El acto de inauguración de la estatua de Paul Naschy en el Museo de Cera de Madrid, ha servido de homenaje al mito del fantaterror español.
Con más de un centenar de películas como actor, una quincena de títulos dirigidos, y más de cuarenta escritos, Paul Naschy, o Jacinto Molina, su nombre de nacimiento, es el nombre español por antonomasia que se asocia al género fantástico y de terror. Por ello no es de extrañar que el Museo de Cera de Madrid haya querido rendirle tributo con una figura que se ha presentado esta mañana.
El evento ha tenido lugar en el marco de Nocturna, Festival Internacional de Cine Fantástico de Madrid. “Paul ha significado mucho para el fantástico”, ha comentado Luis M. Rosales, director del certamen, que también ha recordado lo mucho que el protagonista de La noche de Walpurgis soñó “con que Madrid tuviera su propio festival dedicado al género”.
La figura, de extraordinario parecido, se ha basado en un boceto del dibujante Alfonso Azpiri. Lleva la ropa medieval que Naschy llevó en el espectáculo “La danza de la muerte”.
Se ha encargado de materializarla Colin Arthur, maquillador que ha colaborado en los efectos especiales de películas como 2001, una odisea del espacio y Conan, el bárbaro. El promotor de la idea ha sido el realizador y autor de libros de cine Víctor Matellano. “Estuve una vez en el museo con Paul Naschy, presentando un libro. Me dijo que le encantaría tener una estatua aquí”, ha explicado.
“Le conocí personalmente a principios de los 90 y se quedó a vivir en mi alma”, ha explicado el ex secretario de Estado de Cultura Luis Alberto de Cuenca. “Estará ahora mismo hablando con Lon Chaney y su hijo, y con Bela Lugosi”. Han asistido numerosos amigos en vida del homenajeado, así como su viuda, Elvira, y sus hijos.
