Tras el fallecimiento del legendario actor estadounidense Robert Duvall el domingo a los 95 años, el director australiano Bruce Beresford, que dirigió a Robert Duvall en “Gracias y favores” (1983), por la que el actor ganó el Oscar al mejor actor en 1984, ha compartido sus recuerdos del rodaje. El responsable de títulos como “Crímenes del corazón” (1986) y “Paseando a Miss Daisy” (1989), recuerda al actor como un hombre “gruñón” y “con opiniones muy claras”, pero “absolutamente genial”.
El director relató en declaraciones a THR cómo Horton Foote escribió Gracias y favores específicamente para Robert Duvall, tras haber trabajado con él en Matar a un ruiseñor. Bruce Beresford recibió el guion gracias a Philip y Mary-Ann Hobel, matrimonio de productores y distribuidores de cine estadounidense, conocidos especialmente por su labor en la industria del cine independiente y documental, que lo ofrecieron primero a varios directores estadounidenses antes de decidir enviárselo a él tras ver su trabajo en Consejo de guerra.
Durante el rodaje, Robert Duvall mostró su carácter particular: era meticuloso y se preocupaba por los detalles, como la colocación de micrófonos y luces, discutiendo con Bruce Beresford sobre cómo debía representarse su personaje, Mac Sledge. A pesar de sus excentricidades, Bruce Beresford asegura que siempre entregó interpretaciones superiores a lo que el director había imaginado.
Recuerda especialmente la primera escena que rodaron juntos, en la que Robert Duvall aparece borracho en el suelo de una habitación de motel: “Mientras rodaba la escena, sentí un escalofrío recorriéndome la nuca, y pensé: ‘Este tipo es absolutamente genial’”, confesó Bruce Beresford.
Robert Duvall deja un legado imborrable en el cine, con actuaciones capaces de ser “terriblemente grandes y a la vez inquietantemente sutiles”, tal como subrayan colegas y críticos.
