Quentin Tarantino ha viajado a Italia para asistir a la ceremonia de entrega de los David di Donatello (los Goya italianos), para recoger dos premios atrasados que tenía pendientes.
El cineasta estadounidense había ganado el galardón correspondiente a la mejor película extranjera en 1995 por Pulp Fiction y en 2013 por Django desencadenado, pero por su apretada agenda no había podido acudir en ninguna de las dos ocasiones, a pesar de su devoción por el cine de este país. Pero el viernes, pudo por fin acudir a la ceremonia de la 59ª edición, donde los organizadores han decidido darle personalmente sus trofeos con retraso.
"Le debo mucho a los spaghetti-western y a directores como Sergio Leone", declaró Quentin Tarantino a los medios el viernes, en la alfombra roja de estos galardones. El encargado de entregarle las estatuillas fue nada menos que el compositor Ennio Morricone. Según varios medios, el cineasta acudió a la casa del músico, y ambos llegaron a un acuerdo para que el segundo componga la partitura de un film del realizador. Todo indica a que se tratará de su western The Hateful Eight, si bien esto no se ha especificado.
La gran triunfadora de los David di Donatello de este año ha sido el film Calabria, de Francesco Munzi, que ha triunfado en nueve categorías, incluyendo director y película.
