Pequeño gran libro. Cuadra bien aquí esta descripción, pues esta obra de exiguas dimensiones explica con claridad el modo en que se explotan comercialmente las películas en España.
Explotación de películas (Concepción Calvo, Zumaque, 85 págs)
¿Cómo funciona el negocio de la exhibición de películas? ¿Qué autorizaciones administrativas son necesarias para que un film puede proyectarse al público? ¿De qué modo se controlan esas cifras de taquilla de las que presumen cada fin de semana películas como Avatar o, últimamente, Torrente 4: Lethal Crisis (Crisis letal)? ¿Todo lo que recauda una película sirve para amortizar su coste de producción, o es un dinero a repartir?
A éstas y a otras muchas preguntas responde este práctico manual, una obra pequeñita pero necesaria, indispensable para quien ande un poco pez en el sector de la distribución y exhibición cinematográficas. Porque lo cierto es muchas de estas preguntas no encuentran fácil respuestas en los organismos públicos (ICAA y compañía), y en cambio aquí, con estilo ameno y en una ochentena de condensadas páginas, Concepción Calvo les da cumplida respuesta.
Entre otras cosas, uno se entera de que las calificaciones por edades en España no tienen carácter prohibitivo sino orientativo, excepto en el caso X, lo cual, al menos al que suscribe, le reafirma en su opinión de lo poco útiles que resultan en nuestro países, nadie acaba haciéndoles caso.
La autora incluye en el último tramo del libro un útil glosario, y nos familiariza con expresiones del ramo de la exhibición, muy comunes en el mundo anglosajón.
