Las franquicias peliculeras basadas en sagas literarias juveniles , cuando enganchan con el público, son como la gallina de los huevos de oro. Y los que están detrás no paran de pensar en cómo lograr que sus gallinas ponedoras no dejen de trabajar.
Es el caso de Lionsgate, la productora que está detrás de Los juegos del hambre, que no deja de dar vueltas a la posibilidad de impulsar no un parque temático, sino cuatro, desperdigados en cuatro continentes. Jon Feltheimer, CEO de Lionsgate habló del tema con sus accionistas, pues ve la posibilidad de pingües beneficios.
Sólo hay un problema. Los visitantes juveniles, ¿qué deberían hacer? ¿Matarse unos a otros –de mentirijillas, claro está–, a ver quién es el superviviente? ¿Con arcos y flechas, u otras armas más contudentes? Y si ocurriera una desgracia mortal, ¿sería el final del hambriento parque temático?
Una idea "pacífica" que tienen los desarrolladores del parque temático es recrear el Capitolio. De hecho, hicieron un simulacro en la Comic-Con de San Diego, con una Galería del Capitolio, y los que estuvieron ahí dicen que fue de lo más comentado de la convención comiquera. En cualquier caso, el concepto de lucha supervivencia parece una exigencia con dificultades para ser correctamente implementada en un mundo políticamente correcto, donde la imitación de la violencia está a la orden del día.
