El histórico gánster James Whitey Bulger, de 89 años, ha muerto en su celda tras ser brutalmente apaleado por otros dos reclusos.
Bulger –que había sido condenado a dos cadenas perpetuas– acababa de ser trasladado al penal de Hazelton, en Virginia Occidental. Los funcionarios le encontraron sin dar señales de vida en torno a las ocho y veinte de la mañana de ayer, según el comunicado de la Oficina Federal de Prisiones. Por ahora no se han informado de más detalles, salvo de que la oficina del Fiscal del Distrito Norte del Estado de Virginia ha abierto una investigación. Algunos medios apuntan a que los culpables forman parte del crimen organizado, por lo que todo indica que la orden provenía de un clan rival.
De larga trayectoria criminal, fue detenido en 2011 en California donde vivía sin despertar sospechas entre los vecinos, que le consideraban un anciano ejemplar. Johnny Depp le interpretó en la gran pantalla en Black Mass. Estrictamente criminal, de 2015, un sorprendente film centrado en sus actividades en Boston en los 70, cuando se convirtió en confidente de un agente del FBI con la clara intención de despejar el campo para sus negocios personales.
El mismo personaje sirvió también de inspiración a Jack Nicholson para componer a Frank Costello, el cruel gángster irlandés al que interpretó en Infiltrados, dirigida en 2006 por Martin Scorsese.
