto por sumergirse en el meollo de la acción. Si difícil puede resultar el cambio en quien se mueve con tan cínicos planteamientos y que ya ha hecho callo, la duda estriba en qué harán los que se estrenan incursionando en terreno tan fangoso. A tal respecto Josh Brolin y Benicio del Toro en el primer campo, Emily Blunt y Daniel Kaluuya en el segundo, son los actores principales, sobre todo ella, aunque también tengan su papel los secundarios, eficaces dando vida a funcionarios gubernamentales, y mafiosos y sus familias. Pero además de por sus temas, Villeneuve tiene justa fama de creador de atmósferas, aquí de tensión creciente, a medida que Macer y su compañero se van metiendo por partida doble –física y moralmente– en la boca del lobo narcotraficante. Su nueva colaboración con el director de fotografía Roger Deakins, el director artístico Patrice Vermette y el compositor musical Jóhann Jóhannsson tras Prisioneros se revela otra vez fructífera, he aquí un equipo conjuntado que funciona con la perfección de un preciso mecanismo de relojería.

7/10
Into the Woods

2014 | Into the Woods

Mucho se esperaba de este film por varios motivos. La temática y su planteamiento son atractivos: mezclar, gracias a un leve hilo conductor, varios de los cuentos infantiles más famosos de la historia, creados por los hermanos Grimm –Caperucita roja, Cenicienta, Jack y la habichuela gigante, Rapunzel, etc.– y hacer coincidir a todos sus personajes en un bosque; también atraía la participación de muchos actores de renombre, como Meryl Streep, Johnny Depp, Emily Blunt, Chris Pine, James Corden o Anna Kendrick; y por último se trata de un musical con la dirección y concepción visual de Rob Marshall. Y sin embargo... Mucho ha llovido desde que el autor británico triunfara con Chicago y, si ya bajó el nivel con su siguiente musical Nine, ahora los resultados, sin ser bochornosos, sí son un poco desalentadores. El caso es que da la sensación de que Marshall se ha perdido en el bosque como uno de más de sus personajes. Aunque quizá el gran problema de Into the Woods no haya que achacárselo tanto a Marshall, sino a quien ha ideado esta historia, el guionista James Lapine. Narra cómo, para romper la maldición de una bruja que les impide tener un hijo, un panadero y su mujer deberán entregarle cuatro cosas: una capa roja como la sangre, una vaca blanca como la nieve, un cabello amarillo como el maíz y un zapato dorado como el oro... Pero Lapine se hace un poco de lío con tal mejunje y el caso es que –al contrario que sus protagonistas– no se sabe muy bien qué desea al mezclar tantos hilos narrativos. Necesariamente descuida cada uno de ellos y la consecuencia es que muy pronto se produce una sensación generalizada de desorden, en donde la trama salta de un lado a otro caprichosamente y donde los personajes pierden consistencia. Hasta en algunos casos su presencia es prácticamente anecdótica, como el de Johnny Depp interpretando al Lobo Feroz. Está claro que en el fondo de Into the Woods late una idea un tanto maliciosa, la de que los cuentos infantiles son eso, meras fantasías alejadas de la realidad, en donde las personas mueren o te abandonan y donde las cosas nunca suceden como se deseaban. Cuidado con lo que deseas y cuidado con lo que le cuentas a los niños, viene a decirse. Ese giro radical en la fabulación tradicional se introduce en un momento concreto, con el consecuente desconcierto. Al mismo tempo, el enfoque rompedor o iconoclasta recuerda al de Shrek, pero al contrario de lo que sucedía con las aventuras del entrañable monstruo verde, aquí los conflictos son a menudo cosas de adultos, el tono es ambiguo y en general los personajes carecen de la necesaria empatía. Sin duda estamos ante una película que disfrutarán más los adultos que los niños. No todo son peros en Into the Woods, porque ciertamente las composiciones musicales de Stephen Sondheim –prácticamente continuas a lo largo de las dos horas de metraje– son de altura. Especialmente destacan el estupendo “Prólogo: Into the Woods”, en donde van cantando todos los personajes en una preciosa armonía; el delirante y divertido tema “Agony”; el lamento “Stay With Me”; y el sentido y pedagógico "No One is Alone". Respecto al reparto, la platea femenina se lleva la palma: Meryl Streep vuelve a demostrar su versatilidad cantando y encarnando a la bruja, mientras que Anna Kendrick asombra con una voz fabulosa –la mejor de la película– y Emily Blunt encandila con sus toques de humor habituales y una meritoria interpretación de las canciones.

5/10
Al filo del mañana

2014 | Edge of Tomorrow

Doug Liman, responsable de filmes estimulantes como El caso Bourne, primera entrega de la saga de espías, y de otros decepcionantes, como Jumper, dirige Al filo del mañana, superproducción futurista destinada a arrasar en las taquillas. Adapta libremente la novela "All You Need Is Kill", del japonés Hiroshi Sakurazaka. En Al filo del mañana, Cage, desertor de una guerra que enfrenta a la humanidad con una letal fuerza alienígena, queda atrapado en un bucle temporal, de tal forma que cada vez que muere vuelve a despertar a la misma hora. Con ayuda de Rita Vrataski, heroica combatiente que tiene la clave de lo que le está ocurriendo, tratará de aprovechar la ventaja que le da saber lo que va a suceder para detener al enemigo. Cumple sobradamente su objetivo, con secuencias de acción llamativas, sobre todo la que se repite constantemente, que viene a ser la alternativa al desembarco en playa de Omaha en Salvar al soldado Ryan, pero con monstruos del espacio exterior y armamento sofisticado. Los efectos especiales y los diseños de criaturas y máquinas de Al filo del mañana no revolucionarán el género pero son lo suficientemente eficaces. El guión de Al filo de la mañana –más inteligente y agudo de lo habitual en este tipo de blockbusters– aparece firmado por tres profesionales, entre ellos Christopher McQuarrie, oscarizado por Sospechosos habituales, y cuyo nombre parece en los últimos tiempos ligado a Tom Cruise (Jack Reacher, Valkiria). Este equipo le saca mucho jugo al punto de partida, que como Una cuestión de tiempo bebe claramente de Atrapado en el tiempo, de Harold Ramis, esta vez en clave de ciencia ficción. También se dan aquí repeticiones temporales que dan pie a ingeniosos recursos del protagonista para avanzar en su objetivo. Se aprecia el esfuerzo de Cruise por no repetirse a sí mismo, pues en esta ocasión da vida con bastante corrección a un cobarde forzado a convertirse en héroe, distanciado de sus personajes habituales. También Emily Blunt sorprende en cierta medida con un registro de mujer guerrera a priori fría y deshumanizada. Ambos están muy bien respaldados con secundarios de la talla de Brendan Gleeson (el general al mando de la operación) y Bill Paxton (un sargento que pone en vereda al personaje de Cruise).

6/10
Arthur Newman

2012 | Arthur Newman

Después de fingir su propia muerte y adoptar una nueva identidad, un divorciado deprimido (Colin Firth) conoce a una joven perturbada (Emily Blunt), que le conduce a nuevas alturas de simulación mientras recorre el país.

Looper

2012 | Looper

Futuro no tan lejano. En el año 2072 cometer asesinatos e irse de rositas resulta complicado, el ADN deja una huella que permite enseguida capturar a los criminales. De modo que se recurre a enviar a las víctimas al pasado, al año 2042, a través de una máquina del tiempo, donde les aguardan los “loopers”, que los matan y se deshacen de los cadáveres. Joe ejerce tal profesión con fría eficacia, sabe que lo hará hasta el día en que le envíen a sí mismo para lo que se denomina “cerrar el bucle”. Tras matar a su versión del futuro tendrá 30 años para retirarse con el dinero adquirido como “looper”. A no ser que... Singular muestra de ciencia ficción, aunque también con elementos de cine negro, este film de Rian Johnson, guionista y director, es coherente con su filmografía previa, Brick y Los hermanos Bloom, títulos arriesgados, visualmente fascinantes, un tipo de historias alambicadas pero sugerentes, que recuerdan al trabajo de Christopher Nolan. En Looper juega con las paradojas de los viajes temporales, pero el mismo cineasta bromea con el tema a través de uno de sus personajes, diciendo algo así como “no te voy a hacer un diagrama ahora para explicarte todo”. De modo que lo importante al final narrativamente son los dilemas morales de un personaje (Joseph Gordon-Levitt), que a través de su otro yo (Bruce Willis), empieza a cuestionarse sus crímenes, de modo que cuestiones como el determinismo y el libre albedrío, la solución no-violenta de los problemas y la confianza en los otros, afloran a lo largo del metraje, hasta alcanzar un final sorprendente e impactante. Aunque haya mucha acción, y una violencia a ratos gratuita y poca contenida, hay que decir a favor de Looper que existe un buen guión, donde se logra trenzar con la columna vertebral de la lucha por la propia supervivencia una inesperada subtrama de tipo mesiánico a la inversa. Hay además un buen perfilado de personajes, donde además de los actores ya citados brilla Emily Blunt como madre soltera, e incluso un fugaz Paul Dano.

6/10
La pesca de salmón en Yemen

2012 | Salmon Fishing in the Yemen

La presencia de Gran Bretaña en zonas calientes del globo como Irak y Afganistán no contribuye precisamente a mejorar las relaciones con el mundo árabe. El primer ministro presiona para dar con algún proyecto que pueda ayudar, y su eficiente jefa de prensa Patricia cree encontrarlo en un plan de un jeque multimillonario que suena a completo disparate: la introducción de la pesca de salmón en Yemen. El experto Fred Jones no cree en la idea visionaria del jeque, Yemen no reúne ninguna condición favorable, pero obligado por sus superiores se ve obligado a estudiar la viabilidad, justo en un momento en que su matrimonio atraviesa una situación delicada. Le sirve de enlace con el jeque la muy competente Harriett Chetwode-Talbot, cuyo novio, militar, acaba de ser destinado en Afganistán. La pesca de salmón en Yemen es una adaptación de la divertida novela de Paul Torday a cargo del oscarizado Simon Beaufoy (Slumdog Millionaire) en lo concerniente al guión, y con la muy competente dirección del sueco Lasse Hallström. Tiene mucho mérito esta versión para la pantalla, que conserva el fino humor británico del original, pero que estaba obligada a salir del atolladero de la estructura primigenia, el intercambio de correos electrónicos entre los distintos personajes. Tal recurso sigue teniendo algo de presencia, pero la historia toma aire y aumenta su campo planteando algunas cuestiones que en el mejor de los casos Torday simplemente apuntaba. De modo que la idea de un proyecto descabellado, que da pie a pasajes muy divertidos, invita a reflexionar sobre la fe en un mundo donde, al menos en Occidente, se ha perdido en gran parte el horizonte de lo trascendente: no lo controlamos todo, pueden ocurrir sucesos que objetivamente considerados parecen milagrosos por lo improbable de su ocurrencia, en otras culturas se vive de otra manera, hay menos cinismo... Está introducida con gran naturalidad la necesidad del entendimiento entre Oriente y Occidente, con la apertura a otras mentalidades y la lacra del terrorismo fundamentalista, pero también el oportunismo político y la obsesión por la imagen y las apariencias. Y todo ello traspasado por el humor, aunque no falta dramatismo cuando hace falta, especialmente en el último tramo, con un desenlace que funciona, y que en otras manos sonaría a tópico. Aunque todo lo dicho hasta suena a trama de sátira política y punto, lo cierto es que uno de los méritos de La pesca de salmón en Yemen es su componente humana, plasmada en la composición de dos personajes muy sólidos (Ewan McGregor y Emily Blunt), que estrechan su relación de un modo muy natural y sin transitar caminos trillados, a pesar de sus caracteres contrapuestos: él es como un ratón de biblioteca que sólo sabe de pesca, ella una mujer abierta y cosmopolita, y sus previos compromisos componen una madeja de enorme interés sobre el amor, la entrega y el compromiso. También tiene gran mérito en el capítulo interpretativo la tronchante jefa de prensa que compone Kristin Scott Thomas –asombroso cómo concilia familia y trabajo, y el modo en que maneja a los políticos–, y el difícil papel del jeque, que compone Amr Waked.

7/10
Eternamente comprometidos

2012 | The Five-Year Engagement

Violet y Tom son tal para cual. Viven en San Francisco y se conocieron durante la fiesta de fin de año. El flechazo fue instantáneo. Se quieren de verdad y pocos meses después Tom le pide que se case con ella. Por supuesto, Violet acepta. No pueden ser más felices. Las familias y los amigos están encantados. Sin embargo, los planes de boda se trastocarán debido a que Violet consigue un ansiado puesto de trabajo en la Universidad de Michigan. No pasa nada: retrasarán la boda y Tom dejará su prestigioso puesto de chef en San Francisco y marchará con ella al frío Michigan. Y se casarán cuando puedan, cuando sus vidas se estabilicen... Pero ¿y si ese momento nunca acaba de llegar? El director Nicholas Stoller (Todo sobre mi desmadre) vuelve a formar equipo con Judd Apatow para ofrecer una comedia en su línea de “cine de autor”, el de la nueva y gruesa comedia norteamericana. Apatow cuenta además como protagonista con uno de sus actores fetiche, Jason Segel (Paso de ti), que también ejerce como productor ejecutivo y coguionista. Eternamente comprometidos tiene un planteamiento argumental más clásico de lo habitual en Apatow y la historia es en líneas generales un poco más amable que otras generadas por el escatológico productor. Esto no impide, claro, que ofrezca un sinnúmero de molestas zafiedades sin las cuales parece que su cine carecería de sentido, para bien o para mal. Pero, en fin, el talón de Aquiles de Eternamente comprometidos es el guión. Dista mucho de ser redondo; hay un claro estancamiento en el núcleo del conflicto (en parte porque resulta forzado) y el tramo final carece del encanto necesario para levantar el conjunto. Además, y esto es quizá lo más importante, falta chispa en la mayoría de los gags, chistes que presumiblemente tendrían que hacer despatarrarse al público y que no tienen el efecto deseado. Algunos arrancan la risa, claro, pero son más bien escasos. Lo mejor del film es el trabajo actoral, encabezado por una fascinante Emily Blunt, que demuestra una vez más su enorme talento. Segel está correcto, en su línea de lentorro y buena gente, mientras que los secundarios cumplen.

4/10
El amigo de mi hermana

2011 | Your Sister's Sister

Jack no soporta los elogios fúnebres a su hermano, fallecido hace un año, y antiguo novio de Iris, la chica a la que quiere, aunque no se lo confiese. Su carácter está tan enrarecido que Iris invita a Jack a alejarse una temporada del mundanal ruido, invitándole a que vaya solo a una casita en una isla, un retiro que seguro que le vendrá la mar de bien. Pero resulta que en la casa está Hannah, la hermana lesbiana de Iris, algo deprimida tras poner fin a una relación. Con unas cuantas copas de más, Jack y Hannah se acuestan, una situación la mar de incómoda, sobre todo cuando Iris se presenta inesperadamente en la isla al día siguiente. Peliculita “indie”, algo rebuscada en sus artificios, y que exige al espectador la suspensión de su incredulidad ante una serie de casualidades demasiado casuales: la casa no está vacía, el plan de soledad queda olvidado, surge el plan de la maternidad por arte de birlibirloque. A pesar de algunos baches, El amigo de mi hermana tiene su ritmo, la guionista y directora Lynn Shelton muestra cierto pulso narrativo, saca partido a un presupuesto escaso y maneja bien a sus tres actores: a Mark Duplass, con el que ya había hecho Humpday, y a las féminas Emily Blunt y Rosemarie DeWitt. La historia de El amigo de mi hermana es hija de su tiempo. Es decir, adultos que no acaban de madurar, desorientación sexual y afectiva, y la propuesta de que existen muchos y variados modelos de familia que surgen con espontaneidad, no habría que estar cerrado a nada, todo vale si se quieren, parece decir Shelton. El título de El amigo de mi hermana es cuando menos, una traducción curiosa del original “Your Sister’s Sister”, que aludiría, pensamos, a que la relación inicial entre Jack e Iris es de “amigos” o “hermanos”.

5/10
El hombre lobo

2010 | The Wolfman

Lon Chaney Jr., hijo de “El hombre de las mil caras”, la gran estrella del terror mudo, siguió los pasos de su padre al protagonizar El hombre lobo (1941), que contaba también con dos de las grandes estrellas del género de la época: Claude Rains y Bela Lugosi. Dirigida por George Waggner, es una de las grandes películas de terror de la Universal. Ahora, la misma productora recupera al mito, en una versión que se inspira en aquel clásico film. Los guionistas Andrew Kevin Walker y David Self han mantenido algunos puntos en común con el libreto original de Curt Siodmak: una importante subtrama romántica, una gitana que lee el futuro. Además, el protagonista, Lawrence Talbot, se llama igual, y también es un noble que vuelve a la majestuosa mansión de su padre en la época victoriana. En esta nueva cinta, Talbot –que pasó una infancia muy dura por culpa de la traumática muerte de su madre– ha perdido a su hermano, que ha sido atacado por una monstruosa criatura que habita en el bosque. Por esta razón, Francis Abberline, inspector de Scotland Yard, ha viajado al lugar para investigar las muertes causadas por este ser. Mientras intenta reconciliarse con su padre, con el que mantiene una relación tormentosa, Talbot se siente atraído por Gwen Conliffe, la prometida de su hermano. Pero después de sobrevivir a duras penas a un ataque de la criatura, Talbot también se transformará en un ser similar. Parecía que este film estaba tan maldito como su protagonista. Iba a ser el salto a la gran superproducción de Mark Romanek, genial director de videoclips que dejó un buen sabor de boca con Retratos de una obsesión. Pero Romanek acabó dejando el proyecto por desavenencias con los productores. Acabó sustituyéndole Joe Johnston, gran profesional que ha demostrado su valía en el terreno del género fantástico con Jumanji, Rocketeer y Parque Jurásico III. Pero Johnston se encontró con que finalizado el rodaje, su monstruo parecía ridículo. La idea era homenajear al original, con un hombre lobo muy parecido, que camina de pie como un humano, al estilo de Chaney o Paul Naschy, pero lo que funcionaba en los años 40 se ha quedado totalmente desfasado, después de películas como Un hombre lobo americano en Londres –que contaba con el mismo maquillador de este film, el inigualable Rick Baker–. Finalmente, Johnston tuvo que rodar planos adicionales para solucionar el problema, con el hombre lobo atacando a cuatro patas. Pero lo que mal andaba mal, mal ha acabado. Es cierto que Johnston se ha esforzado en lograr una ambientación gótica al estilo clásico. Ha filmado también algunas secuencias –un ataque en un poblado gitano, y la huida del monstruo en Londres– que tienen la espectacularidad adecuada. Sin embargo Johnston no consigue superar el principal escollo del film, un guión fallido –tan tópico como ligero– que explica la deserción de Romanek. Los tensos encuentros entre el padre interpretado por Anthony Hopkins y el personaje de Benicio del Toro no tienen interés, y tampoco está muy bien explicado por qué el primero parece empeñado en hacer la vida imposible a su hijo. No se entiende tampoco si la muchacha interpretada por Emily Blunt quiere salvar o matar al hombre lobo al que ama. En estas condiciones, estos esforzados intérpretes, de solvencia probada, poco pueden hacer por evitar el naufragio.

4/10
Los viajes de Gulliver

2010 | Gulliver's Travels

El irlandés Jonathan Swift publicó en 1726 “Los viajes de Gulliver”, un libro de gran contenido satírico que criticaba a la clase política. 300 años después, el personaje central sigue siendo muy popular, gracias a las numerosas adaptaciones y versiones para niños en distintos formatos que se han realizado, aunque el texto original es bastante desconocido, sobre todo los viajes a Bainarbi, Lugnagg o Houyhnhnm. En esta ocasión, el argumento de la novela –al menos los viajes a Lilliput y en menor medida a Broddingnag, el país de los gigantes– sirve como base para una comedia que se desarrolla en la actualidad, al servicio de las dotes para el humor de Jack Black. El cómico interpreta a un moderno Lemuel Gulliver, un tipo que trabaja repartiendo la correspondencia en una empresa, y que en secreto está enamorado de Darcy, una jefa de viajes, que trabaja allí. Un día trata de invitarla a salir, pero no se atreve a decirle nada, y acaba pidiéndole un impreso para solicitar un puesto de redactor. Tras engañarla copiando unos textos de internet, Darcy cree que es un buen escritor y le envía en un barco al Triángulo de las Bermudas, donde Gulliver naufraga tras encontrarse con un extraño tornado. Despierta en Lilliput, un lugar habitado por diminutos individuos que han conseguido atarle... Rob Letterman (El espantatiburones) dirige esta cinta que toma como modelo Noche en el museo, que también contaba con un popular cómico, Ben Stiller, en una historia en la que primaban los efectos especiales, dirigida al público familiar. Letterman opta por dar rienda suelta a Jack Black. Éste ofrece un recital de sus muecas, y a pesar de algún pequeño exceso “gamberro” pero intrascendente, aprovecha muy bien algunos hallazgos divertidos del guión, como los momentos en los que organiza representaciones de pasajes de su vida, que en realidad están calcados del argumento de películas como El imperio contraataca y Titanic. Los efectos especiales son impecables, aunque son poco originales y recuerdan por momentos a películas como Transformers. De refilón, aporta pequeñas pero positivas reflexiones sobre las consecuencias de la mentira, los complejos de inferioridad –no hay trabajos pequeños, sino personas pequeñas, se dice en un momento de la cinta– y una simpática advertencia sobre los efectos de quedarse estancado en la vida y no asumir ningún riesgo.

5/10
Blanco escurridizo

2010 | Wild Target

Victor pertenece a un linaje de asesinos a sueldo, pero mamá está preocupada de que su retoño, gran profesional, no tiene tiempo para encontrar a la chica que le dé descendencia y asegure la continuidad del "negocio". En éstas un gángster le encarga que mate a una ladrona timadora que le dio el cambiazo cuando le aseguró que le entregaba un Rembrandt. La chica empieza a hacerle tilín, pero por otro lado debería ser un tipo serio y cumplir con el cliente... Remake de Cible émouvante del francés Pierre Salvadori, se trata de una comedia negra con ribetes románticos que tiene un punto. Cuenta con un buen reparto con la siempre divertida Emily Blunt y donde distinguimos a Rupert Grint, el Ron de la saga Harry Potter, iniciando la difícil tarea del desencasillamiento.

5/10
Destino oculto

2010 | The Adjustment Bureau

El congresista David Norris ve truncada su elección como senador por Nueva York, debido a su carácter espontáneo, que rompe moldes. Sin embargo, es esta cualidad la que le hace honesto y le ayuda a afrontar los problemas. Se lo hace ver Elisa, una desconocida con la que coincide la noche de la derrota, y que podría ser el amor de su vida. Cuando inicia los primeros pasos en la relación, unos misteriosos personajes irrumpen en su vida: son una especie de ángeles del Departamento de Ajustes, que deben velar para que los seres humanos no se desvíen de los cauces del plan que el Jefe ha previsto para ellos. Y parece que está escrito que David y Norris no deben volver a encontrarse. Debut en la dirección del guionista George Nolfi (El ultimátum de Bourne), que adapta un relato del escritor de ciencia ficción Philip K. Dick. El film es deudor de títulos como El cielo sobre Berlín y otras películas celestiales, e incide en los temas del amor, el destino, la libertad y la responsabilidad. Una de las cuestiones planteadas es lo voluble del espíritu humano, que no sabe manejar el libre albedrío, y que de alguna manera necesita ser tutelado para no cometer grandes tonterías. Matt Damon da el tipo perfecto de persona atrapada en una situación extraordinaria, que no está seguro de cómo manejar, aunque en el fondo sabe que la clave de acertar es dejarse guiar por el amor frente a temores e intereses espúreos. Tiene en frente a una mujer de carácter fuerte, la bailarina interpretada por Emily Blunt, y una serie de perfectos secundarios –Anthony Mackie, John Slattery, Terence Stamp–, que dan vida a los distintos ángeles, presentados como un cruce de funcionarios y agentes de la CIA. La película, muy entretenida, presenta un guión muy dinámico, que apenas concede un minuto de respiro, y unos vistosos efectos especiales.

6/10
La reina Victoria

2009 | The Young Victoria

El reverso de la moneda mostrada hace unos años por Su majestad Mrs. Brown. Si la película de John Madden mostraba el desconsuelo de una reina Victoria talludita por la muerte de su esposo Alberto, y su particular relación con el plebeyo John Brown, la que nos ocupa sigue a una Victoria adolescente, con derecho a suceder al rey Guillermo, su tío. Circunstancia que tratan de explotar su madre, la duquesa de Kent, y lord John Conroy, para lograr una hipotética regencia. Entretanto el rey Leopoldo de Bélgica también conspira para controlar a la heredera al trono, y su juego es promover a su joven y apuesto hijo Alberto, para que seduzca a la inexperta Victoria. Y el rey Guillermo, consciente de que su mala salud le deja poco margen de maniobra, confía en el primer ministro Melbourne para traer a su sobrina a la Corte, y liberarla de una influencia materna que considera perjudicial.La trama del film dirigido por el canadiense Jean-Marc Vallée (C.R.A.Z.Y.) adopta principalmente el punto de vista de Victoria, atrapada en esta telaraña de intrigas palaciegas, y que ignora por completo el significado de las palabras “existencia normal”. Obligada a soportar presiones de unos y otros, al inicial recelo que siente por Alberto sigue una paulatina confianza y atracción, también porque observa que, por encima de la misión que le ha encomendado su padre, establece una relación personal y le da consejos bastante razonables. Uno de ellos, que se convierte en metáfora del film, es que, en la especie de ajedrez donde Victoria se siente pieza, manejada por unos otros, ella ha de aprender, si desea sobrevivir, las reglas del juego.El guión de Julian Followes -que ganó un Oscar por su libreto de Gosford Park- tiene hechuras clásicas, y está traspasado por un cierto tono humanizador que se agradece. Cierto que las luchas de poder despiertan bajos instintos, pero también hay espacio para demostrar la lealtad de unos, e incluso en otros cierta grandeza de ánimo para reconocer que llega un momento en que los hijos “vuelan”, ya no se pliegan a ciegas a los planes que han trazado para ellos sus progenitores. El reparto, dominado por la Victoria de Emily Blunt, quien ya había llamado gratamente la atención por su papel en El diablo viste de Prada, cuenta con un buen coprotagonista, Rupert Friend, y un excelente plantel de secundarios, algunos casi irreconocibles, como Paul Bettany, un estupendo Melbourne, Jim Broadbent, el estridente monarca Guillermo, y Mark Strong, el oscuro Conroy. La película, muy bien ambientada, sufre un pequeño bache, curiosamente, cuando triunfa el amor, pero en general mantiene un tono muy correcto, típico de ese buen cine histórico en el que los ingleses son expertos consumados.

6/10
Sunshine Cleaning

2008 | Sunshine Cleaning

La familia Lorkowski. Un padre y dos hermanas treintañeras. Sus vidas son difíciles en la ciudad de Nuevo México donde viven. Rose se dedica limpiar casas, es madre soltera y arrastra desde hace años una relación adúltera con el padre del niño, un amor de instituto que acabó casándose con otra. Norah es algunos años menor que Rose y lleva a rastras una existencia sin orden ni concierto, por lo que es despedida de todos los precarios empleos que consigue. Por su parte, Joe dedica la mayor parte del tiempo a cuidar de su nieto y es un hombre más bien tirando a serio y sin planes de futuro. Entonces, en un momento de especiales necesidades económicas para Rose, surge la posibilidad de montar un curioso negocio que consiste en limpiar las casas donde ha tenido lugar una muerte o un crimen. Ni que decir tiene que el trabajo es desagradable, pues aunque se lleva a cabo cuando ya se han llevado el cadáver, la mayoría de las veces se trata de muertes sangrientas, en lugares infectos, etc. Rose y su hermana Norah fundarán la empresa Sunshine Cleaning y empezarán a conocer el negocio. La película va de menos a más, y finalmente deja muy buen sabor de boca. Y es que después de una primera media hora dubitativa, y que hace presagiar un film sin ideas, con lugares comunes y de corte nihilista, el engranaje de la familia Lorkowski acaba enderezándose con fuerza y tomando forma hasta desembocar en una historia como Dios manda. De modo que, tras la deprimente Sylvia, la directora Christine Jeffs sale airosa con su siguiente film, bastante más optimista, cinco años después. Mucho tiene que ver el aire tragicómico e independiente que aporta a la narración y el estupendo y comedido guión de la debutante Megan Holley (una mujer a tener en cuenta), repleto de pequeños detalles llenos de verismo, de pura realidad. El film está producido por gran parte del equipo responsable de Pequeña Miss Sunshine, y ciertamente Sunshine Cleaning tiene, además del título, claras similitudes con ese famoso film premiado con el Oscar al mejor guión. Aparte de la puesta en escena y la presencia del formidable Alan Arkin, esta película indaga igualmente en las relaciones familiares problemáticas y en cómo las dificultades, sin desaparecer, pueden superarse con amor y entrega a los demás. Los corazones rotos pueden seguir latiendo y luchando en una familia unida. Mención especialísima merece el reparto, con la fantástica Emily Blunt y sobre todo con Amy Adams, quien lleva el peso de la trama con su papel de Rose. Su ternura, ingenuidad, tristeza, amor y alegría son increíblemente transparentes y tan luminosos como el nombre de su empresa.

6/10
La guerra de Charlie Wilson

2007 | Charlie Wilson's War

El veterano Mike Nichols retoma el mundillo de la política estadounidense, diez años después de Primary Colors. Esta vez, adapta un libro de George Crile, que rescata la figura de Charles Wilson, un congresista estadounidense del partido demócrata de medio pelo, más famoso por su escandalosa y desenfrenada vida que por sus iniciativas políticas. Y sin embargo, Wilson tuvo un papel destacado en el apoyo encubierto de Estados Unidos a los muyahidines, de Afganistán, cuando el país fue invadido por tropas de la URSS, en plena Guerra Fría. El film presenta a Wilson justamente así, como un impresentable, aficionado al alcohol, las drogas y proclive a buscarse amantes continuamente. Una de ellas, la millonaria Joanne Herring –teóricamente una fervorosa cristiana, a pesar de que no vive la religión de forma coherente ni mucho menos– convence a Wilson de la necesidad de ayudar a los muyahidines, para parar los pies a los soviéticos, en su afán de expandir el comunismo por el mundo. En su tarea de conseguir financiación para comprar el material que más se adapte a las necesidades de los afganos, Wilson encontrará un valioso aliado, Gust Avrakotos, un poco ortodoxo agente de la CIA resentido con sus superiores. Nichols satiriza a sus personajes, y usa un tono sarcástico que puede irritar a parte del público. Además, se narra con extrema ligereza la licenciosa vida sexual de Wilson y no entra en valoraciones morales cuando narra los puntos más oscuros del protagonista. Por ejemplo, sólo le preocupa haberse drogado porque el entonces fiscal Rudolph Giulianni –conocido por su lucha contra la corrupción– ha iniciado una investigación de sus trapos sucios. Más que a la elegante La cortina de humo, el tono recuerda a las comedias más ácidas de Robert Altman, estilo El juego de Hollywood. Las andanzas de Wilson, en plena conciliación de los intereses de países árabes con Israel, está contada como si fuera una comedia, aunque el espectador se preguntará si realmente algunas de esas cosas ocurrieron de forma parecida a como se muestran en pantalla. Cinematográficamente, es un film de nivel, con réplicas divertidas y grandes actores en los principales papeles. Tanto Tom Hanks como Julia Roberts, casi siempre asociados a personajes honestos, sorprenden en registros diferentes a lo que se espera de ellos. Especialmente brillante es la composición de Philip Seymour Hoffman, nominado con toda justicia al Oscar al mejor secundario, por su modélica composición de Gust, un peculiar agente de la CIA, que se suma a su memorable galería de personajes que casi siempre tiran hacia lo  estrambótico. Se trata además de un film que da que pensar sobre la política internacional, se esté de acuerdo o no con las posiciones que claramente defiende: pues la conclusión es que la intervención soterrada en Afganistán fue un factor que tuvo su importancia en la desintegración del Telón de Acero. No es un film plúmbeo, pues al mismo tiempo critica al gobierno estadounidense porque a pesar de haber expulsado a los soviéticos, no invirtió en educación, ni puso medios para evitar el avance de los fundamentalistas religiosos que se hicieron con el poder en Afganistán. 

6/10
Escalofríos

2007 | Wind Chill

En vísperas de Navidad, una joven universitaria piensa en volver a casa en autobús. Pero un chico que está "coladito" por ella organiza las cosas para ir juntos en su coche, mediante un "casual" ofrecimiento en el tablón de anuncios de la facultad. El viaje por una carretera nevada transcurre más o menos anodinamente, mientras salen a flote las diferencias de caracteres de ambos, él tímido y amante de la filosofía, ella brusca y acostumbrada a llevar la voz cantante, más inclinada por las ciencias. Un accidente en medio de ninguna parte dispara los temores, más aún por la unas fantasmagóricas apariciones. A lo que parece, el lugar del incidente es conocidos por haber sido escenario de numerosos accidentes mortales, en lo que se diría una especie de "eterno retorno". Curioso ejercicio de cine de terror, que cuenta en la producción con los nombres de Steven Soderbergh y George Clooney, que ya respaldaron a Gregory Jacobs en Criminal, remake fallido de Nueve reinas. La totalidad del peso del film recae en los dos actores protagonistas, una Emily Blunt de moda tras El diablo viste de Prada, y el menos conocido Ashton Holmes, con unos personajes bien perfilados. Resulta un error la introducción en el film de consfusos elementos espectrales, pues la trama es ya suficientemente inquietante en el apartado de personajes contrapuestos que aprenden a apreciarse, enfrentados a una naturaleza hostil.

5/10
Conociendo a Jane Austen

2007 | The Jane Austen Book Club

La premisa de este film se enuncia en la frase de Jane Austen que se cita explícitamente al principio –"¿No es la descortesía con los demás la esencia misma del amor?"–, y con una ingeniosa secuencia de entrada, encadenado de situaciones muy corrientes en el tecnificado mundo actual –tarjetas de crédito que el lector no lee, billetes que una máquina no "traga", salida del ticket del parking muy lejos de la mano que intenta alcanzarlo, automóviles "inteligentes"...–: aunque los tiempos cambian, las personas son las mismas y sus anhelos de amor, felicidad y estar a gusto permanecen. California. Cinco mujeres y un hombre conforman un club de lectura de los libros de Jane Austen. A lo largo de seis meses, de febrero a julio, irán leyendo las seis novelas de la escritora británica ("Emma", "Mansfield Park", "La abadía de Northanger", "Orgullo y prejuicio", "Sentido y sensibilidad" y "Persuasión"), y la reunión mensual la presidirá cada vez un miembro del grupo. Ellos son: Sylvia, al que su cansado marido Daniel acaba de pedir el divorcio, encaprichado con otra mujer; su joven hija Allegra, lesbiana y aficionada a los deportes de riesgo; Jocelyn, que ha persuadido a Grigg para que se incorpore al club aunque nunca ha leído a Austen, porque quiere emparejarle con Sylvia, aunque él está más interesado por la propia Jocelyn; Prudie, joven y sensible profesora de francés, casada con un patán que sólo piensa en partidos de fútbol, y a la que tira los tejos un guapo alumno; y Bernadette, "alma mater" del grupo, la más avispada y fan de Austen, aunque lleva acumulados seis matrimonios, seis. La trama, adaptación del libro de Karen Joy Fowler, sigue de cerca los avatares sentimentales de los personajes citados y sus alrededores. Jane Austen está de moda. O bien, nunca pasó de moda. 2007 ya vio un acercamiento biográfico al personaje (La joven Jane Austen) y además de las múltiples versiones fílmicas y televisivas de su obra, existe una traslación libre a la época actual, Clueless. Fuera de onda. El título que nos ocupa sigue esta última línea de subrayado de la vigencia del legado de la autora. Vigencia que se explica sobre todo por la finura para captar los pliegues de la psicología humana, masculina y, sobre todo, femenina. Aquí la guionista y directora Robin Swicord sabe tejer las historias amorosas, y que parezcan dignas de Austen, aunque pagando la cuota cultural del momento presente, lo que significa entre otras cosas una historia de amor lésbico, la atracción por un alumno con la diferencia de edad consiguiente, o el divorcio, elementos no presentes, como es de imaginar, en la Inglaterra de la Regencia de Austen. Lo que se agradece es que en la resolución de las historias domine el espíritu austeniano, que ahí haya una cierta lealtad a la escritora. El film está bien llevado, y cuenta con un reparto estupendo. Pueden despistar algunos diálogos, que apreciarán únicamente los conocedores de Austen, porque, al discutir los libros, si uno no sabe quién rayos es Mr. Darcy, por citar sólo a un personaje emblemático, pues acaba un poco perdido cuando se alude a sus acciones; aunque la cosa está elaborada con la idea de que el desconocedor pueda seguir el conjunto en sus líneas maestras. Por supuesto algunas historias interesan más que otras. Puestos a resaltar una nos quedamos con la de Jocelyn y Grigg, que entreverada con la de Sylvia retrotrae a "Emma", pero con elementos contemporáneos muy divertidos aportados por el gusto literario de Grigg, un fantástico Hugh Dancy, actor que está creciendo y "el chico" con más presencia en la película.

6/10
Como la vida misma (2007)

2007 | Dan in Real Life

Dan Burns es viudo, padre de tres hijas, que escribe habitualmente una columna en el periódico a modo de consultorio sobre cuestiones familiares. Los consejos que tan acertados parecen para sus lectores no parece saber aplicarlos en su propio hogar, donde muestra un rigorismo extremo, en parte porque no ha superado la pérdida de su mujer. En éstas acude a pasar un fin de semana con todo el clan de los Burns en la casa de los abuelos, en Rhode Island. Allí se reúnen más de veinte personas, incluidos hermanos y sobrinos de Dan. Un tanto agobiado de tanto alboroto, Dan “se pierde” un rato, y acude a una librería cercana. Allí conoce casualmente a Marie, una mujer estupenda, de la que se enamora a primera vista: congenian, ríen, Dan le cuenta su vida… y se despiden intercambiando teléfonos, aunque con la advertencia por parte de ella de que está saliendo con alguien. Cuando vuelve a casa comenta a sus hermanos el encuentro con quien parece un alma gemela… pero se produce el chasco cuando uno de ellos, Mitch, le presenta a su novia, que ha venido a pasar el fin de semana. Se trata de Marie. Estupenda comedia sobre las relaciones familiares y el amor, dirigida con buen pulso por Peter Hedges, que ya demostró maña para el tema en Retrato de April, que hablaba precisamente de un encuentro familiar en torno al Día de Acción de Gracias. Él ha coescrito el guión con Pierce Gardner, autor de la idea original, y que dice haberse inspirado en su propia experiencia de nutridas reuniones familiares. Y en efecto se trata de un verdadero canto, muy bien engrasado, a la familia, donde a pesar de las diferencias –entre padres e hijos, o entre hermanos–, encontramos un magnífico terreno de juego para ofrecer y recibir amor. Hay además una apuesta valiente por describir un escenario reconocible por un público amplio, en vez de fantasear con situaciones poco corrientes. Hedges lo explica así: “Me gustó explorar la idea de una familia que no se había roto. Muchas comedias románticas están muy alejadas de la realidad.” La película tiene un ‘timing’ perfecto, la narración discurre de acuerdo con el bullicio de una reunión con tanta gente, y se logra que los personajes no queden desdibujados, incluso los de presencia mínima, tal vez porque esos juegos de ‘chicos contra chicas’ o las representaciones en familia, logran integrar a todos. Hay espacio para el humor en ese conflicto generacional entre Dan y sus tres hijas –la hija mayor, que desea conducir el coche del padre, la mediana con su apasionado amor por un chico de clase, la pequeña que no logra que le hagan caso–, en la ‘cita a ciegas’ para Dan, o en esa relación que no debe darse entre Dan y Marie, por lealtad con Mitch, y que da pie a situaciones imposibles, muy divertidas. El reparto es magnífico, con secundarios formidables como la doblemente oscarizada Dianne Wiest, o las actrices Amy Ryan y Emily Blunt; pero de justicia es destacar a Steve Carell, que no sólo es un comediante nato, sino que su arco interpretativo es amplio, también para reflejar decepción, amor, tristeza. Le da perfecta réplica Juliette Binoche, ese amor inesperado, capaz de transfigurarse en el amor ideal, en la chica capaz de cautivar a toda la familia Burns.

7/10
Irresistible

2006 | Irresistible

Entretenido y tramposillo thriller, a cuento de Sophie, una madre de familia angustiada. Ilustradora de cuentos infantiles, felizmente casada y con dos niñas, sufre un bloqueo creativo desde que falleció su madre. Desde hace algún tiempo tiene además la sensación de que alguien entra en su casa y le quita objetos como fotos de sus seres queridos. Los hechos han coincidido con la entrada en su vida de Mara, una joven informática, que trabaja codo con codo con su marido. A medida que transcurre el tiempo, más síntomas de locura muestra Sophie, que se obsesiona con la idea de que Mara es la intrusa que perturba su hogar. Film australiano de atractivo reparto, donde destacan Susan Sarandon y Sam Neill. Crea una atmósfera inquietante, pero suena un poco a tomadura de pelo que transcurrida más de una hora de metraje la directora y guionista Ann Turner se saque de la chistera un dato, la maternidad de Sophie cuando era adolescente, para justificar lo que nos está contando.

4/10
El diablo viste de Prada

2006 | Devil's Wear Prada

El diablo viste de Prada se basa en una novela de Lauren Weisberger, una de esas obras de corto alcance, pero graciosillas y frescas, al estilo de El diario de Bridget Jones o cualquier libro de Marian Keyes. Todas aquellas personas estresadas que lo leían, coinciden en que su propio trabajo es un juego de niños comparado con las misiones imposibles que debía llevar a cabo la protagonista para complacer a su jefa, la ‘diablo’ a que se alude en el título. Y es que el film narra las peripecias de Andrea Sachs, recién licenciada en periodismo, que llega a Nueva York dispuesta a trabajar en cualquier sitio que le sirva para escalar posiciones. Encuentra el trampolín adecuado en Runway, una revista de moda, como segunda asistenta de Miranda Priestly. Ésta, legendaria editora de la publicación, es capaz de hundir la carrera de cualquier diseñador con sus opiniones. Andrea nunca había oído hablar de ella, pues el mundo de la moda le trae sin cuidado y viste con ropa de saldo. En realidad, su sueño dorado es escribir en revistas de actualidad, lo que podría cumplirse, pues los medios de comunicación se rifan a aquellos que han trabajado con la exigente Miranda durante una temporada. Pero sobrevivir al menos un año no será fácil, pues cada día Miranda somete a Andrea a auténticos desafíos. Se podría acusar al film de David Frankel de que parte de un guión predecible. Además, se estanca hacia la mitad, momento a partir del cual la acción apenas avanza. Pero el director, forjado en series televisivas como Hermanos de sangre y Sexo en Nueva York, demuestra su solvencia. Además, cuenta con un buen reparto, en el que sobresale Meryl Streep, capaz de poner en todo momento el gesto justo. La diva interpreta a un personaje inhumano, que aún así llega a despertar compasión en un momento determinado de la trama.

6/10
Gideon's Daughter

2005 | Gideon's Daughter

Drama ambientado en la Inglaterra de 1997, en la convulsa época recordada por el triunfo Laborista de Tony Blair y por la trágica muerte de Diana de Gales. Bill Nighy (Underworld) interpreta a un hombre de éxito que tendrá que replantearse su modo de vivir cuando su hija intenta suicidarse debido a sus continuas infidelidades. Por su parte, Miranda Richardson (Kansas City) también ha de sobrellevar su futuro con mucha pena y dificultades, después de morir su hijo. Producción televisiva, de estimable calidad, que fue galardonada con dos Globos de Oro para Bill Nighy y la guapa Emily Blunt (El diablo viste de Prada). Dirige con buena mano el inglés Stephen Poliakoff (El príncipe perdido).

6/10
Enrique VIII

2003 | Henry VIII | Serie TV

Miniserie que repasa la turbulenta vida sentimental del monarca inglés Enrique VIII que se casó en seis ocasiones. Todas y cada una de las esposas aparecen en esta historia, incluida la española Catalina de Aragón a quien le da vida Assumpta Serna.

5/10
La reina de la guerra

2003 | Boudica

Isla de Bretaña en la época del Imperio Romano. Allí la reina guerrera Boudica se levantará contra los invasores cuando se vea brutalmente atacada y traicionada por las legiones romanas. Boudica logrará acaudillar a varios pueblos y tribus de la zona para vengarse de las tropas de Nerón. Telefilm de esmerada producción que recrea un episodio interesante de la historia de la conquista romana de Gran Bretaña. Destaca entre el reparto la presencia de la actriz Emily Blunt, en el que fue su debut en el cine.

4/10
Poirot (9ª temporada)

2003 | Agatha Christie: Poirot | Serie TV

Lucy convence a Poirot para que investigue el asesinato de su padre, un tipo extravagante. Su madre fue encarcelada por el asunto. Así empieza "Cinco cerditos", uno de los cuatro nuevos casos de Poirot (David Suchet) que, en forma de telefilmes, se aglutinan en esta temporada de la serie basada en novelas de Agatha Christie, junto con "Un triste ciprés" (las sospechas en torno a una mujer que ha asesinado a su tía), "Muerte en el Nilo" (el caso de una millonaria que aparece muerta durante un crucero por el Nilo) y "Sangre en la piscina" (sobre el asesinato de un mujeriego, con su mujer como principal sospechosa).

6/10

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