A Jaime Camino se le recordará por films de tintes históricos, como "Dragon Rapide" o "Las largas vacaciones del 36". El cineasta barcelonés ha fallecido, el domingo 6 de diciembre, a los 79 años, como consecuencia de un cáncer de pulmón, con metástasis cerebral.
Nacido en la Ciudad Condal, el 11 de junio de 1936, año en el que estalló el conflicto que marcaría su filmografía, Jaime Camino Vega de la Iglesia se convirtió en una de las jóvenes promesas de la llamada Escuela de Barcelona.
Tras varios cortos debutó en el terreno del largometraje con Los felices 60, donde criticaba a la burguesía catalana. Comenzó a destacar con Mañana será otro día, que coescribió con el historiador cinematográfico Roman Gubern, en torno a una pareja que sueña con soñar en el mundo de la canción. En Mi profesora particular convirtió en actor al cantautor Joan Manuel Serrat.
Fue uno de los grandes culpables del exceso de películas sobre la Guerra Civil que ha dado el cine español, con títulos escorados hacia la izquierda, pero sobre la media, sobre todo Las largas vacaciones del 36, con Paco Rabal, José Sacristán y Concha Velasco, en torno a una familia que trata de sobrevivir a la contienda. En Dragon Rapide narró el inicio de la misma, cuando el general Franco viajó a Tetuán para ponerse al frente de sus tropas. En España otra vez narró las peripecias de un brigadista extranjero en el frente.
De la última etapa de su carrera sobresale El largo invierno, también coescrita con Gubern, que muestra las vicisitudes de una familia que en la postguerra se encuentra dividida ideológicamente. Se retiró del cine cuando le fue detectada su enfermedad, poco después de terminar su último film, Los niños de Rusia, en torno a los chicos españoles refugiados en la Unión Soviética durante la Guerra Civil.
