Debbie McWilliams es una de las personas que mejor conoce los secretos del agente con licencia para matar. Durante cuatro décadas ha participado en la elección de los actores que han dado vida a James Bond y fue responsable del casting de las últimas 14 entregas de la saga. Ahora, desde el Festival Internacional de Cine de Karlovy Vary, ha hablado sobre el futuro del personaje y sobre qué características debe tener el próximo intérprete de 007.
Debbie McWilliams, que comenzó su carrera en 1972 y ha trabajado en más de un centenar de películas y producciones televisivas, evitó pronunciarse sobre los nombres que suenan actualmente para sustituir a Daniel Craig, como Callum Turner, Jacob Elordi, Idris Elba o Harris Dickinson. Preguntada directamente por quién será el próximo Bond, respondió con su habitual franqueza: “No lo sé y no tengo ninguna opinión”.
Sin embargo, sí dejó claro qué debe tener el elegido. Para ella, James Bond no puede ser simplemente un hombre elegante con buen traje: debe transmitir peligro. “Parte de su descripción del trabajo es tener licencia para matar. Así que tienes que pensar que podría coger una pistola y dispararte”, explicó. “Tiene que tener una especie de amenaza”.
La directora de casting considera que cada actor ha aportado una versión diferente del espía británico. De Pierce Brosnan destacó su elegancia y atractivo, aunque admitió que quizá no transmitía la misma dureza que Daniel Craig. “Daniel Craig cambió eso porque era mucho más duro”, afirmó.
Sobre una posible versión femenina o un James Bond de otra raza, Debbie McWilliams fue tajante: “No creo que sea así. Ian Fleming escribió un personaje y ese es el personaje que permanece”. En su opinión, la clave no está en modificar al personaje sino en encontrar al actor adecuado para cada época.
Debbie McWilliams recordó también cómo fue el complicado proceso para fichar a Daniel Craig para Casino Royale. La búsqueda fue internacional: “Escudriñé el mundo entero”, explicó. Al principio, nadie parecía especialmente interesado y el propio Daniel Craig se mostraba “bastante reacio” a aceptar el papel.
La situación cambió cuando la productora Barbara Broccoli lo vio en el thriller Layer Cake (Crimen organizado) (2004) y pidió conocerlo. La decisión acabó revolucionando la saga, con un James Bond más físico, vulnerable y alejado del modelo clásico de galán impecable.
La responsable del casting también reveló la historia detrás de otra decisión fundamental: la elección de Judi Dench como M. Tradicionalmente el jefe del MI6 había sido interpretado por un hombre, pero Debbie McWilliams recordó en una reunión que la dirección del servicio de inteligencia británico estaba entonces asociada a una mujer, Stella Rimington. La respuesta de Barbara Broccoli fue inmediata: “¿Dónde está Judi Dench?”.
Aunque Debbie McWilliams dudaba porque Judi Dench estaba en pleno apogeo de su carrera teatral clásica, la actriz aceptó encantada. “Estaba absolutamente emocionada de que se lo pidieran”, recordó.
En una de las revelaciones más curiosas de su charla, Debbie McWilliams confesó algo que podría sorprender a muchos seguidores de James Bond: nunca ha leído una novela de Ian Fleming.
“Jamás he leído un libro de James Bond en mi vida”, reconoció. Sus decisiones de casting, explicó, siempre se basaron en los guiones y no en las novelas originales.
La veterana directora de casting también se pronunció sobre la llegada de la inteligencia artificial al mundo audiovisual y fue especialmente crítica con los actores generados por ordenador. Preguntada por Tilly Norwood, respondió: “No puedo soportarlo. Creo que es el toque de muerte para toda la industria cinematográfica”.
Aun así, admitió que las nuevas generaciones tienen una relación distinta con esta tecnología. “Tenemos que aceptarla. La gente dice que va a marcar una enorme diferencia, que será la revolución industrial del cine. Pero cómo acabará funcionando, no lo sé”.
También habló del movimiento #MeToo, reconociendo que “era horrible lo que ocurría antes”, aunque cree que las condiciones en los rodajes y en las salas de casting han mejorado realmente.
Debbie McWilliams recibió en Karlovy Vary un premio honorífico de la International Casting Directors Association por su trayectoria y su contribución al arte del casting. Una carrera en la que no empuñó una pistola, no condujo un Aston Martin y nunca tuvo licencia para matar, pero sí la enorme responsabilidad de decidir quién podía hacerlo en pantalla.
