Decine21

Noticias

¿Quién sustituirá al ventrilocuo Anthony Hopkins?

Sam Raimi prepara el remake de "Magic. El muñeco diabólico"

Sam Raimi ha vuelto oficialmente a su zona de confort: criaturas perturbadoras, humor macabro, cámaras poseídas y probablemente algún objeto doméstico convirtiéndose en arma homicida antes del minuto veinte. Tras el éxito sorpresa de “Send Help (Enviad ayuda)”, el director prepara ahora un remake de “Magic” para Lionsgate, retomando además la colaboración con los guionistas Mark Swift y Damian Shannon.

Sam Raimi prepara el remake de "Magic. El muñeco diabólico"

La nueva versión adaptará la novela de William Goldman, ya llevada al cine en 1978 por Richard Attenborough con un inolvidable Anthony Hopkins interpretando a un ventrílocuo psicológicamente devastado y dominado por Fatts, su muñeco maligno. Básicamente: la peor relación tóxica imaginable.

La historia sigue a un artista cuya vida empieza a desmoronarse mientras su siniestra marioneta parece apoderarse progresivamente de su mente justo cuando surge una posibilidad de redención romántica. El original mezclaba thriller psicológico, terror y melodrama neurótico con una incomodidad muy setentera que hoy sigue funcionando sorprendentemente bien. Y viendo la tendencia actual de Hollywood, era sólo cuestión de tiempo que alguien pensara: “¿y si el muñeco tuviera además planos imposibles y zooms histéricos?”.

La noticia tiene bastante sentido dentro del momento creativo de Sam Raimi. Aunque en los últimos trece años solo había dirigido Oz, un mundo fantástico y Doctor Strange en el Multiverso de la locura —películas más industriales y alejadas de su esencia gamberra—, Send Help (Enviad ayuda) marcó este año un regreso triunfal a su terror de serie B elevado a arte cinético. Críticos y público respondieron con entusiasmo a una película que recordaba por qué Sam Raimi sigue siendo uno de los grandes maestros modernos del caos audiovisual.

Y es que pocos directores tienen una firma tan reconocible. Sam Raimi convierte movimientos de cámara en ataques físicos, hace que una cabaña parezca poseída por demonios con cafeína y logra que el slapstick y el horror convivan como si Los Tres Chiflados hubieran caído accidentalmente en un ritual satánico.

La elección de Magic también encaja perfectamente con sus obsesiones: personajes atrapados por fuerzas que no controlan, humor negrísimo y objetos aparentemente inocentes transformados en pesadillas. Si el original ya era inquietante, imaginar lo que Sam Raimi puede hacer con un muñeco parlante homicida da bastante más miedo que ilusión. Y eso, en su cine, suele ser una excelente señal.

Los fans del director llevan años esperando precisamente esto: menos multiversos digitales y más locura artesanal. Más ojos desorbitados, más montaje frenético y más personajes gritando mientras una cámara se lanza hacia ellos como si estuviera poseída por el espíritu de un operador de steadicam demoníaco.

Lo último del mundo del cine

Últimos tráilers oficiales

¡Hola, soy Hal21, tu androide experto en películas!
HAL21 Chatbot