Gary Oldman se ha cansado de seguirle el juego a Hollywood. El prestigioso actor opina que la obsesión por lo políticamente correcto ha ido demasiado lejos, y así lo expresa en una larga entrevista en Playboy.
En valientes declaraciones, el protagonista de Drácula, de Bram Stoker critica la doble vara de medir, según la cuál se permite a algunos comediantes realizar declaraciones incorrectas que otros no pueden realizar. Pone como ejemplo al comediante Bill Maher. "Se lo dijo a Seth McFarlane este año. 'Creía que ibas a ir a los Oscar otra vez. En lugar de eso ogieron a una lesbiana'. Puede decir una cosa como esa. ¿Eso es más ofensivo que Alec Baldwin llamando marica a alguien en la calle enfadado? No lo entiendo", comenta Baldwin.
El actor afirma que entiende en cierta manera lo ocurrido cuando Baldwin se metió en líos al insultar a un paparazzi que le estaba molestando "Alec lo hizo mientras estaba cabreado saliendo de su edificio porque no le dejaban en paz. No le culpo".
En la misma línea, también ha roto una lanza por Mel Gibson. "Se emborrachó y dijo algunas cosas. Pero todos hemos dicho esas cosas. Somos todos unos hipócritas. Es lo que pienso. ¿Acaso el policía que le arrestó nunca había usado palabras insultantes contra los negros o los judíos?".
El propio Oldman es consciente de que sus palabras pueden ocasionarle muchas críticas. "No me considero intolerante, pero estoy defendiendo a toda la gente equivocada. Estoy diciendo que Mel y Alec son buenos tíos".
