Recién llegada a las pantallas norteamericanas, B anderas de nuestros padres ha levantado
Recién llegada a las pantallas norteamericanas, Banderas de nuestros padres ha levantado ampollas. La película del director Clint Eastwood (Million Dollar Baby) tiene como marco la Segunda Guerra Mundial y narra la encarnizada batalla de Iwo Jima, entre japoneses y estadounidenses, célebre por la foto de la colocación de la bandera americana sobre el Monte Suribachi, gesto que se convirtió en un símbolo nacional.
Ryan Phillippe (Crash) protagoniza esta cinta bélica en la que también aparecen Jesse Bradford (Cherry Falls), Barry Pepper (Los tres entierros de Melquiades Estrada) y Paul Walker (A todo gas 2). Si algo tienen en común todos ellos es el color de su piel, todos son blancos. Diversos frentes han lanzado críticas a la película pero tienen todos algo en común, y es que en Banderas de nuestros padres no sale ni un soldado negro. Entre los datos que se manejan, se dice que unos 900 soldados afroamericanos tomaron parte en la batalla, sin embargo en pantalla brillan por su ausencia. Muchos añaden que no es la primera película que se hace sobre Iwo Jima en la que no aparece ni un solo hombre negro.
Un portavoz de Warner ha defendido la película afirmando que sigue las directrices del libro en el que se ha basado y que se encargaron de adaptar William Broyles Jr. (Náufrago) y Paul Haggis (Crash). La cuestión es que la polémica no parece que vaya a cesar, ya que Clint Eastwood trabaja en la postproducción de Letters from Iwo Jima, una cinta sobre la misma batalla, pero esta vez tratada desde la óptica de los japoneses que allí lucharon. Ken Watanabe (Memorias de una geisha) ha protagonizado la película en la que por el momento no parece que vayan a aparecer muchos soldados negros.
