Bruce Willis sólo sabe alternar en los últimos años subproductos infames con secuelas de “La jungla de cristal” que a veces tampoco tienen mucho nivel.
Tratará de salir del dique seco protagonizando Death Wish, remake de El justiciero de la ciudad, que en 1974 convirtió a Charles Bronson en madura estrella del cine de acción, y dio lugar a varias secuelas. Aharon Keshales y Navot Papushado, artífices de Big Bad Wolves, ejercerán como realizadores.
El original adaptaba una novela de Brian Garfield, en torno a un arquitecto desesperado porque la policía no toma medidas para detener a los responsables del asesinato de su esposa, en una acción violenta por la que también su hija ha quedado traumatizada. Decide tomarse la justicia por su mano.
No será la primera revisión del libro para la pantalla. Kevin Bacon protagonizó en 2007 Sentencia de muerte, también basada en la obra de Garfield.
