IMG-LOGO

Biografía

Stephen Graham

Stephen Graham

47 años

Stephen Graham

Nació el 03 de Agosto de 1973 en Liverpool, Merseyside, Inglaterra, Reino Unido
Filmografía
Venom: Habrá matanza

2021 | Venom: Let There Be Carnage

Greyhound: Enemigos bajo el mar

2020 | Greyhound

Vibrante adaptación de la novela de C.S. Forester “El buen pastor”, ambientada en los años de la Segunda Guerra Mundial. Describe la difícil tarea de los buques de guerra que cruzaban el Atlántico escoltando a las naves que llevaban suministros desde Estados Unidos, sobre todo en las zonas denominadas “agujeros negros”, donde no contaban con cobertura aérea y eran más vulnerables a los submarinos alemanes. El capitán Krause está al mando del destructor Keeling, y con nula experiencia bélica le toca pastorear a un grupo de barcos, pero verá puesto a prueba su liderazgo por el acecho del enemigo, que le obliga a tomar decisiones rápidas y no siempre fáciles. Tom Hanks ha mostrado siempre un gran interés por las historias ambientadas en la Segunda Guerra Mundial, no en balde protagonizó Salvar al soldado Ryan, y produjo la serie Hermanos de sangre. Aquí asume el protagonista, firma el guion y produce a través de su compañía Playtone. Para la dirección ha contado con Aaron Schneider, que ganó un Oscar con su corto Two Soldiers, y que dirigió la notable El último gran día. El resultado es un film bélico de hechuras clásicas y rigor histórico, aunque la trama sea imaginada, donde a diferencia de las típicas películas de submarinos en que estas naves son las protagonistas, aquí solo las vislumbramos, son una presencia inquietante que no vemos del todo, tampoco a sus tripulantes, un poco el efecto Tiburón, para entendernos, lo que es bastante eficaz. Realizada con abundantes medios, los efectos visuales son notables, y el espectador puede ser testigo de las maniobras tácticas para atacar y defenderse, con los torpedos y otros barcos rozando la propia nave de un modo muy realista. Además la cinta es muy humana, rasgo al que ayuda la estupenda interpretación de Tom Hanks, que se ha convertido en uno de los actores más capaces de dar vida al típico héroe americano, que hace lo que hay que hacer sin darse importancia. Llama la atención cómo se subraya la sencilla piedad cristiana del personaje, y su preocupación por sus hombres, sin ser perfecto, a veces puede confundir sus nombres. Está arropado por un buen reparto con mucho rostro desconocido, destaca entre ellos Stephen Graham.

7/10
El irlandés

2019 | The Irishman

La historia del gangsterismo alrededor del IBT, el sindicato de transportes más importante en Estados Unidos, contada desde el punto de vista de Frank Sheeran con amplio lienzo. Este personaje de origen irlandés, reconoció poco antes de morir en 2003 a Charles Brandt –autor del libro “Heard You Paint Houses”, en que se basa la película– haber asesinado al misteriosamente desaparecido desde 1975 Jimmy Hoffa, presidente del IBT. Martin Scorsese demuestra encontrarse en plena forma creativa, y se nos presenta como auténtico “superhéroe” del cine de personajes y tramas de entidad, dotado de unos “poderes” en la línea de sus dos mejores películas gangsteriles, Uno de los nuestros (1990) y Casino (1995), pero quizá más sabio por más experimentado, los años cuentan. Su film, producido por Netflix, pero con otros pesos pesados como el propio Robert De Niro y el veterano Irwin Winkler, conocerá un estreno limitado en salas de cine, concesión a los cinéfilos y al propio director, pero, los tiempos mandan, su difusión masiva toca en la plataforma de streaming. El experimentado director maneja aquí un sólido guion en solitario de Steven Zaillian, libretista con el que había trabajado en Gangs of New York (2002). Funciona muy bien la estructura narrativa de encapsulamiento de tres hilos, a modo de muñecas rusas: la voz en off de un Frank Sheeran ingresado en una residencia de ancianos, que cuenta el viaje en automóvil que realiza con su mentor Russell Bufalino y las esposas de ambos, para acudir a una boda, y la primera parada frente a una estación de servicio, que sirve para evocar el pasado, cómo se conocieron y el modo en que se produjo su ascenso en el sindicato de transportes y en el mundo criminal en los años de la presidencia de John Fitzgerald Kennedy. Lejos de ser caprichosa, tal estructura responde a una perfecta lógica interna, cuyo sentido se constata cuando en el último tramo acaban uniéndose los hilos hasta quedarnos con el de Sheeran envejecido. Están impregnadas las imágenes de un agradecible clasicismo, incluidos algunos elegantes planos secuencia, y eso que la labor de edición de la habitual colaboradora de Scorsese, Thelma Schoonmaker, es altamente meritoria, a las tres horas y media de metraje no parece sobrarle un solo plano, su labor es auténtico encaje de bolillos. Y al final lo que se nos cuenta con enorme habilidad y con una violencia más contenida de lo que Scorsese acostumbra, sin moralina facilona pero con un indudable punto de vista moral, más nítido que en otros filmes del italoamericano, es la historia del progresivo descenso a los infiernos del protagonista, Frank Sheeran. Su alma cada vez se encuentra más emponzoñada, al aceptar ejecutar personalmente despiadados asesinatos, pero hábilmente se nos presenta un contrapunto interesante, el de una de sus cuatro hijas, Peggy, cuyas miradas, de niña, y luego convertida en mujer, vienen a ser como la voz de la conciencia que le recuerda la inmoralidad de sus acciones. Los dramas personales se combinan con el telón de fondo histórico, sugiriéndose una explicación acerca de la invasión de Bahía de Cochinos ordenada por JFK, y su posterior asesinato, hechos en los que habría tenido que ver la mafia, molesta por la actuación del aguerrido fiscal general Robert Kennedy. Y tienen mucha fuerza los personajes principales, y las relaciones que se establecen entre ellos, singularmente las de Sheeran con su mentor Buffalino y con Hoffa, el hombre al que debe proteger. En tal sentido los actores están soberbios. Las técnicas digitales utilizadas para rejuvenecer en algunas escenas a los personajes no distraen, y tenemos a un magnífico Robert De Niro, del que se pinta una evolución plausible, un Joe Pesci inesperado, porque no hace el papel que habríamos pensado, está muy contenido, y Al Pacino –aquí, sí, por fin, podemos decir que tenemos una película que comparten de verdad con De Niro–, que sabe componer al sindicalista que quiere nadar en un estanque de lodo sin embarrarse e imponer su punto de vista por considerarse intocable. El resto del reparto tiene menor presencia, pero está perfectamente escogido, y cada uno brilla entregándose en las escenas que les tocan.

9/10
Cuento de Navidad

2019 | A Christmas Carol | Serie TV

Adaptación del clásico cuento de Navidad de Charles Dickens en forma de lujosa miniserie, cuenta con la producción del cineasta Ridley Scott, y del actor Tom Hardy. Fiel al esquema del original, y con elementos que hacen pensar en ¡Qué bello es vivir!, film también influido por el inmortal cuento del escritor británico, aporta como principal novedad las siniestras razones por las que Ebenezer Scrooge se ha convertido en un auténtico desalmado. En efecto, se acerca la Nochebuena, y Scrooge ve la inminente fiesta de Navidad como bobadas y paparruchas para que afloren supuestos buenos sentimientos de brevísimas duración. Y no perdona las últimas horas de trabajo que le quedan a su empleado Bob Cratchit, que debería estar tranquilamente con su familia, gozando de la celebración, a pesar de que tienen poco dinero, y que su pequeño hijo Tim es un lisiado. El socio de Scrooge, Jacob Marley, despierta de su tumba, se encuentra en una especie de purgatorio, y su salvación está unida misteriosamente a la de Scrooge, de modo que con los fantasmas de las navidades pasadas, presentes y futuras, le conviene que su antiguo compañero encuentre el camino a la redención. Steven Knight está acreditado como creador y guionista de la serie, y se nota que los elementos más adultos de esta versión son obra de quien escribió Amazing Grace, Promesas del Este, o la serie Peaky Blinders. En efecto, asoman cuestiones como los abusos sexuales en la infancia, la explotación obrera sin consideración por la vida de las personas, o el chantaje que conduce a la degradación, aunque tratadas con delicadeza, como exige un cuento que siempre se ha considerado familiar, pese a las presencias espectrales. El mismo arranque, en que alguien al que Marley le jugó una mala pasa orina en su tumba, no es el enfoque habitual en otras versiones del cuento. A ratos da la sensación de que la trama está estirada en exceso, pero se hace para crear una atmósfera intrigante. Se recuerda además acertadamente que en la Navidad se celebra el nacimiento de Jesús, una obviedad que en los últimos tiempos omiten algunos en las celebraciones para la ocasión. Y aunque el director Nick Murphy no es excesivamente brillante, se nota el despliegue visual en las fantasmagorías, y la cuidada dirección artística. En el reparto Guy Pearce compone un Scrooge inesperado, frío y calculador, interiormente torturado, al que le cuesta encontrar el clavo ardiendo al que necesita con urgencia agarrarse, pues está vacío y desesperanzado. También destaca Andy Serkis, interpretando a su socio Marley.

6/10
Yardie

2018 | Yardie

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar

2017 | Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales

Un antiguo enemigo de Jack Sparrow, el capitán Salazar, sólo piensa en matarlo, pues el pirata del rimmel le condenó a una terrible maldición, por la que navega errante con su ejército de fantasmas. Para localizar a su odiado rival contará con la ayuda de un viejo conocido, el capitán Barbossa. Por su parte, el hijo de Will Turner –éste presa de otro hechizo que lo mantiene en estado fantasmal en el fondo del mar– busca también a Sparrow, pues le puede ayudar a encontrar el Tridente de Poseidón con el que salvar a su padre. Se sumará al equipo Carina Smyth, intrépida chica capaz de leer los mapas estelares. Una entrega más de la saga de "Piratas del Caribe" (y van cinco). Tras el correcto trabajo de Rob Marshall en la anterior película, el equipo de producción, con Jerry Bruckheimer al frente, ha echado mano esta vez de dos cineastas noruegos, Espen Sandberg y Joachim Rønning (Max Manus, Kon-Tiki), acostumbrados a formar equipo, para plasmar en imágenes el cargadito guión de Jeff Nathanson (Atrápame si puedes), que agrupa todo lo que se puede esperar de otra entrega de la franquicia: mucha acción, fantasía a raudales, monumentales efectos especiales, maldiciones mágicas y el consabido sentido del humor. Desde luego hay que reconocer que la historia está narrada con un ritmo trepidante, sostenido durante toda la película, enviando al espectador de un lugar a otro, de una subtrama a otra, de una acción a otra, del mar a tierra firme, de modo que no da tiempo a aburrirse. Otra cosa es que lo que vemos sorprenda de alguna forma, que no es así. Sigue teniendo el tono paródico y fantasioso de anteriores filmes, algo que otorga al conjunto el carácter de un simple divertimento humorístico con poca hondura, y absolutamente previsible en su desarrollo general, aunque también contenga alguna sorpresilla. Ayuda al espectáculo el despliegue de efectos especiales, a veces asombroso, como en la larga secuencia inicial o en el clímax final en el fondo del océano. No se comprende, sin embargo, el pobre papel de la banda sonora, muy desaprovechada por Geoff Zanelli, quien ni siquiera recupera como debiera el "leitmotiv" original de la saga, tan reconocible y gratificante para espectador. Por otra parte, lo peor de Piratas del Caribe: La venganza de Salazar es probablemente un Jack Sparrow que cada vez resulta más tontaina y prescindible. Con el paso de los años Johnny Depp se ha anquilosado en sus gestos y exageraciones y su personaje está fuera de la realidad; su pícara inteligencia, su audacia y su valentía se han evaporado definitivamente, para convertirse ya en un mero comparsa cómico, salvado siempre de los peligros por no se sabe qué casualidades. En cambio, en la línea de lo que viene siendo habitual en el cine de los últimos tiempos el film intenta recuperar el espíritu de los inicios con la inclusión de dos jóvenes aguerridos y valientes que son capaces de arrostrar peligros sin cuento en persecución de sus ideales. Así el impulsivo Henry Turner y la intrépida Carina Smyth vienen a ser un trasunto juvenil de Will Turner y Elizabeth Swann, y son los encargados de aportar a la trama el contenido más clásico y aventurero. El magnífico trabajo de Breton Thwaites (Dioses de Egipto) y Kaya Scodelario (El corredor del laberinto) es crucial en este film y además promete larga vida a la saga. Mientras tanto, el lado aparatoso y fantástico viene de la mano de Barbossa y Salazar, éste interpretado por un Javier Bardem que vuelve a bordar al malvado de turno. El origen de su odio a Jack Sparrow da lugar a una de las mejores escenas de la película. Y aviso para navegantes: permanezcan en sus butacas durante los títulos de crédito, pues al término de los mismos se incluye una breve escena final.

6/10
Las estrellas de cine no mueren en Liverpool

2017 | Film Stars Don't Die in Liverpool

El relato sublimado y nostálgico de la historia de amor entre el joven aspirante a actor nacido en Liverpool Peter Turner, de 26 años, y una estrella de cine de Hollywood ya consagrada, Gloria Grahame, ganadora de un Oscar y que le dobla en edad, y que en los últimos tiempos se dedica sobre todo al teatro. Grahame había pasado antes por cuatro matrimonios, uno con el director Nicholas Ray, y otro con un hijastro de éste, Tony Ray, con el que también había una notable diferencia de edad en el momento de casarse. La película, correcta aunque tampoco apasionante, se basa en las memorias escritas por el propio Turner en 1986, poco después de la muerte de la actriz, debido a un cáncer, cubriendo el arco temporal de su idilio entre 1979 y 1981. A pesar de tratarse de un breve período de tiempo, el guión de Matt Greenhalgh juega con saltos temporales, en que caben los momentos luminosos de su primer encuentro y flechazo, con otros en que asoman los nubarrones y surgen los roces, el riesgo de echar al traste su incipiente carrera actoral por parte de Turner, o la aparición de la enfermedad. Tiene especial interés el dibujo de la familia de clase trabajadora de Turner, gente sencilla de Liverpool, y el modo en que la glamourosa relación de su hijo altera sus vidas cotidianas, su humanidad pegada al terreno ofrece un valioso contraste al discurrir vaporoso y como irreal del mundo de la escena. Paul McGuigan, un director correcto (Victor Frankenstein, varios capítulos de Sherlock), tiene la fortuna de contar con buenos actores, tanto para los roles principales –Annette Bening y Jamie Bell contribuyen a hacer creíble el enamoramiento–, como para los secundarios, donde hay nombres ilustres como Kenneth Cranham, Vanessa Redgrave y Julie Walters. La fotografía de Urszula Pontikos, muy contrastada y con abundantes dorados, contribuye al efecto buscado evocador del film

6/10
Decadencia y caída

2017 | Decline and Fall | Serie TV

Auge y caída

2017 | Decline and Fall | Serie TV

Adaptación en forma de miniserie de “Decadencia y caída”, la primera novela del novelista británico Evelyn Waugh, donde daba ya muestras de su talento. Atrapa con asumida ligereza y frivolidad de "enfant terrible" el espíritu de alocada sátira de las clases pudientes y de la corrupción de las instituciones, a través de una amplia galería de disparatados personajes, que se cruzan en la trayectoria del pánfilo Paul Pennyfeather. Los dardos alcanzan a la universidad, el gobierno, las escuelas y al arte moderno. El título que ha recibido en español resulta algo chocante, al traducir “Decline and Fall” como “Auge y caída”. Corre el año 1928 y Pennyfeather estudia teología en la Universidad de Oxford. Pero víctima de una gamberrada, es expulsado por escándalo público. Acaba de maestro en una escuela de cuarta categoría, donde parece importar un bledo al director, el doctor Fagan, que carezca de las cualificaciones que requiere su puesto. Atraerá la atención de la madre viuda de uno de sus pupilos, Margot Beste-Chetwynde, con la que podría casarse, pero que acaba enredándole en dudosos negocios. Inesperadamente dirige un español, Guillem Morales, una trama muy “british”, y a Margot la interpreta una estadounidense, Eva Longoria. Pero se nota que le cautiva la trama que maneja, y logra el punto justo para equilibrar el disparate con su punto de humorada negra. Da a todo un punto agridulce, que se suaviza por la camaradería que el ingenuo y adaptable a las circunstancias Pennyfeather –bien interpretado por Jack Whitehall–, mantiene con sus compañeros de dichas y desdichas, Grimes, Philbrick y Prendergast.

6/10
Boardwalk Empire (5ª temporada)

2014 | Boardwalk Empire | Serie TV

La temporada final de la emblemática serie gangsteril apadrinada por Martin Scorsese, y que aborda el mundo del hampa desde la óptica de Enoch "Nucky" Thompson y su actividad criminal dirigida desde Atlantic City. Estados Unidos sufre la Gran Depresión, y Nucky prepara el terreno para la inevitable derogación de la Ley Seca que convertirá la actividad de la venta de alcohol en legal. Por ello viaja a Cuba, donde con la colaboración de Sally Wheet y el apoyo de un senador corrupto espera poder traer a Estados Unidos el ron Bacardi. Su encuentro en La Habana con Lucky Luciano le hace pensar que algo se está cociendo a sus espaldas. Entretanto Chalky White cumple trabajos forzados, pero logrará fugarse. Y Margaret, la esposa de Nucky, verá comprometida su posición de secretaria en el mundo de la Bolsa cuando su jefe se pega un tiro delante de todos los empleados. A estos hilos narrativos se suman la infancia de Nucky, que apunta a cómo derivó a su dedicación delictiva, de un modo claramente deudor de El padrino II. La serie creada por Terence Winter para HBO discurre fiel a las señas de identidad de las pasadas temporadas, lo que significa magnífica recreación de la época, cuidado desarrollo de los personajes con un reparto estupendo encabezado por Steve Buscemi, intriga en las distintas subtramas, y exceso de sexo y violencia, por no decir regodeo a veces un pelín grotesco. Las novedades estriban sobre todo en la inclusión de la niñez de Nucky, que recuerda a la de Vito Corleone, y al deseo de éste ya adulto por involucrarse en nuevos negocios honrados, lo que no es tan sencillo como sería de desear.

7/10
Hiena. El infierno del crimen

2014 | Hyena

Michael Logan, al frente de una unidad especial de la policía especializada en combatir el narcotráfico, se involucra en un negocio ilícito con la banda de turcos que controla las drogas en Londres. Todo va sobre ruedas, hasta la irrupción de un grupo rival de albaneses, que inicia una guerra, lo que coincide con la llegada de un viejo compañero al que se le ha encargado investigar la corrupción en el cuerpo policial. Segundo trabajo del británico Gerard Johnson tras la poco conocida Tony, que vuelve a contar con el mismo protagonista, Peter Ferdinando. Éste compone un inquietante protagonista, poli corrupto, en proceso de degradación moral, pero que también tratará de emprender el camino de la redención. El trabajo de este actor supone uno de los grandes atractivos de esta cinta, que crea una agobiante atmósfera de tintes oscuros, con ayuda de una impactante fotografía de Benjamin Kracun. Por contra le falta originalidad, pues entre otras cosas recuerda demasiado al cine de Nicolas Winding Refn. Y al final, sus recreaciones estéticas se hacen excesivas, y la cinta resulta demasiado larga y violenta.

5/10
Boardwalk Empire (4ª temporada)

2013 | Boardwalk Empire | Serie TV

Nueva entrega de los turbios negocios en el mundo del hampa de Nucky Thompson, afincado en Atlantic City, y asociado criminalmente con famosos gángsteres de Nueva York y Chicago, y dispuesto a extender sus tentáculos en Tampa, Florida. La trama transcurre en 1924, y su creador, Terence Winter, sabe desplegar los distintos hilos narrativos, creando una atractiva telaraña con múltiples derroteros. De modo que aparece una nueva mujer en la vida de Nucky, la aguerrida Sally Wheet, en Florida. Su sobrino, Ben, se mete en líos en la universidad, y la muerte de un compañero por envenenamiento puede complicar mucho las relaciones fraternales de los Thompson. Y en Harlem se van a ver las caras, en torno al Onix Club, Chalky White y el Doctor Narcisse. Tarea inútil mencionar aquí todas las subtramas que componen la compleja y ambiciosa serie Boardwalk Empire. Esta cuarta temporada confirma el cuidado puesto en su desarrollo, con personajes trabajados, así como la abundante violencia y exceso de morbo en las escenas de sexo. Los actores hacen un buen trabajo, con Steve Buscemi perfectamente anclado a su personaje, nexo de unión de las tribulaciones de todos los demás.

7/10
Blood (2012)

2012 | Blood

Parade's End

2012 | Parade's End | Serie TV

Boardwalk Empire (3ª temporada)

2012 | Boardwalk Empire | Serie TV

Atlantic City, 1922: Los locos años 20 están a punto de empezar seriamente. A pesar de una economía en auge, hay escasez de alcohol y la violencia de los gángsterse es cada vez peor. En medio de este panorama, Nucky Thompson (Steve Buscemi), cuyo matrimonio con Margaret se ha convertido en una farsa después de que firmara la cesión de su dinero a la iglesia, se enfrenta al desafío de reparar las viejas relaciones. Nucky también se encuentra con la nueva competencia de un gángster de gatillo fácil que crea una mampara estratégica entre Nueva York y Atlantic City en un intento de desviar el negocio de alcohol de Nucky. El conflicto saca lo mejor y lo peor de Nucky, mientras nuevas y conocidas caras sufren una convincente metamorfosis en esta tercera temporada de la serie.

Tierra de asesinatos

2011 | Texas Killing Fields

Thriller estiloso y realista, que huye con acierto del morbo, lo dirige Ami Canaan Mann, hija del conocido cineasta Michael Mann, que también produce. Y, otro miembro del clan, la hermana de la primera e hija del segundo, Aran Reo Mann, se ocupa de la dirección artística. La película se inspira en hechos reales, pero interpretados libremente para la ocasión por un guionista ex policía, Donald F. Ferrarone, amigo de los personajes auténticos en que se basa la historia. La idea es que un par de detectives de la policía investigan una serie de asesinatos ejecutados a lo largo de tres décadas, siempre mujeres jóvenes, en general de mal vivir, cuyos cuerpos han ido apareciendo desperdigados por distintos puntos de la zona texana conocida como Killing Fields, los campos de muerte, unos cañaverales pantanosos. Souder es un policía de toda la vida de la pequeña localidad de Texas City, separado de su mujer, que ejerce el mismo oficio. Y Heigh es un recién llegado al lugar desde Nueva York, hombre de familia y piadoso católico, resuelto a dar con el culpable, aunque haya casos que no caen en su jurisdicción, como le recuerda su compañero. Quizá el mejor elogio que se puede hacer de la película a Ami Canaan Mann, es que no desmerecería en la filmografía de su padre como director. En su segundo largo -Morning no se ha distribuido en España- la directora prueba su habilidad para crear una atmósfera opresiva, y crea además modélicas escenas de acción. El relato de una historia dura no impide la contención en la violencia, el uso inteligente de la elipsis. En el personaje de Jeffrey Dean Morgan se encarnan las convicciones puestas a prueba por unos crímenes deleznables e irracionales. Mientras que el de Sam Worthington -que vuelve a emparejarse con la actriz de moda, Jessica Chastain, tras La deuda- refleja las dificultades actuales para mantener la unidad familiar. Aunque caso extremo de familia desestructurada es el de la adolescente Anne, con una madre y un hermano mayor que no saben ocuparse de ella.

6/10
Piratas del Caribe: En mareas misteriosas

2011 | Pirates of the Caribbean: On Stranger Tides

Cuarta entre de la saga iniciada por Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra. Entonces, allá por 2003, ese film significó la recuperación por todo lo alto de las películas de aventuras que han poblado siempre la imaginación infantil, desde las creaciones de Daniel Defoe hasta Emilio Salgari, pasando por Jules Verne o Robert Louis Stevenson. Jack Sparrow y compañía recuperaron un mundo legendario que parecía perdido. Ahora asistimos a una nueva aventura pirata con algunos elementos novedosos, efectos especiales llamativos –ampliados gracias al 3D- y la introducción de nuevos personajes. Y por supuesto el rey de la función sigue siendo el “capitán” Johnny Depp. Los reinos de España e Inglaterra se disputan la hegemonía de los mares, y sus respectivos reyes buscan encontrar la mítica Fuente de la eterna juventud, localizada al parecer por el descubridor Ponce de León. Jack Sparrow, quien ha estado investigando por su cuenta el itinerario hacia el misterioso lugar, será capturado por el rey inglés y por su aliado el Capitán Barbossa y requerido para conducirles hasta allí. Con sus artimañas Sparrow logrará evadir esa “obligación”, pero lo que no podrá más tarde es esquivar la aparición de un antiguo amor, la bella Angélica, quien también va tras el preciado “tesoro”, al igual que su temible aliado: el legendario pirata Barbanegra. El guión, de nuevo obra de Ted Elliott y Terry Rossio, se sigue más o menos con interés (porque no da tregua), aunque ofrece más o menos lo mismo de siempre y además la inclusión de las diversas aventurillas colaterales puede hacer perder intensidad al conjunto. En realidad los guionistas tienen muy claro que no desean llegar a ningún sitio, más bien se trata de que el camino sea lo más entretenido posible. Eso está logrado, pero también es compatible con cierto regusto general a producto enlatado, de puro diseño, un espectáculo taquillero tan garantizado que carece de verdadera emoción. Y desde luego donde ya queda poco por hacer es con el personaje de Jack Sparrow: el fabuloso pirata ya no fascina tanto y su encanto baja enteros sencillamente porque espectador le conoce tan bien que siempre se adelanta a sus intenciones, a sus golpes de humor, a sus réplicas chistosas. Por lo demás, la historia cae levemente en el tópico al presentar a los españoles (principalmente con el rostro de Óscar Jaenada) como unos fanáticos defensores del catolicismo sin demasiadas luces. Lo dicho, un guión de sólo diseño. Por lo demás, aunque se repiten las mismas constantes de los otros filmes: impresionantes escenas de acción; lograda mezcla de humor y seriedad, incluso en escenas que se supondrían altamente dramáticas; introducción de sortilegios y seres fantásticos; un punto de romance, etc., hay muchos cambios que hacen esta película diferente de las otras. Para empezar abandona la saga el director Gore Verbinski y coge el relevo Rob Marshall, conocido sobre todo por su cine musical (Chicago (2002), Nine). De todas maneras, quizá este sea el cambio menos significativo, puesto que Marshall se mantiene absolutamente fiel al espíritu de la saga en cuanto a acción a mansalva a lo Jerry Bruckheimer, puesta en escena grandiosa y atmósfera aventurera. Donde sí se nota una importante modificación es en la desaparición de la pareja Will Turner–Elizabeth Swann, que eran interpretados por Orlando Bloom y Keira Knightley. En su lugar el romance viene ahora de la mano de la española Penélope Cruz, encargada de sacar el lado más tierno de Sparrow. La actriz no está a la altura de su colega británica, pero la verdad es que logra un trabajo convincente. Por su parte, destaca la composición de la jovencita Astrid Berges-Frisbey (Bruc: El desafío) como una bella sirena que se niega a derramar una lágrima por los humanos.

5/10
El topo

2011 | Tinker, Tailor, Soldier, Spy

Años 70. Los servicios de espionaje británicos están en entredicho tras el fiasco de una operación encubierta en Budapest, Hungría. Son los años de la guerra fría, y todo apunta a que la Unión Soviética tiene infiltrado un topo en la cúpula del MI6. Para descubrir su identidad, el gobierno acude a uno de sus mejores agentes, George Smiley, que fue obligado a jubilarse unos meses atrás. Se diría que Smiley y otros veteranos espías han sido retirados de la actividad gracias a las jugadas maestras de Karla, uno de los jefes de los espías soviéticos, que mueve con extrema habilidad la pieza de su topo en el gran tablero ajedrecístico del espionaje. Intensa y lograda adaptación de la que seguramente es la mejor novela de espías de John le Carré. No era una tarea sencilla armar en dos horas esta tupida tela de araña argumental, ya que existe una excelente miniserie televisiva de 1979 de más de cinco horas, Calderero, sastre, soldado, espía, basada en la misma obra, con un reparto fantástico encabezado por Alec Guinness. Aquí toma el relevo en el rol de inteligentísimo espía gris Gary Oldman, y le acompaña un elenco de actores maravilloso, estamos ante la clásica película que merecería un Oscar al mejor reparto si tal categoría existiera en los premios de la Academia. Tiene gran mérito el guión trabado por Bridget O'Connor y Peter Straughan, hay una sabia labor de condensación de la novela y disposición de los saltos temporales, agil e intrigante, que conserva la emoción del original junto a esa presentación del mundo de los espías como un mundo gris y burocrático, en que las hojas impiden ver el bosque, con el peligro de olvidar en qué y para qué está uno trabajando. Si en Déjame entrar el sueco Tomas Alfredson tenía el mérito de mostrar vampiros en un entorno realista, quizá aquí su gran aportación es presentar a los espías como almas en penas que arrastran sus existencias hacia no se sabe dónde. De algún modo estaríamos ante la otra cara de la misma moneda, hay algo etéreo e inconsistente en ese mundo de duplicidades y traiciones, donde conceptos como lealtad y patriotismo se desdibujan, y el amor de una esposa o unos hijos es sacrificado, ahí está la “fantasmal” Anne, la eternamente nombrada y apenas vislumbrada mujer de Smiley, que tanto le hace sufrir. Logra el director decir mucho sin palabras, lo que tiene gran mérito en una película donde los diálogos con nombres e información importantes no escasean. Las miradas entre los “camaradas de armas”, los silencios que siguen a frases significativas, el espejo que resulta ser un niño para uno de ellos, todo tiene importancia, y Alfredson sabe sacarle valioso partido para dotar a su película de la misma densidad que presentaba la novela de Le Carré, y mostrar con pudor, como pidiendo perdón, las heridas que los personajes presentan en sus almas.

8/10
Boardwalk Empire (2ª temporada)

2011 | Boardwalk Empire | Serie TV

Segunda temporada de esta potente serie gangsteril, respaldada en la producción por Martin Scorsese y Mark Wahlberg, y con buena parte detrás del equipo creativo de Los Soprano. Las tramas siguen dibujando con complejidad los tejemanejes gangsteriles de Nucky Thompson, tesorero de la ciudad de Atlantic City, que hace y deshace a su antojo con un alcalde que es mero hombre de paja, está ciego a sus actividades ilegales que se centran en gran parte en el contrabando con el alcohol en los años de la Ley Seca. Pero sus vínculos con las actividades delictivas de las ciudades de Chicago, Nueva York y Filadelfia se complican. Las nuevas generaciones, con Jimmy Darmody en primera fila -pero también en otros lares Al Capone, Lucky Luciano y compañía-, llegan pisando fuerte y queriendo hacer las cosas sin contar con sus mayores, iniciando por ejemplo el tráfico de heroína. Terence Winter y compañía saben imprimir complejidad y aires trágicos a las andanzas de un puñado de hombres sin escrúpulos y sus seres queridos. Y ello con un rico telón de fondo histórico, y no sólo porque los personajes son reales, también porque se hacen presentes hechos como los desmanes del Ku Klux Klan y la lucha por los derechos de los negros o los esfuerzos para lograr fondos para la independencia de Irlanda. Continúan presentes los excesos violentos y eróticos, bastante gráficos, cortesía de una HBO que presume de prescindir de la censura, aunque quizá hay una mayor contención que en la temporada anterior, alguien ha debido darse cuenta que el resultado de este cuadro de un mundo inmoral no mejora por ello. En cualquier caso hay un esfuerzo serio por insuflar alma a los personajes y mostrar sus conflictos, aunque con frecuencia se muevan por puro egoísmo, el miedo o el instinto de supervivencia. Pero en Nucky es cierto que hay un deseo de sacar adelanta una familia, y en su amante viuda Margaret un conflicto de conciencia, intensificado por su fe católica y su miedo a ser castigada. En el lado de la ley hay que constatar que tampoco se mueven por motivos limpios, ya sea el rígido agente encarnado por Michael Shannon, o la nueva fiscal que quiere lograr la condena de Nucky, y ello por no hablar de los políticos corruptos que son la regla más que la excepción. El esfuerzo de producción y recreación de la época es excelente. Los actores, imposible nombrarlos a todos, pero destaquemos a Steve Buscemi y Kelly Macdonald, son magníficos, todos encajan a la perfección en sus personajes.

7/10
London Boulevard

2010 | London Boulevard

Mitchel acaba de salir de la cárcel. Aunque se ha movido en los bajos fondos londinenses, desea llevar una nueva vida, evitando que su hermana se meta en líos, y que él mismo no quede involucrado en actividades delictivas. Por casualidad, consigue un trabajo como mantenedor de la mansión de una gran actriz de cine acosada por los paparazzi. Lo que no va a impedir que la violencia y la vida gangsteril llamen de nuevo a su puerta. Adaptación de una novela de Ken Bruen, supone el debut en la dirección del guionista William Monahan –también autor del guión y productor–, que ganó el Oscar por su libreto de Infiltrados. Aquí maneja una historia fatalista donde el “héroe” no puede escapar a su destino fatal y muy caprichoso, por mucho que lo intente. Todo se sirve con un estilo de violencia seca, que parece deudor de ciertas producciones británicas recientes, como The Take (serie), aunque su resultado es bastante inferior. El principal problema del film de Monahan es que no responde a la pregunta “What’s the point?”, o sea, “¿de qué va todo esto?”. Nos distrae el cineasta con muchos hilos –la hermana que se lía con el médico indio, el mendigo asesinado, la estrella agobiada y traumatizada por una violación, el asistente de la estrella que no se sabe muy bien a qué se dedica, el gángster “hijo de p...” que quiere una colección de coches y no se sabe qué más...–, ninguno de los cuales tiene suficiente consistencia argumental. De modo que las cosas se arreglan con “estilo”, tipos duros y frases grandilocuentes, llenas de palabras malsonantes y supuestamente ingeniosas... Es cierto que hay un reparto de actores solventes, pero no tienen personajes dignos de ese nombre, a excepción, quizá, de Colin Farrell, Ben Chaplin y Ray Winstone, y ello siendo indulgentes. Porque, la verdad, Keira Knightley tiene un papel absolutamente anodino y poco atractivo.

4/10
Boardwalk Empire

2010 | Boardwalk Empire | Serie TV

1920, la Ley Seca está vigente en Estados Unidos, pero el alcohol fluye por todo el país, el suministro está asegurado por la proliferación de destilerías ilegales, y la bandas de gángsteres hacen su agosto con el contrabando del codiciado líquido. Atlantic City es un hervidero de actividad para estos contrabandistas, y el 'amo' de la ciudad es Nucky Thompson, político y gángster a partes iguales. Conexiones con otras ciudades como Chicago y Nueva York, donde impera el hampa con tipos tan conocidos como Al Capone y Lucky Luciano, más el avance del movimiento sufragista, que pide el voto para la mujer, configuran la atmósfera de una época irrepetible. Lujosa serie de HBO basada en hechos reales y con una asombrosa reconstrucción de época, cuenta como productor ejecutivo con Martin Scorsese, que además dirigió el episodio piloto, en su momento anunciado como el más caro de la historia de la televisión. El reparto, con el gran Steve Buscemi al frente, realiza un formidable trabajo. Pero como en otras producciones de HBO, existe un regodeo llamativo en el sexo y la violencia, como si sus responsables quisieran alardear de un material "sensible" que las televisiones americanas no pueden dar en abierto porque así está regulado, y ellos sí por emitir en canales de pago. Cortada por el mismo patrón que Los Soprano, no en balde su creador Terence Winter y algunos directores de episodios fueron artífices de esa serie, en Boardwalk Empire se describe con todo detalle, gracias a unos guiones muy trabajados, un mundo profundamente inmoral y determinista, donde los personajes apenas parecen tener un ápice de libertad para forjar su propio destino. Si esta óptica puede entenderse en lo relativo a los criminales, llama más la atención en el retrato del agente de la ley Van Alden, del que resulta difícil comprender su sentido de la justicia y el deber, o en el de la viuda irlandesa madre de dos niños Margaret, que en aras a la supervivencia se sumerge paulatinamente en el mundo de Nucky. Precisamente el personaje de Margaret sirve para introducir, en un mundo machista dominada por los hombres, el elemento feminista: ella es una mujer inteligente y culta, que en una sociedad asfixiante donde la mujer es con frecuencia simple instrumento de placer y compañía, intenta encontrar su sitio.

6/10
En tiempo de brujas

2010 | Season of the Witch

Dominic Sena rodó una prometedora ópera prima (Kalifornia), y obtuvo un gran éxito con 60 segundos, protagonizada por Nicolas Cage. De Sena se ha sabido más bien poco tras la fallida Operación Swordfish. Ahora, vuelve a rodar con Cage, en el primer largometraje del realizador que no se desarrolla en la época actual. En concreto, la acción tiene lugar en la Edad Media. Behmen y Felson son dos cruzados que deciden desertar, tras llegar a la conclusión de que se realizan derramamientos de sangre inútiles. De regreso a Europa, acuden a por suministros a una ciudad devastada por la peste bubónica, donde son apresados por los guardias. Les llevan ante el cardenal D'Ambroise, que les amenaza con encarcelarles por deserción, a menos que acepten una peligrosa misión. Deberán llevar a una joven bruja, en teoría responsable de que se haya propagado la enfermedad, a una abadía distante donde será juzgada. Les acompaña un hombre que ha perdido a toda su familia, un sacerdote ingenuo, un joven que aspira a convertirse en caballero y un estafador que conoce la región y sirve de guía. Por un lado, Dominic Sena pinta una Edad Media muy oscura, y presenta una visión tenebrosa y poco rigurosa de la Iglesia de la época, obsesionada con el derramamiento de sangre. Que al cardenal lo interprete Christopher Lee resulta bastante ilustrativo. A ratos parece que quiere rodar un film realista, pero esto no acaba de cuadrar bien con unos combates de cine de aventuras totalmente falsos y exagerados, y fanfarronadas al estilo de los personajes de Errol Flynn. Además, la ambientación no es convincente, no resultan creíbles sus juicios por brujería, por ejemplo, y es más cercana a un cómic que a El nombre de la rosa, con la que tiene una cosa en común: el actor Ron Perlman. Por lo demás es un film con efectos especiales aceptables y actores creíbles. Funcionan las secuencias puramente 'palomiteras' como cuando los protagonistas tratan de pasar con el pesado carro en el que llevan encerrada a la bruja por un puente destartalado.

4/10
The Damned United

2009 | The Damned United

Tan sólo 44 días duró el entrenador de fútbol Brian Clough al frente del Leeds United, uno de los clubs más célebres del Reino Unido. Llegó allí en 1974, con vitola de estrella, pero se estrelló estrepitosamente. El director Tom Hooper, que ha dirigido interesantes filmes como Tierra de sangre y sobre todo series de televisión como Elizabeth I o John Adams, cuenta la historia de este famoso entrenador a partir de la novela de David Peace. Es muy inteligente el modo de abordar la carrera de Clough. Pues al contrario de lo que pueda pensarse, no es ésta una película exactamente deportiva (aunque lógicamente hay deporte), sino un retrato muy humano de los caracteres de quienes manejan los equipos, de las rivalidades exacerbadas entre entrenadores y de la guerra de egos que puede derivarse de los resultados, ya sean éxitos o fracasos. Hay, parece decir el film, una batalla muy importante que librar más allá del terreno de juego. The Damned United –algo así como 'el maldito United'– se centra en la fulgurante carrera de Clough (el aspecto familiar y social queda quizá demasiado al margen), entrenador del Derby County, del Leeds United y más tarde del Nottingham Forest, pero la historia se vertebra sobre dos tramas narrativas muy bien contadas: por un lado la rivalidad a muerte entre Clough y el anterior entrenador del Leeds, el multilaureado Don Revie; y por otra, su profunda amistad con Peter Taylor, su mano derecha en el banquillo y verdadero secreto de su éxito. Pero Tom Hooper dirige la película con enorme ritmo, y los diálogos vivaces y muy equilibrados atrapan. Además su talento narrativo se comprueba a la hora de estructurar el film, situando el grueso de la historia en sus días como entrenador del Leeds en 1974, y viajando hacia atrás en el tiempo para explicar cómo llegó hasta allí. Y para que una película de actores como The Damned United funcione hace falta un gran reparto. Y eso es lo que hay. Están perfectos Jim Broadbent y Timothy Spall, en sus papeles de empresario y segundo entrenador, respectivamente. Pero la composición que hace Michael Sheen (Underworld) es especialmente brillante, de una riqueza de matices que lo convierten en uno de los mejores actores de su generación. Gracias a su trabajo, que en manos de otro actor habría sido convencional, entrega un personaje de carne y hueso, muy cercano, con virtudes y defectos más que notorios, en las antípodas del maniqueísmo. Su rostro es un mar de sensaciones. En este sentido destacan las breves pero incisivas imágenes de la entrevista televisiva con Revie (y se ve que este tipo de escenas son la debilidad del estupendo guionista Peter Morgan, pues ya hizo lo mismo en El desafío. Frost contra Nixon y La reina, entre otros filmes). Por lo demás, el film cuenta con una contrastada y nublada fotografía muy realista, y una convincente puesta en escena setentera.

6/10
Enemigos públicos

2009 | Public Enemies

Nueva incursión en el mundo de los forajidos al margen de la ley del veterano Michael Mann, que debutó en el cine con la notable Ladrón, y ha indagado sobre el tema en títulos como Hunter, Heat, Collateral y Corrupción en Miami (2006). Esta vez se basa en hechos reales, recogidos en el libro ‘Public Enemies: America’s Greatest Crime Wave and the Birth of the FBI, 1933-34’, de Bryan Burrough. Recoge las peripecias de John Dillinger –personaje auténtico ya llevado al cine con desiguales resultados por John Milius (Dillinger), Lewis Teague (La dama de rojo) y Max Nosseck (Dillinger (1945))–. Fue el más afamado ladrón de bancos de todos los tiempos, a pesar de la competencia, pues vivió en una época prodiga en criminales míticos, como Baby Face Nelson o Pretty Boy Floyd. El guión –que remite a cintas como Bonnie and Clyde y Los intocables de Eliot Ness– sigue los pasos de John Dillinger durante 14 meses, a partir de su salida de la cárcel, en julio de 1934. Inicia entonces una oleada de atracos que le convirtieron en una presencia habitual de los periódicos. En ese tiempo, se enamora de Billie Frechette, una humilde empleada de un guardarropa. Dillinger debe esquivar a los hombres del agente federal Melvin Purvis, un experto tirador encargado de atraparle. Michael Mann se luce con una esmerada reconstrucción de la época, y hace hincapié en la lucha de J. Edgar Hoover, porque el congreso le dote de los medios legales y financieros suficientes para perseguir a los delincuentes que cometieran robos en un lugar y después cambiaran de estado. Uno de los puntos de interés es la lucha de Hoover por transformar el Bureau of Investigation que dirigía por aquel entonces en el actual FBI: Por otro lado, el cineasta transmite muy bien la fascinación que sentían los ciudadanos medios, en plena época de la Gran Depresión, por los grandes gángsteres y ladrones de bancos, que por entonces tenían mucha presencia en los medios de comunicación. Dillinger se convirtió en una especie de ídolo, en una época donde ciudadanos incapaces de saltarse una señal de tráfico admiraban a aquellos que habían solucionado sus problemas desafiando la ley. Como los bancos eran extremadamente impopulares, el asaltante Dillinger era aclamado como una especie de Robin Hood. Mannn ha sabido reflejar todo esto en muchos detalles, como la sesión de preguntas de unos periodistas emocionados con Dillinger, tras ser detenido, o en la pasión que despertaba el actor especializado en mafiosos James Cagney –al que imita un compinche de Dillinger– y películas como El enemigo público nº 1, que cobra gran importancia en el desenlace de este film. Sorprendente es la interpretación de Johnny Depp, en un registro más realista de lo habitual, que sabe transmitir la elegancia de su personaje, a pesar de sus métodos violentos, y añade un toque romántico que recuerda a alguna película de gángsteres de Humphrey Bogart, como El bosque petrificado o El último refugio. Es un personaje con muchos matices, descritos con sutileza en el guión, pues tuvo una infancia desgraciada, y a pesar de vivir al margen de la ley, tiene una especie de código de honor y valora la amistad por encima de todo, como los viejos personajes de las películas de Sam Peckinpah. Le secunda con convicción el prolífico Christian Bale, como un policía obsesionado por su presa, pero en el fondo honrado. Cuenta también el film con ilustres secundarios en papeles a veces muy menores, como Marion Cotillard, Channing Tatum, Giovanni Ribisi, Stephen Dorff y la casi olvidada Leelee Sobieski, que a pesar de su calidad, aquí casi no tiene papel. En su relato de ascensión y caída de un gángster, Michael Mann parte de viejos esquemas, que tan buenos resultados le dieron a Howard Hawks, en Scarface, el terror del hampa. Un planteamiento clásico filmado con el moderno estilo eminentemente visual del director de El dilema, un montaje trepidante y una sabia utilización de las cámaras digitales. Muchos son los momentos deslumbrantes, aunque cabe destacar el último atraco al banco, la huida de la posada y una surrealista y poco probable visita de Dillinger a la oficina desde donde se dirige su busca y captura. También se anota un tanto Michael Mann a la hora de integrar las canciones de la época en la trama.

8/10
Awaydays

2009 | Awaydays

Suenan Ultravox y Joy Division. Estamos en 1979, en el noroeste de Inglaterra. Carty tiene 19 años y está bastante aburrido de su vida. Lo único que le hace vibrar son las peleas que cada sábado presencia por el fútbol, protagonizadas por una pandilla llamada The Pack, un grupo de “casuals” que visten de modo culto, casi afeminado, cortes de pelo andróginos, llevan camisas de Fred
Perry, pantalones Lois y zapatillas Adidas.

Instinto asesino

2008 | The Crew

Ged ha llegado a ser jefe del crimen organizado gracias a su habilidad para perpetrar atracos meticulosamente preparados. Sabe que no debe dejarse nada a la improvisación, y esta forma de "trabajar" le ha llevado al éxito. Pero es difícil mantener un control total sobre todo y un día un capo muere durante un atraco. Esto provocará una batalla campal entre todas los grupos criminales y pondrá patas arriba el mundo de Ged. Película inglesa rodada al estilo Guy Ritchie, lo que supone muchísima acción y un montaje "caótico" que confiere a la película un ritmo trepidante.

4/10
La Pasión

2008 | The Passion | Serie TV

Cuidada miniserie de la BBC que cuenta los hechos acontecidos en Jesusalén en la Semana Santa. Arranca con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, y sigue con la predicación en el templo y los temores de Caifás y la casta sacerdotal acerca de los efectos de las palabras y acciones del rabí de Nazaret, particularmente en la proximidad de la Pascua. Jesús, conocedor de la muerte en la cruz que le espera, vive la última cena con los apóstoles, mientras Judas se debate en su traición, y las autoridades judías se conjuran con el gobernador Poncio Pilato. Como es imaginable, la principal fuente de los acontecimientos narrados por Michael Offer, director, y Frank Deasy, guionista, son los evangelios. De ahí se toman numerosos elementos para la predicación de Jesús, presentados en forma de ingeniosas sentencias encadenadas en varios pasajes, que dejan en evidencia a los doctores de la ley. El Jesús compuesto por Joseph Mawle trata de mostrarse cercano por su humanidad, la comprensión de las debilidades de los otros, y por la ironía humorística de sus respuestas; también se muestra su angustia ante la pasión, y una sabiduría que sobrepasa a los que le rodean. El modo de concebirse la historia tiene algunas ideas más logradas que otras. Está bien desarrollado el personaje de Poncio Pilato, compuesto por James Nesbitt, a quien le importa poco el destino de Jesús, su inocencia o culpabilidad, él es un tipo pragmático que busca la supervivencia política. Menos sutil y más contradictorio es Caifás, a quien se dibuja como alguien poco menos que obligado por las circunstancias a pedir la muerte de Jesús, algo que no resulta creíble. Tampoco se entiende al contradictorio Judas, confidente de Caifás, que le informa de los movimientos de su Maestro. Y especialmente chocante resulta María, la madre de Jesús. Él la trata de modo distante, y ambos sostienen una discusión antes de que los acontecimientos se precipiten, poco verosímil; también resulta algo histérica en la crucifixión, además de que extraña que no esté desde el principio en el Calvario. Hay algunas ideas visuales 'resultonas' a la hora de mostrar la crucifixión, que se alejan un tanto de la imaginería clásica y son atractivas, como esa cámara colocada en la propia cruz, y el propio entorno rocoso y desierto. Además se presta atención a bastantes de las apariciones del Señor resucitado, donde se buscan soluciones ocurrentes al hecho de que los testigos no le reconocían. Quizá el problema de esta versión de la Pasión es el de hacer complicado lo sencillo. Precisamente si por algo se caracteriza el relato evangélico es por su simplicidad, en cambio Offer y Deasy se empeñan en ser originales -Pilatos no se lava las manos, el Señor no promete al buen ladrón que estarán juntos en el paraíso, la flagelación en parte y la coronación de espinas se producen mientras Jesús marcha al Calvario con la cruz, las discusiones de los apóstoles son alambicadas, María Magdalena se convierte en una mujer sin pasado y se introduce a la prostituta ficticia Mina...- cuando no hace ninguna falta.

5/10
This is England

2006 | This is England

El desconocido director y guionista británico Shane Meadows (Somers Town) ha obtenido un éxito sin precedentes en su país, con este estremecedor retrato del racismo y las bandas de skin-heads (cabezas rapadas). Meadows se centra en la influencia que un entorno violento puede tener sobre un adolescente de buen corazón, pero desnortado. La acción se desarrolla en 1983, cuando la opinión pública británica está conmocionada por la Guerra de las Malvinas, conflicto en el que Shaun, un niño de doce años, ha perdido a su padre. El chico es adoptado por una pandilla de marginales, mayores que él, que a pesar de sus apariencias, su afición desmedida por el alcohol y su comportamiento violento, al menos no la toman por emprenderla a golpes con otras personas. Incluso llegan a ganarse en cierta medida la confianza de la madre de Shaun, a pesar de que a su niño le rapan el pelo y le visten como a uno de ellos. Los problemas comienzan con la salida de la cárcel de Combo, un skin neonazi, extremadamente racista y brutal, por el que Shaun siente una gran fascinación. Destaca el trabajo del niño protagonista, el debutante Thomas Turgoose, que es bastante expresivo, y de Stephen Graham (Combo), uno de los protagonistas de Snatch. Cerdos y diamantes. El film trata fundamentalmente asuntos sórdidos como el racismo y la violencia juvenil, pero se muestra esperanzado a la hora de mostrar que existen salidas, y que no todos los jóvenes se dejan influir por sus conocidos radicales. Meadows se ha basado en recuerdos personales y lanza una mirada nostálgica a una época, los 80, en la que él mismo era muy joven. Describe minuciosamente detalles como la ropa de los chicos (las famosas botas Dr. Martin), y la música de la época, marcada por cantantes como Morrissey. Por eso, tiene todas las papeletas para convertirse en un film de culto, como en los años 70 lo fue Quadrophenia, también sobre la rebeldía juvenil y su choque frontal con la realidad.

6/10
El despertar

2004 | The I Inside

Tras una experiencia próxima a la muerte, Simon Cable (Ryan Phillippe) se despierta en el hospital con amnesia. Se han borrado de su memoria los recuerdos de los dos últimos años de su vida, incluyendo los detalles de su boda, la muerte de su hermano y un accidente de coche que casi resulta fatal. Su médico, el Dr. Newman (Stephen Rea) intenta ayudarle a reconstruir los hechos. No resultará fácil, especialmente cuando su mujer, Anna (Piper Perabo), no sólo parece odiarle sino que cree firmemente que fue el responsable de la muerte de su hermano. Simon también descubre que ha estado manteniendo una relación con la misteriosa Clair (Sarah Polley). Un encuentro con una misteriosa figura enmascarada sirve para llevar a Simon dos años atrás en el tiempo y a otra estancia en el hospital. Ya no está en una habitación privada, no está casado y no existe un médico llamado Dr. Newman. Tan pronto como intenta aceptar el cambio de realidad se ve empujado de nuevo en el tiempo. La única conexión entre estos dos periodos en el hospital es la presencia un paciente llamado Travitt (Stephen Lang).

Gangs of New York

2002 | Gangs of New York

Año 1847. Nueva York, que a principios de siglo contaba con 60.000 habitantes, ha alcanzado una cifra cercana a las 800.000 almas. La hambruna desatada en Irlanda ha forzado a la gente a emigrar, y el puerto de la ciudad recibe a diario a muchas personas que creen haber llegado al fin a la tierra de las oportunidades. Pero las cosas no son tan sencillas. Sobre todo porque los neoyorquinos de origen protestante, que ya llevan un tiempo establecidos en el lugar y se autodenominan “nativos”, odian a los irlandeses. Lo que despierta el mismo sentimiento en los recién desembarcados. Las reyertas callejeras no son raras, y en una de éstas que enfrenta a los nativos con los “Conejos muertos”, una banda irlandesa, el cura Vallon, su líder, muere a manos de Bill “El carnicero”, el jefe del otro bando. Su único hijo, Amsterdam, entonces un niño, es testigo de la muerte, y se jura vengar la memoria de su padre. Dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, de modo que dieciséis años de estancia en un orfanato no es demasiado tiempo para Amsterdam, que al salir está listo para infiltrarse en la banda de Bill y ganarse así su confianza. Ha llegado la hora del desquite. El proyecto de Gangs of New York se remonta a 1970, cuando Martin Scorsese descubrió el libro del mismo título de Herbert Asbury, escrito en 1928. Allí se contaban historias de los bajos fondos neoyorquinos del siglo XIX. Para alguien como Scorsese, siempre interesado por el mundo gangsteril y los repliegues más oscuros y atormentados del ser humano (la prueba está en títulos como Malas calles, Taxi Driver, Uno de los nuestros o Casino), era material de primera. De modo que con el guionista Jay Cocks empezaron a pergeñar un guión. La cosa era compleja y el despliegue de medios impensable en aquel momento. Así que pasaron los años, nuevos guionistas (Steven Zaillian y Kenneth Lonergan) se sumaron a la tarea… y así hasta hoy, en que el film es una realidad. En la trama de la película se pueden observar claramente dos niveles. Por un lado está el trasfondo histórico, que Scorsese interpreta en clave ideológica con su tesis “América está construida sobre la violencia”, en una línea muy a lo Hobbes y su célebre aforismo “El hombre es un lobo para el hombre”. Y, en un esfuerzo por abarcarlo todo, se suceden hechos como la llegada masiva de inmigrantes irlandeses, los disturbios en Five Points, el estallido de la guerra de secesión con el consiguiente reclutamiento forzoso de soldados. Lo que convierte las calles de Nueva York en una enorme olla a presión a punto de explotar. A todos estos elementos se suman los enfrentamientos étnicos (donde el origen y la religión se convierten en señas de identidad), sociales (los pobres no tienen más remedio que alistarse, los ricos pueden evitarlo pagando una alta suma de dinero) y políticos (va a haber elecciones en la ciudad). El esfuerzo de Scorsese por ofrecer un fresco del Nueva York del siglo XIX necesita, obviamente, de una historia con unos personajes. Y Scorsese y su equipo de guionistas han imaginado una que pivota alrededor de Amsterdan y sus planes de venganza. El joven, un tipo habilidoso, se las apaña para entrar en el círculo más próximo de Bill “el carnicero” (Daniel Day-Lewis). Pero no puede prever que entre ambos va a surgir una curiosa relación paternofilial, donde Bill ve en Amsterdam algo más que un secuaz competente. Esto conduce a conductas muy, muy inesperadas, por parte de Amsterdam. Por supuesto que si Amsterdam tiene la cara de Leonardo DiCaprio, éste necesita con urgencia un motivo amoroso para seguir adelante. Y se lo da Jenny Everdeane (Cameron Díaz), una raterilla que consigue robar dinero y corazones con gran facilidad; el personaje, que desea reunir pasta para poder marchar al oeste, oculta un lado oscuro, y una relación especial con Bill.

6/10
Snatch. Cerdos y diamantes

2000 | Snatch

Un grupo de ladrones se disfrazan de rabinos y roban un diamante de muchos quilates; se busca comprador para el pedrusco. El turco y su compinche Tony son organizadores de combates clandestinos; una serie de complicaciones les deja sin su púgil; improvisan entonces a uno, gitano, que por deseo del gángster Ladrillo debería dejarse tumbar en el cuarto asalto; ¿pero lo hará? Unos negros son contratados para robar el diamante, aunque ellos no saben exactamente en qué consiste su trabajo; ¿se despertarán su ambición cuando lo sepan? ¿Suena un poco enredado el argumento de Snatch? Bueno, pues quizá algo lo es. Estamos ante una película moderna y juvenil, de diálogos ingeniosos, y mucho, mucho humor. Las historias, a ritmo trepidante, se entrecruzan de un modo muy original. Y dan pie a muchas sorpresas que rompen el saque del espectador. Los combates de boxeo tienen su emoción y un toque de broma, bien sostenido por los comentarios en off del Turco.

7/10

Últimos tráilers y vídeos