La Biblioteca Pública de Nueva York ha sido el lugar escogido por Matthew Weiner, el creador de "Mad Men", para explicar uno de los finales de series más comentados de los últimos tiempos.
Por si a alguien le cabe alguna duda, Matthew Weiner se muestra pletórico de haber podido plasmar en la pantalla Mad Men tal y como quería: “No puedo creer que haya ocurrido, estoy muy agradecido de haber podido hacerlo, que se nos permitiera acabar cómo y cuándo quisimos”. Y añade: “Quería que pudiera sentirse que había una visión y un punto de vista de conjunto... Estoy muy satisfecho de que el público disfrutara, y lo hiciera exactamente como se pretendía. No puedes obtener una aprobación del 100% a no ser que hagas alto tonto.”
Una de las grandes cuestiones debatidas sobre la conclusión del capítulo “Persona a persona” es si Don Draper crea el anuncio de Coca-Cola que vemos al final. Y Weiner se explica algo misteriosamente, aunque dando a entender que sí: “Nunca he sido claro, y siempre he podido vivir con ambigüedades. En abstracto pensé, ¿por qué no terminar el show con el mejor anuncio de la historia? En lo relativo a lo que significa para la gente y demás, no soy ambiguo por el gusto de serlo. Así que fue bonito coger el pastel y comerlo también, en términos de preguntarse qué es la publicidad, quién es Don y qué significa eso.”
Además, Weiner rechaza la mirada cínica de algunos: “He oído a mucha gente decir que el anuncio es cursi. Me molesta un poco ese cinismo. No digo que el anuncio no sea cursi, digo que la gente que lo encuentra cursi, probablemente experimentan muchas cosas de la vida de esa forma, y se están perdiendo algo. Cinco años antes, ¡los blancos y los negros ni siquieran podrían estar juntos en un anuncio! Y la idea de que alguien iluminado pueda haber creado algo que es muy puro. Vale, hay un refresco unido a los buenos sentimientos, pero ese anuncio es para mí el mejor que se ha hecho nunca, y viene de algún lugar muy hermoso...”.
Curiosamente Weiner dice que el personaje del extraño Leonard, al que abraza Don en un momento de especial iluminación, “es probablemente el más importante de la serie”, porque interpreta al tipo corriente, y “la alienación creada por el éxito, la tensión racial y política, la tecnología, algo que está ocurriendo ahora mismo, el aislamiento, estos tipos que se rompen. Pienso que no existe bastante empatía ahora mismo en el mundo”. El creador de Mad Men asegura que en el abrazo de Don desea que el espectador también se haya sentido de algún modo abrazado, y también comenta que la huida de Don hacia ninguna parte a lo largo de varios episodios, está inspirada en la serie de la época El fugitivo.
