Stephen King no se anda con rodeos. El maestro del terror reveló que impuso una condición brutal para que "La larga marcha", su novela de 1979, llegara a la pantalla grande: los adolescentes deben morir a tiros en pantalla.
En una entrevista con The Times of London, Stephen King lanzó un dardo envenenado contra Hollywood. “En las películas de superhéroes destruyen ciudades enteras y nunca ves sangre. Eso está mal. Es casi pornográfico”, argumenta el rey del terror. “Les dije: si no lo van a mostrar, ni se molesten. Y así hicieron una película bastante brutal”.
El encargado de plasmar esa visión fue el director Francis Lawrence (Los Juegos del Hambre) junto al guionista JT Mollner, quienes aceptaron la exigencia sangrienta del autor. El resultado, según quienes ya vieron un adelanto en Comic-Con, es una cinta que no se guarda nada.
Mollner confesó que el objetivo era conservar la “ferocidad” del libro:
“Sabía que Stephen King quería que fuéramos hasta el final. Y Lionsgate también. Si caía en las manos equivocadas, podrían haberlo castrado. Estoy agradecido de que mantuvimos los dientes del original”.
Con Cooper Hoffman (hijo del fallecido Philip Seymour Hoffman), David Jonsson, Ben Wang y Tut Nyuot al frente, La larga marcha promete ser un espectáculo despiadado de sangre, desesperación y amistad forjada en el infierno.
