El espectacular éxito de “Backrooms” y “Obsession” ha abierto un nuevo debate en la industria cinematográfica: ¿pueden los creadores nacidos en YouTube dirigir grandes éxitos de Hollywood sin que haya una figura veterana moviendo los hilos entre bastidores? Para algunos usuarios de redes sociales, la respuesta parece ser no. Y precisamente esa desconfianza ha alimentado una oleada de especulaciones sobre supuestos “directores fantasma” detrás de ambas producciones.
La discusión surgió después de que Backrooms, la película de terror producida por A24, recaudara más de 81 millones de dólares en su estreno, convirtiéndose en el mejor lanzamiento de la historia del estudio. Su responsable, Kane Parsons, de apenas 20 años, se convirtió además en el director más joven en encabezar la taquilla estadounidense.
Kane Parsons adaptó para la gran pantalla la popular serie que había creado en YouTube, centrada en un inquietante laberinto infinito de habitaciones vacías. Su éxito coincidió con el fenómeno de Obsession, dirigida por el también veinteañero Curry Barker, que ha logrado un extraordinario mantenimiento en taquilla desde su estreno el pasado 15 de mayo.
La combinación de juventud, origen digital y éxito comercial provocó que algunos usuarios comenzaran a sugerir, sin pruebas, que cineastas más experimentados habrían asumido secretamente la dirección de los proyectos. En el caso de Backrooms, algunos llegaron a especular con la participación oculta de Osgood Perkins, uno de los productores de la película.
Las teorías alcanzaron tal difusión que el actor Mark Duplass, miembro del reparto de Backrooms, intervino públicamente para desmentirlas. Según escribió en redes sociales, “Kane Parsons tenía el control al cien por cien”. El propio Kane Parsons respondió con humor a los rumores. Para David R. Craig, productor nominado al Emmy y autor del libro "Creator Culture", estas acusaciones responden a un patrón histórico de rechazo hacia las nuevas generaciones de creadores. “Es una crítica clásica y clasista de quienes llegaron a la industria por otro camino y miran por encima del hombro a quienes se saltan ese sistema”, explica David R. Craig. David R. Craig recuerda que algo parecido ocurrió en los años ochenta con los directores procedentes del videoclip musical y, posteriormente, con quienes dieron el salto desde la televisión por cable. “Es un patrón crónico de desprecio hacia la siguiente ola de producción cultural”, afirma.
El éxito de Kane Parsons y Curry Barker llega además pocos meses después del triunfo de Iron Lung, largometraje de terror del popular creador de contenidos Mark Fischbach. La película recaudó 40 millones de dólares en Estados Unidos tras ser distribuida de forma independiente por su propio autor. En su momento, Mark Fischbach aseguró que todavía existía cierto estigma hacia los creadores de YouTube dentro de Hollywood, aunque los recientes resultados de taquilla parecen indicar que esa percepción está cambiando rápidamente.
Según David R. Craig, los creadores digitales llegan a la industria con una ventaja que otros artistas no poseen: una relación directa y constante con una comunidad de seguidores ya consolidada. Además, señala que el terror se ha convertido en el terreno ideal para esta transición debido a sus costes relativamente bajos y a su enorme potencial comercial.
Otro experto que rechaza las teorías conspirativas es Chris Chan Roberson, antiguo responsable del programa YouTube Spaces en Nueva York y actualmente profesor de cinematografía y montaje en la Universidad de Nueva York. Chris Chan Roberson recuerda que la sospecha de que un director famoso haya trabajado en secreto en una película ajena no es nueva.
Como ejemplos menciona las décadas de rumores sobre quién dirigió realmente Poltergeist —atribuida oficialmente a Tobe Hooper, pero vinculada durante años a Steven Spielberg— o las declaraciones de Kurt Russell acerca de la producción del wéstern Tombstone. “Cuando ves los créditos de una película aparecen cientos de personas. Nadie hace todo el trabajo solo”, explica Chris Chan Roberson. “Si tienes una visión clara y un equipo sólido detrás, podrías dirigir incluso con cinco años”.
Mientras las especulaciones pierden fuerza, Hollywood observa cada vez con más atención a una nueva generación de cineastas formados en internet. Con varios proyectos protagonizados o dirigidos por grandes estrellas de las redes sociales ya en desarrollo, la irrupción de los creadores digitales parece estar lejos de terminar.
