Seth Grahame-Smith es un autor especializado en obras que mezclan terror y humor a partes iguales. De su pluma ha salido “Orgullo y prejuicio y zombies”, un fenómeno editorial que mezcla la inmortal obra de Jane Austen con muertos vivientes. Ahora, se publica “Cómo sobrevivir a una película de terror”, análisis humorístico de los tópicos del cine de terror.
Cómo sobrevivir a una película de terror (Seth Grahame-Smith, Alba, 224 págs)
Como era de esperar en una obra de Grahame-Smith, este libro es premeditadamente ligero, se lee de un tirón, apenas aporta nada, tiene un punto muy gamberro, y toques de humor negro, pero es divertido, con momentos muy graciosos, y se lee de un tirón. Es decir, nadie que sepa lo que es quedará decepcionado.
El punto de partida tiene mucho que ver con aquel personaje que en Scream, de Wes Craven, recordaba las tres reglas básicas para no morir en una película de terror. No en vano, Wes Craven es el prologuista del volumen. La obra está planteada como una guía de supervivencia en el caso de que fueras un personaje de un film de ese tipo.
Para empezar, ayuda al lector a reconocer si está en una película de terror, y en caso afirmativo, de qué película de terror se trata. No es lo mismo estar en una película de juguetes asesinos como Muñeco diabólico, que en una entrega de Pesadilla en Elm Street, en cuyo caso es imprescindible no dormirse para no ser atrapado por Freddy Krueger. ¿Se puede conseguir no pegar ojo durante una semana? Sí, claro, por ejemplo tratando de forzar un montaje temporal, esa combinación de planos y música que muestran cómo el protagonista se esfuerza durante muchísimo tiempo para preparar un examen o una competición deportiva.
Por tanto, si estás en una película de Freddy Krueger, proponte un reto imposible, como presentarte a un combate de boxeo y entrénate para ello en el gimnasio. También se pone en marcha un montaje temporal si inicias una historia de amor, así que propónle a alguien que salga contigo, y tendrás un montaje en el que se verá cómo hacéis manitas, y pasáis mucho tiempo juntos.
Se trata, efectivamente, de un humor alocado muy particular, pero aquellos a los que estas ideas les hayan hecho gracia, que se preparen para unas cuantas carcajadas, y poco más, porque el libro se olvida tan rápidamente como se consume. Ofrece pistas para salir vivo de una casa encantada, enfrentarse a alienígenas, maldiciones y demonios e incluso cómo matar a un vampiro.
