Valioso recorrido por la trayectoria de John Lasseter, alma mater de las películas de animación digital de Pixar.
El tinerfeño Jorge Fonte, autor de libros sobre variopintos cineastas, está considerado uno de los grandes expertos en la figura de Walt Disney, sobre el que ha coescrito dos destacados volúmenes: "Walt Disney. El universo animado de los largometrajes (1937-1967)" y "Walt Disney. El hombre, el mito". Ahora logra un hito al publicar el primer libro sobre un director de cine de animación que se incluye en la prestigiosa colección sobre cineastas de Cátedra.
En "John Lasseter", Fonte teje una completa biografía del realizador, al que llama "un hombre a una camisa hawaiana pegado". Vinculado desde siempre a Disney, de joven trabajó como aprendiz en las atracciones de Disneyland, antes de que le reclutaran para el departamento de animación del estudio. Impresionado por el potencial de las imágenes generadas por ordenador de Tron, se dio cuenta de que tenía futuro en el campo digital, y acabó incorporándose al departamento de animación de Lucasfilm Ltd., catalizadora de la posterior Pixar.
Fonte pasa a continuación a analizar exhaustivamente, con un lenguaje ameno, toda la filmografía completa de Lasseter como director, partiendo de sus cortos, para posteriormente pasar a sus 5 títulos firmados hasta el momento (Toy Story, Bichos. Una aventura en miniatura, Toy Story 2, Cars y Cars 2). Finaliza con el repaso de toda su carrera como productor, tanto de cortos como de largometrajes, en los que suele involucrarse de forma muy activa y aportar ideas a mansalva, como queda claro en las páginas de este interesante volumen.
De no ser por estar integrado en una colección sobre directores, el libro podría haberse llamado perfectamente Pixar, pues recorre todo lo que ha salido de la empresa, ya que siempre ha estado presente Lasseter en mayor o menor medida. El volumen ofrece numerosas claves que ayudan a entender el buen hacer de la compañía, como por ejemplo el habitual recurso a expertos que asesoran sobre los temas que trata cada cinta, como la cocina en Ratatouille. Escrito con un lenguaje ameno, se lee a buen ritmo, y está salpicado de jugosas declaraciones del propio Lasseter y algunos de sus colaboradores que aportan valiosos datos sobre unos largometrajes que han propiciado la edad dorada del cine de animacion digital.
