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Biografía

Francis Lawrence

Francis Lawrence

49 años

Francis Lawrence

Nació el 26 de Marzo de 1971 en Viena, Austria
Filmografía
Gorrión rojo

2018 | Red Sparrow

Cuando la joven Dominika Egorova se rompe la pierna en plena actuación en el Teatro Bolshoi, su carrera de bailarina queda definitivamente truncada. Su situación económica, con su padre fallecido y su madre impedida, pasa rápidamente a ser muy delicada. Por suerte, su tío Vania, alto funcionario del servicio secreto ruso, ve en su sobrina un gran potencial para servir a los intereses del estado y le propone colaborar con él. Acabará ingresando así en la llamada escuela de Gorriones, agentes especializados en la seducción de sus víctimas. Adaptación de la novela homónima de Jason Matthews, que durante más de treinta años trabajó como agente de la CIA. Aunque con hechuras modernas, Gorrión rojo bebe de esa experiencia y tiene ese sabor añejo de las películas de espías de otra época, cuando americanos y rusos jugaban al ajedrez de las relaciones internacionales, desarrollaban implacables programas para reclutar agentes, sacrificaban peones sin dudarlo u ocultaban agentes dobles entre las filas enemigas. En este sentido, sin ser memorable el film cumple con el cometido de entretener y atrapar al espectador, que seguirá el itinerario de la protagonista sin pestañear. Pero estamos ante una película moderna (aunque algún extraño anacronismo hay) y por lo que se ve eso ha de tener sus inevitables concesiones. Por varios motivos, Gorrión rojo emparenta claramente con un film coetáneo protagonizado por Charlize Theron, Atómica. Al tirón de las actrices y la temática del espionaje entre las dos potencias se suma aquí especialmente el morboso tratamiento del sexo, tan insistente y gráfico que llega a ser desconcertante sobre todo en la primera mitad del metraje. Por supuesto hay también violencia, aunque en este caso menos espectacular, y por eso quizá más dura, más veraz. Es otro de los puntos en los que la trama tiene un mayor sesgo hacia el film clásico, menos efectista, aunque eso no quita que el guionista Justin Haythe (Revolutionary Road) simplifique la historia, juegue al despiste y también se guarde el conveniente as en la manga. Entre otras cosas, le sirve para ello un actor como la copa de un pino, el belga Matthias Schoenaerts, que compone magníficamente al maquiavélico agente ruso tío de la protagonista. Por lo demás, con ritmo sostenido el director Francis Lawrence usa bien sus armas para mantener el interés durante el amplio metraje, la primera de las cuales es la actriz con quien comparte apellido, Jennifer Lawrence, a quien ya dirigió en varias películas de la saga de Los juegos del hambre. Pese a su juventud, vuelve a llamar la atención su madurez frente a las cámaras y su capacidad de transmitir estados de ánimo y credibilidad, en este caso con su personaje de Dominika, una mujer preparada meticulosamente para convertirse en un tipo de agente secreto experto en manipular sexualmente a sus víctimas. Su némesis, el agente norteamericano Nate Nash, es más convencional pero está a la altura gracias sin duda al también carismático Joel Edgerton. Funciona más o menos el “feeling” entre ellos, aunque justo es reconocer que su fulgurante conexión no deja de tener algo de “deus ex machina”. Quizá algún titubeo hubiera sido más efectivo. El resto de secundarios cumple, con mención especial para Jeremy Irons.

5/10
Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 2)

2015 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 2

Después de sufrir el severo ataque del "alienado" Peeta, que casi acaba con su vida, Katniss se recupera de sus heridas y comprueba que el mal que aqueja a su compañero es tan profundo que quizá no se reponga nunca. Acuciada por esa idea no está dispuesta a esperar más tiempo para arremeter con toda su fuerza contra Snow, y sabedora de que para las autoridades rebeldes el Sinsajo ya ha cumplido su misión, escapará del distrito 13 para llegar al Capitolio por su cuenta. Pero un comando de soldados fieles le seguirán: entre ellos, Gale, Finnick, Boggs y también Peeta, aunque en cualquier momento podría atentar de nuevo contra Katniss. Digno colofón de las aventuras de Katniss Everdeen, basadas en la trilogía distópica ideada por Suzanne Collins. Mucho ha transcurrido desde que la inocente Katniss se enfrentó a la cruel y terrible prueba de los 74 Juegos del hambre, entretenimiento con el que el tirano presidente Snow distrae y somete al pueblo de Panem. Ahora los 13 distritos están unidos por primera vez, aunque todo el protagonismo recae sobre Katniss, quien buscará con vehemencia su particular venganza, sin atender a políticas ni estrategias. La verdad es que tras la entrega anterior –un prólogo de esta película donde aparentemente apenas ocurría nada relevante– se agradece que aquí los hechos se precipiten y se dé prioridad absoluta a la acción, obviando discursos, reuniones y la palabrería publicitaria tan presente en la saga. Tiene atractivo la entrada del comando en la ciudad, con esas trampas mortíferas que ha preparado el enemigo, al igual que el director Francis Lawrence sabe crear el clima adecuado en la angustiosa secuencia de los túneles, con imágenes que parecen salidas de Guerra Mundial Z. Pero esa primacía de la acción, bien rodada y con eficaces efectos especiales, con la línea narrativa encabezada por Katniss, deja inevitablemente de lado a muchos personajes que tenían bastante peso en los demás filmes, aquí prácticamente ausentes, como Alma Coin (Julianne Moore), Plutarch (Philip Seymour Hoffman, quien desgraciadamente falleció antes de acabar el rodaje), Haymitch (Woody Harrelson), Effie (Elizabeth Banks), etc. Es un detalle que confirma desde luego la inconveniencia de convertir la última parte de la trilogía literaria en dos películas. Ya se sabe, los intereses comerciales mandan. Como era de esperar el personaje de Katniss es el más interesante y se ve que Jennifer Lawrence ha madurado con el personaje. Aquí vuelve a tener que enfrentarse con serias dudas acerca de su cometido, y a poner en entredicho su liderazgo. Y, por supuesto, nunca está claro de qué lado se inclina y se inclinará su corazón con respecto a Gale y Peeta, una cuestión bastante tratada en el film. Por otra parte, en la línea de toda la saga Los juegos del Hambre: Sinsajo (parte 2) no es un film complaciente y optimista. Se habla explícitamente de venganza y asesinato, único móvil de la protagonista, y el mundo que se pinta no es para nada esperanzador. La historia transmite además un agridulce mensaje sobre la condición humana, siempre ávida de poder, donde el mundo de la política se muestra, una vez más, como ámbito natural de la corrupción y la mentira.

6/10
Los juegos del hambre: Sinsajo (parte 1)

2014 | The Hunger Games: Mockingjay - Part 1

Katniss Everdeen es acogida en el distrito 13, y aleccionada por Plutarch, la presidenta Alma Coin alberga grandes esperanzas de que la joven pueda galvanizar el imparable movimiento de rebelión contra el tirano presidente Snow. Las dudas surgen en cómo puede afectarle que Peeta haya quedado atrás, prisionero de Snow. Pues éste lo exhibe en las pantallas de televisión en entrevistas conducidas por Filckerman, con mensajes equívocos y manipuladores que podrían minar la moral de Katniss. La novela con que culmina la trilogía distópica de novelas juveniles de Suzanne Collins ha sido dividida en dos partes, y aquí llega la primera entrega de "Sinsajo", de la que lo menos que puede decirse es que no defrauda. Francis Lawrence sigue describiendo un mundo oscuro, donde se muestran las masacres ejecutadas por un Snow al que no detiene ningún escrúpulo a la hora de trazarse sus objetivos. Las claves que sostienen la trama siguen siendo las de los otros filmes: una innegable madurez en la heroína Katniss, que maneja sus condiciones de liderazgo con humildad, sin que se le suban a la cabeza, y confiando más en la atención sincera a los otros, que en las armas de propaganda, los videoclips patrióticos que desea rodar Plutarch, y que sólo funcionarán sin responden de verdad a las convicciones íntimas de la protagonista. Una vez más la idea de que importan más las personas concretas que las metas abstractas funciona, porque el bien de la colectividad pasa por el bien personal de cada uno de los que sufren la tiranía de Snow; esto permite a la protagonista sacrificarse y tomar las decisiones adecuadas. Las escenas de acción funcionan muy bien, y algunos pasajes que podían haber sido convencionales, como un intento de rescate, funcionan bien por que se combinan paralelamente con otra guerra, la mediática, de innegable interés. Los actores están bien en sus personajes, casi todos arquetípicos, los veteranos Donald Sutherland, Julianne Moore y el fallecido Philip Seymour Hoffman los llenan casi con su sola y poderosa presencia. Destaca especialmente Jennifer Lawrence, que le imprime dramatismo y grandeza en sus momentos culminantes –los relativos a Peeta y Gale, o sus encuentros con las personas sufrientes–, se trata sin duda de una grandísima actriz.

6/10
Los juegos del hambre: En llamas

2013 | Catching Fire

Segunda entrega de la saga iniciada con la exitosa Los juegos del hambre. Aún queda la adaptación de la última de las novelas de Suzanne Collins, Sinsajo, que según está previsto se fragmentará en dos películas. Por primera vez ha habido dos ganadores de “Los juegos del hambre”, Katniss Everdeen y Peeta Mellark, que según la tradición, inician el Tour de la Victoria, por todos los distritos, donde se encontrarán con los familiares de los caídos durante el torneo. Pero la población percibe a Katniss como una rebelde que ha desafiado con éxito al oscuro poder del Capitolio, lo que podría avivar una insurrección. Tras un intento fallido de usar a la muchacha para manipular a la opinión pública, el nuevo y maquiavélico Vigilante Jefe, Plutarch Heavensbee, le dará la solución al presidente Snow, organizar una edición del 75 aniversario de la macabra gesta, que recupere a ganadores de los años anteriores, por lo que como sólo puede ganar uno, lo más probable es que Katniss muera. El director Gary Ross, que realizó un correcto trabajo en la primera parte, cede el testigo a Francis Lawrence (Soy leyenda), que le saca partido sobre todo a la numerosa acción presente en la trama derivando en un tramo final trepidante. Los juegos del hambre: En llamas ofrece la suficiente espectacularidad como para mantener al público ensimismado, pese a que repite forzadamente el mismo esquema, con la protagonista enfrentándose de nuevo a la misma competición, cuando se suponía que no lo tendría que hacer más. Aunque está claro que su público natural son adolescentes, no se realizan concesiones fáciles a este sector, como podrían haber sido, por ejemplo, la sobredosis de diálogos empalagosos, y personajes quitándose la camisa forzadamente de Crepúsculo. Los juegos del hambre: En llamas tiene un tono más adulto incluso que el de su predecesora. A todo esto se le suma que tiene cierto interés su análisis del funcionamiento de la propaganda mediática, en concreto del poder de la televisión para mantener distraída a la población de los verdaderos problemas. Además, Los juegos del hambre: En llamas reincide sobre el sacrificio, el trabajo en equipo, la familia y la necesidad de cuestionar de forma crítica las doctrinas oficiales del poder que promueve la caja tonta. Por su parte, Jennifer Lawrence vuelve a demostrar que su capacidad interpretativa supera con mucho la media, y está bien acompañada por los jóvenes Josh Hutcherson y –en menor medida– Liam Hemsworth. De nuevo choca, quizás, que se haya recurrido a actorazos como Donald Sutherland, Woody Harrelson, Elizabeth Banks, Toby Jones o Stanley Tucci para papeles que apenas tienen presencia. Así y todo, el insuperable Philip Seymour Hoffman no necesita más que un par de secuencias breves para componer a un villano retorcido y memorable.

6/10
Touch (serie)

2012 | Touch | Serie TV

Martin es viudo, padre de un niño autista, y trabaja en el aeropuerto llevando maletas. Jake, el hijo de Martin, se escapa por tercera vez en tres semanas del colegio y acaba apareciendo, como de costumbre, subido a una torre de teléfonos. La alarma de los bomberos salta siempre a la misma hora: a las 3 horas, 18 minutos. La situación es límite y los asuntos sociales deciden intervenir para estudiar si Martin es capaz de criar a Mike. El niño no ha hablado nunca, pero sin embargo tiene una enorme capacidad para los números y últimamente está obsesionado con el 3.18. Según se van sucediendo los acontecimientos, Martin y la asistenta social encargada del caso descubrirán que la cifra que constantemente escribe Jake esconde un mensaje. Y es que el pequeño es capaz de ver las numerosas conexiones que gobiernan el mundo y que hacen que unas personas se relacionen con otras. Es la forma de prever ciertos acontecimientos del futuro. Touch es un drama con tintes sobrenaturales, de historias cruzadas y con ciertos toques de intriga. Un producto lo que se dice elaborado a conciencia. No en vano está creado por Tim Kring, responsable de Héroes y se ha contado con un actor de garantías para hacer de protagonista. Así, Kiefer Sutherland vuelve a la pequeña pantalla con ganas de repetir el éxito acumulado durante ocho temporadas en la piel de Jack Bauer, en la serie 24. Su papel del famoso agente federal le valió numerosos reconocimientos, y ahora se presenta como un hombre atenazado por los hechos, aunque abocado a cambiar radicalmente de actitud. La emoción que flota en el ambiente durante todo el episodio piloto, dirigido por Francis Lawrence (Soy Leyenda), es muy adecuada para presentar el drama personal del protagonista: una esposa fallecida, un trabajo precario y un hijo con el que es imposible comunicarse. Por otro lado, la idea principal que fundamenta la serie, la de que todo el mundo está conectado, permite seguir la trama con interés porque en esa vinculación metafísica siempre hay algo que descubrir, un dato de un personaje o de un acontecimiento que aporta valor.

7/10
Agua para elefantes

2011 | Water for Elephants

El joven Jacob, estudiante de veterinaria en los años de la Gran Depresión en EE.UU., abandona su carrera tras la trágica muerte de sus padres. Deprimido y sin amigos, la providencia quiere que se suba por la noche en un tren en marcha, que resulta ser un circo que recorre el país ofreciendo sus funciones. Dirige con mano férrea la empresa con más de un centenar de personas August, un tipo alcohólico de carácter mercurial, tiránico con sus empleados y con su esposa Marlena. August acepta que Jacob se sume a la gran familia circense, aunque no puede prever que se va a enamorar de su mujer. Adaptación de la novela superventas de Sara Gruen, sigue la estela romanticona y melodramática de autores como Nicholas Spark. Básicamente la película está planteada como un largo flash-back en que el anciano Jacob recuerda su aventura en el espectáculo más grande del mundo; y el eje primordial de tales recuerdos es el triángulo amoroso que componen Marlena, Jacob y August, aunque no falten momentos que pintan la camaradería y las diferencias entre la gente del circo, la crueldad del líder, o las acrobacias de la elefanta Rossie, que podría salvar una empresa que está en declive. Aunque a veces se diría que el modelo que inspira a Richard LaGravenese (guionista, entre cuyos trabajos se encuentra el de otro amor adúltero, Los puentes de Madison) y Francis Lawrence (director, que cambia de registro después de Soy leyenda) es Titanic, el resultado dista bastante del film de referencia. No logran ambos disimular un poco el carácter folletinesco de la trama, y el clímax de la última función no consigue el objetivo de ser memorable. Se agradece el esfuerzo de Robert Pattinson por acometer un papel dramático que demuestre que es capaz de algo más que Crepúsculo, pero le pesa la responsabilidad de llevar el peso de la historia. Y resulta demasiado obvio que Christoph Walz ha sido escogido para encarna a August por su anterior trabajo en Malditos bastardos, el actor corre el riesgo de quedar encasillado, al menos en el paisaje hollywoodiense. La más entonada es sin duda Reese Witherspoon, que no sólo se ha preparado para trabajar con el elefante, sino que imprime credibilidad a un personaje cercano al estereotipo.

5/10
Kings

2009 | Kings | Serie TV

Original serie televisiva que traslada libremente la conocida historia bíblica del rey David a un país imaginario que se parece mucho a los Estados Unidos actuales. Allí reina el monarca Silas (Ian McShane, la otra cara del rey Saúl), quien se mueve entre intrigas cortesanas varias, incluidas el affaire con una amante secreta, el hijo que esconde su homosexualidad, o las jugadas entre bambalinas del ambicioso hermano de la reina. Pero por ahí anda un tal David Shepperd (o sea, 'pastor', o casi, en inglés, al que da vida Christopher Egan), un soldado que vencerá a un tanque tipo Goliat. Sin duda que la idea tiene su gracia, aunque el forzar los parecidos con profetas y demás a veces resulta algo excesivo. En cualquier caso se subraya que muchas enseñanzas de la historia original son trasladables a cualquier época, un poco al estilo de lo que a veces se ha hecho al adaptar a William Shakespeare. Algunos episodios los dirige Francis Lawrence, el director de Constantine y Soy leyenda.

5/10
Soy leyenda

2007 | I Am Legend

La humanidad está de enhorabuena. Parece. Porque los científicos liderados por el doctor y coronel Robert Neville han desarrollado un retrovirus que parece ser el remedio definitivo contra el cáncer. Pero tres años después, en 2010, el panorama es muy diferente. La mayor parte de los hombres ha muerto a causa del virus de marras, y los infectados que viven son una especie de zombies rabiosos, que no deben exponerse a la luz, y que atacan a los pocos supervivientes sanos. En tal tesitura, Neville es el único hombre sano que queda en la zona cero de la infección, un Nueva York desolado. Sólo tiene como compañía a un perro pastor alemán, Sam, y cada día radia un mensaje dirigido a posibles supervivientes, para que se reúnan con él en cierto muelle de la ciudad; pero nunca nadie acude a la cita. En esos tres años de soledad, Neville ha continuado investigando para hallar una posible solución a la enfermedad que ha desatado; y de un modo muy disciplinado, ha ideado medios para combatir la forzada soledad y la tentación de la desesperanza.Notable adaptación de la clásica obra de ciencia ficción de Richard Matheson, que en sendas versiones cinematográficas anteriores tuvieron el protagonismo de Vincent Price y Charlton Heston, dos actores que han frecuentado el género fantástico. Ahora es otro amante del género, Will Smith (Men in Black, Yo, robot), quien acepta el reto de permanecer solo en pantalla gran parte del metraje. Y sale airoso, atrapa con matices la situación extrema de su personaje, con momentos estupendos como en su esfuerzo por cultivar "la vida social" en el videoclub. En una lograda conjunción de interpretación, guión y dirección, se consigue insuflar humanidad y dramatismo a la trama, no estamos sólo (que también) ante una espectacular cinta futurista y catastrofista con estupendos efectos especiales. Además de la cuestión de la soledad, también se apuntan los límites de la ciencia, su pretensión de ser causa de esperanza para el hombre; y la ayuda y la necesidad de la fe, para sobrellevar situaciones que, simplemente, nos superan. En esa línea se apunta el miedo a un futuro incierto, una idea que parece explotada por muchas películas recientes de zombies, como 28 días después y su secuela, 28 semanas después.La estructura narrativa del film lleva a intercalar la soledad neoyorquina del protagonista, y sus enfrentamientos con los terroríficos zombies, con flash-backs que reconstruyen cómo se ha llegado a la situación actual, y que subrayan la terrible pérdida de Neville, la ausencia de su querida familia. Hay un gran acierto en introducir enseguida las escenas de la desolación de Nueva York, su sobrecogedor estado de abandono.

6/10
Constantine

2005 | Constantine

John Constantine vive con un extraño don que es además una esclavitud: la de distinguir entre los humanos a los que no lo son. O lo que es lo mismo, la de entrever a los demonios y a los ángeles que, como híbridos, se hacen pasar por simples mortales en el mundo. Constantine dedica su tiempo a mandar al infierno a los demonios que quieren aguarle la fiesta a los vivos, pero esa dedicación no le hace feliz. Ahoga sus penas en bourbon y en cigarrillos, y vive enclaustrado entre cuatro paredes más solo que la una. El problema es que se siente culpable por haber atentado contra su propia vida. Bajó al infierno y regresó (salvó la vida por los pelos), pero su decisión de escapar cobardemente al don recibido le ha convertido en un tipo que está de vuelta, poco dado a sonreír y a interesarse por alguien. En esas estamos cuando una tal Angela Dodson le pide ayuda para investigar el suicidio de su hermana, ya que está segura de que en realidad no se trata de un suicidio. La pobre no sabe dónde se mete. Con un aire muy a lo Neo, Keanu Reeves vuelve a protagonizar una historia que juega con la “otra” realidad que se esconde detrás de lo que vemos con los simples sentidos. Su personaje bebe de los clásicos del género negro, aunque quizá le hace un flaco favor su aire demasiado arisco. El debutante Francis Lawrence dirige con innegable vistosidad un guión muy ecléctico, que mezcla terror, romance, aventura, cómic, thriller y sobre todo mucha parafernalia pseudorreligiosa. Tantos ingredientes para el mismo pastel se disimulan gracias al buen ritmo y a unos espectaculares efectos especiales bien aprovechados, como en la brillante e intensa escena del espejo.

4/10

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