Reportajes
El discípulo Sánchez no supera al maestro
San Sebastián 2017, día 27: los secretos Marrowbone del guionista de Jota Bayona y la otra película rumana
Existía cierta expectación con el debut en la dirección de Sergio G. Sánchez, guionista de “El orfanato” y “Lo imposible”. Presentada en sección oficial fuera de concurso, “El secreto de Marrowbone” sabe a decepción, aunque en la taquilla nunca se sabe.
Lo siento, pero no. ¿Quiere jugar Sergio G. Sánchez a ser Alejandro Amenábar, M. Night Shyamalan, Steven Spielberg, por supuesto, Juan Antonio Bayona, un poquito de todos ellos? No me parece mal, pues algo de eso hubo en El orfanato y Lo imposible, pero al guionista que debuta en la dirección, la cosa se le ha ido de las manos. Y es una pena, por lo ambicioso de la producción o por el cuidado encuadre de determinados planos, pero la película, rodada en inglés, no funciona en muchos aspectos, y aunque podría perdonarse la bisoñez en la realización, donde duele decir que hay agujeros y caprichos argumentales de entidad no pequeña es en el guión.
No funciona el modo de contar. Hay personajes tremendamente estereotipados, sobre todo Allie y un joven abogado que la pretende, Tom, imposible aplaudir alguna interpretación. Faltan rasgos verdaderamente distintivos en los hermanos. Hay clichés tan manidos como las señales de luz en morse para comunicarse, o el libro que cuenta “nuestra historia”. Algunas discusiones entre los hermanos Jack y Billy están pasadas de rosca, el suspense de la firma de un documento no es tal, sólo un susto es verdaderamente eficaz. La banda sonora, la música de Fernando Velázquez y los efectos de sonido se imponen demasiado, y hasta estorban. Y la sorpresa. Lo es, ciertamente, pero no funciona, no fluye con naturalidad hasta dejar al espectador en estado de shock, sino que casi invita a la risa.
Un romance homosexual
Mladenovic filma con estilo “casual”, mucha cámara en mano, la anodina y poco interesante relación entre estos dos tipos que holgazanean consumiendo tabaco y alcohol, hablan de y practican el sexo, intentan hacerle el DNI al recién salido de la cárcel, o comprarle un móvil, todo entregado con deslavazamiento y sin lograr despertar mucho interés.
Descubriendo algunas Perlas de otros festivales
Una sección que es muy de agradecer en San Sebastián es la que aglutina una selección de títulos que ya han sido reconocidos en otros festivales recientes, las llamadas Perlas. Por supuesto en este capítulo hay algunos mejores que otros, pero cierta calidad nunca falta.
Así, resulta interesante esa historia de amor de personas asociales que comparten el mismo sueño contada en En cuerpo y alma, de la húngara Ildikó Enyedi, Oso de Oro en Berlín. O, el amor ausente en la terrible Sin amor del ruso Andrey Zvyagintsev, un matrimonio roto que vive la angustia inevitable por la desaparición del hijo al que nunca han hecho caso, y que fue Premio del Jurado en Cannes. Y el amor que se fue puede derivar en violencia doméstica y obsesión acosadora, como muestra Custodia compartida, del francés Xavier Legrand, mejor director en Venecia.
Más convencional es el enfoque a un matrimonio de ancianos, que emprende un viaje cuando los achaques de la edad empiezan a hacer mella en su saludo, The Leisure Seeker, aunque tiene a dos actorazos en el reparto, Helen Mirren y Donald Sutherland. La gran enfermedad del amor se basa en la historia real de su protagonista, el actor pakistaní Kumail Nanjiani, y describe en tono de comedia romántica con encanto su relación con una estadounidense, algo que choca con las costumbres culturales de su entorno. Y a Call Me by Your Name del italiano Luca Guadagnino le están haciendo la ola, por así decir, pero su historia amorosa homosexual entre un doctorando y un menor hijo del profesor que le dirige la tesis, resulta muy discutible en su sesgado planteamiento ideológico, por muy envuelto que vaya en las manidas ideas del sentimiento individualista y la libertad que no debe ser tutelada por nadie, junto a ideas tipo “qué bonita primera experiencia para definir tu identidad sexual”.
Finalmente mencionar dos películas de muy distinta factura. Madre! de Darren Aronofsky, es un tanto marciana, y habla de la creatividad de un escritor, como su esposa es su musa, y de la kafkiana experiencia que viven en su retirada casa de campo con la llegada de extraños invitados. Y El museo de las maravillas, de Todd Haynes, quien se diría que con esta mágica aventura familiar, tan distinta a su anterior cine, sigue las huellas de Martin Scorsese con La invención de Hugo, llevando también a la pantalla una obra de Brian Selznick de corte dickensiano y con homenajes al cine mudo.
Miki Nadal debuta como protagonista en el cine
La comedia española “Mi querida familia rusa” ha concluido su rodaje tras tres semanas de grabaciones en Tenerife. Dirigida por Jordi Calvet, la película supone el debut de Miki Nadal como protagonista en la gran pantalla y también el primer papel principal cinematográfico para Mikel Herzog Jr. y Nerea Rodríguez.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.