Del 10 al 14 de junio de 2014, en su tradicional sede madrileña del Cine Palafox, va a tener lugar el 16º Festival de Cine Alemán, donde se podrá ver una cuidada selección de lo que ha dado de sí la última hornada de películas germanas. También en Barcelona, en los Cines Girona, se podrán ver del 13 al 15 algunos de los títulos programados en la muestra, impulsada por German Films con la colaboración del Instituto Goethe y la Embajada Alemana.
Además de una selección de cortos, presentados bajo la denominación Next Generation Short Tiger, y de la tradicional película familiar –se trata en esta ocasión de Los hermanos negros (Die schwarzen Brüder, Xavier Koller, 2013), una cinta de tintes dickensianos–, se ha programado en el 16º Festival de Cine Alemán en Madrid un ciclo de cine “indie” a la alemana, y el documental Art War (Marco Wilms, 2013), sobre el arte callejero nacido de la primavera egipcia.
Por supuesto, el plato fuerte es una selección de largometrajes, de tonos variados. Destaca el film escogido para inaugurar el Festival, Exit Marrakech (Caroline Link, 2013), que narra la experiencia iniciática veraniega del joven Ben, hijo de un hogar roto, que va a pasar las vacaciones con su padre en Marrakech, donde su empeño por tomar contacto con la realidad del país le cambiará la vida, y también a su petulante progenitor. Film algo estirado, donde sorprende la madurez del protagonista, que ha crecido sobreprotegido en una Europa que se mira demasiado el ombligo, propone cuestiones de interés acerca de la importancia de tener los pies en el suelo y saber desarrollar correctamente los lazos afectivos.
En los próximos días se podrá degustar en el Festival cine variado, desde una comedia de música-ficción con Kurt Cobain de excusa –Querida Courtney (Dear Courtney, Rolf Roring, 2014)–, a un drama de las dos Alemanias –West (Westen, Christian Schwochow, 2013)–, pasando por una comedia de gusto discutible –Fack ju Goethe (Bora Dagtekin, 2013)–, una feminista de robos –Banklady (Christian Alvart, 2013)–, una mirada a la infancia –Wolfskinder (Rick Ostermann, 2013)– y un título voyeurista –Susurros tras la pared (Die Frau hinter der Wand, Grzegorz Muskala, 2013).
