Los fans de Robert Pattinson abarrotaron las inmediaciones del Hotel Reina Cristina, de San Sebastián, pues el actor presenta en el Festival de Cine su último trabajo, "High Life", donde comparte la pantalla con Juliette Binoche.
Cientos de personas, casi todas chicas muy jóvenes, esperaban frotándose las manos la oportunidad de conseguir un autógrafo, y con algo de suerte un 'selfie' con el protagonista de Crepúsculo. Pero en cuanto el actor llegó en un coche procedente del aeropuerto, pasó de largo más rápido que el plan Marshall, en Bienvenido, Mister Marshall. No se paró, limitándose a un tímido saludo con la mano, porque los miembros de la organización le advirtieron de que ni había mirado a la multitud que le aguardaba.
Decepcionados, algunos abuchearon a Robert Pattinson. Otros optaron por corear su nombre, con la esperanza de que les escuchara, y reconsiderase volver a salir. Pero nada. Su actitud choca con la de Ryan Gosling, que estuvo muy cariñoso con sus fans cuando llegó a la capital guipuzcoana hace unos días, repartiendo besos y abrazos, firmando autógrafos y fotografiándose con numerosas personas.
