Los premios del cine independiente estadounidense ya tienen dueño y, este año, huelen a carbón y a traviesas. En la 41ª edición de los Film Independent Spirit Awards, celebrados en el Hollywood Palladium tras cuatro décadas de carpa frente al mar en Santa Mónica, la gran triunfadora fue “Sueños de trenes”, que se llevó tres galardones, incluidos los de mejor película y mejor director.
La cinta dirigida por Clint Bentley se impuso en la categoría reina y confirmó su condición de favorita al alzarse también con el premio a la mejor dirección para el propio Clint Bentley y el de mejor fotografía para Adolpho Veloso. Un triplete que convierte a Sueños de trenes en el título más premiado de la noche y en el estandarte de un palmarés que volvió a reivindicar el músculo creativo del cine de bajo y medio presupuesto.
En los apartados de guion, Eva Victor fue reconocida por Sorry, Baby, mientras que Lurker se llevó tanto el premio al mejor primer guion para Alex Russell como el de mejor ópera prima. En interpretación protagonista, la vencedora fue Rose Byrne por Si pudiera te daría una patada, y en reparto destacó Naomi Ackie por Sorry, Baby. El premio a la interpretación revelación recayó en Kayo Martin por The Plague.
El mejor documental fue para The Perfect Neighbor, y el galardón a mejor película internacional viajó a Brasil gracias a El agente secreto, dirigida por Kleber Mendonça Filho. Por su parte, Esta Isla (This Island) obtuvo el premio John Cassavetes, reservado a producciones realizadas con menos de un millón de dólares.
En televisión, la serie Adolescencia fue una de las grandes protagonistas. Se alzó con el premio a mejor nueva serie de ficción y sumó reconocimientos interpretativos para Stephen Graham y Erin Doherty, además del galardón revelación para Owen Cooper. En el apartado de no ficción televisiva, el premio fue para Pee-wee as Himself.
Presentada por la humorista Ego Nwodim y retransmitida en directo por los canales digitales de Film Independent e IMDb, la ceremonia volvió a subrayar el carácter internacional de los Spirit, con nominados procedentes de 18 países y presupuestos que oscilaban entre los 35.000 dólares y los 20 millones. Desde 2023, además, las categorías interpretativas son neutras en cuanto al género.
Con Sueños de trenes liderando el palmarés, los Spirit de 2026 certifican que el cine independiente estadounidense sigue soñando, esta vez, al ritmo hipnótico de un tren que avanza firme hacia la temporada de premios.
