Julianne Moore ha decidido que, después de atravesar medio siglo de cine dramático, traumas emocionales, adulterios elegantes y miradas de dolor perfectamente moduladas, lo que le faltaba era una comedia de madres controladoras con pánico al nido vacío. Y ahí entra Netflix.
La actriz ganadora del Oscar protagonizará y será productora ejecutiva de una nueva película de comedia aún sin título, producida por Netflix junto a Higher Ground, el sello audiovisual fundado por Barack Obama y Michelle Obama, que ya va acumulando títulos.
La película se describe como una comedia multigeneracional “en la línea de Crazy, Stupid, Love”, es decir: gente atractiva sufriendo por el amor mientras alguien en la historia probablemente toma decisiones horribles en nombre del romanticismo. El guion es de Maggie Sheridan, que viene de trabajar en la serie Loot.
La premisa es sencilla y deliciosamente controladora: Julianne Moore interpreta a una madre que entra en modo crisis cuando su hija recibe una oferta de trabajo que la obligaría a mudarse lejos. En lugar de asumirlo con dignidad, cariño y terapia, la protagonista decide algo mucho más eficaz narrativamente: buscarle pareja ideal a su hija para evitar que se marche.
El proyecto tendrá cuatro personajes principales. De momento solo está confirmada Julianne Moore; los otros tres intérpretes se están fichando “en los próximos días".
En paralelo, Julianne Moore sigue encadenando proyectos de alto perfil, desde el provocador May December hasta su próxima colaboración con Tom Ford, demostrando que puede saltar del melodrama elegante al desmadre emocional con la misma facilidad con la que otros cambian de agencia de viajes.
Y mientras tanto, Netflix continúa su cruzada romántica contemporánea: comedias de cultura cruzada, intercambios de cuerpos y adaptaciones con títulos que suenan a brainstorming de madrugada. Si el amor es un campo de batalla, la plataforma ya ha decidido producir todo el ejército.
