Netflix anunció a sus accionistas dos noticias, una buena y otra mala. La mala es que ha perdido un millón de suscriptores, y la buena es que se trata sólo de la mitad de lo pronosticado.
Estados Unidos y Canadá siguen siendo los territorios donde Netflix pierde más clientes, aunque también en Europa, Oriente Medio y África hubo declive. A cambio, la región de Asia y el Pacífico creció, lo que acabó compensando más o menos los números, quedándose en un total de 220,7 millones de suscriptores en el mundo, un millón menos que en el trimestre anterior. Está claro que aunque Stranger Things ha sido muy bien acogida en su cuarta temporada, el estreno no ha sido suficiente para evitar el descenso.
De todos modos, la tendencia para Netflix es clara. Ha tocado techo, y no parece que vayan a producirse los espectaculares crecimientos de antaño. Por lo que toca apretarse el cinturón y reducir gastos, acertando con las nuevas producciones y reduciendo personal con despidos, y pergeñar fórmulas que no asusten a los actuales suscriptores, como la polémica de un control más exhaustivo de la compartición de contraseñas de acceso con amigos y familiares. También se viene especulando, y mucho, con una fórmula mixta de cuota mensual más barata y publicidad, modelo en que se asociarían con Microsoft, que aportaría la parte tecnológica.
También existe el deseo de dar con productos que se conviertan en franquicia de la que es un claro ejemplo El agente invisible, que pretende convertirse en una suerte de Misión imposible o saga 007 del siglo XXI. De momento tendrá que afrontar el embate del estreno por parte de la competencia de dos platos fuertes de la temporada de streaming, HBO Max estrenará en agosto la precuela de Juego de tronos, La Casa del Dragón, y Amazon Prime en septiembre la de El Señor de los Anillos, El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder.
Recuerda que puedes leer más historias de cine y estar al tanto de todos los estrenos de cine en Decine21.com.
