Bruce Willis se retiró del cine hace un año por sus problemas de salud, pero en teoría eso no le impedirá seguir apareciendo en futuras películas, ya que se convirtió en el primer actor en vender sus derechos de imagen para ser usados mediante Inteligencia Artificial (IA).
La estrella de Jungla de cristal ya ha aparecido en un anuncio comercial en Rusia, sin que haya tenido que acudir siquiera al plató, y además hablando ruso perfectamente sin tener que estudiarlo. ¿Significa eso que Meryl Streep y el resto de grandes estrellas seguirán sus pasos? Todo indica que esta práctica será cada vez más frecuente.
Las réplicas digitales se utilizan ahora mismo más de lo que parece. Por ejemplo, un anuncio de Mengniu, una empresa láctea china, muestra a la estrella del fútbol Mbappé corriendo por un estadio, pero en realidad el deportista estaba demasiado ocupado para rodar, así que se recurrió a la Inteligencia Artificial. También es el caso de bastantes producciones de Hollywood, pues muchas veces se usado en los últimos años para filmar escenas de acción con dobles, a los que después se ha cambiado el rostro digitalmente. Además, cabe recordar a Peter Cushing “resucitado”, pues murió en 1994, pero apareció en la película Rogue One, una historia de Star Wars, de 2016.
Al parecer, por ahora, la Inteligencia Artificial sólo puede operar a partir de un doble de cuerpo, al que se le pone la cara de la estrella que se desee. También se puede cambiar su voz. En este momento, los productores todavía dependen de los sustitutos humanos para la entonación y las expresiones faciales, por ejemplo para revivir a un actor muerto. Lo ideal es que los dobles del cuerpo compartan el peinado y la forma de la cara con el actor real. Pero como la tecnología avanza a pasos agigantados, en poco tiempo ni siquiera estos serán necesarios.
Recientemente, se ha desatado un debate en Hollywood sobre aspectos éticos y crematísticos en lo relativo al papel de la IA en la creación de réplicas digitales de artistas, un escenario que se hace eco de los temas distópicos de la serie de televisión antológica Black Mirror. El Sindicato de Actores en Estados Unidos (SAG-AFTRA) y los principales estudios de Hollywood están actualmente enfrascados en una intensa negociación sobre el control, uso y consentimiento de estos “doppelgängers” digitales.
Un artículo de The Wall Street Journal muestra la facilidad para hacer las capturas digitales de actores, y luego crear después réplicas suyas. La herramienta tiene que escanear a la persona, para saber cómo se mueve cada músculo de su cara. “El proceso se llevó a cabo en CAA Vault, una instalación tipo almacén de un piso en Los Ángeles construida por Creative Artists Agency, una de las principales agencias de talentos de la industria del entretenimiento”, explica Erich Schwartzel, autor del artículo, que se sometió personalmente al proceso que siguen los actores que contratan estos servicios. “The Vault (o Cámara Acorazada) reúne varias estaciones de escaneo (para captura de cuerpo, rostro y voz) en un solo lugar, de modo que los visitantes puedan salir en un solo día con una réplica de sí mismos que aparece en la pantalla tan auténtica como el artículo genuino”.
Según explica, Schwartzel tuvo que seguir numerosas órdenes que le pedían que arqueara las cejas o moviera otras partes de su rostro, de forma que quedaran registradas sus expresiones. A partir de ahí, la réplica de IA se puede utilizar para poner la cara de un actor en el cuerpo de un doble. Además se pueden doblar las líneas de un actor a cualquier idioma con su propia voz, con la boca del actor sincronizada y como si hablara con fluidez esa lengua. “Una estrella podría enviar un doble digital en su lugar, ya sea a una película ambientada en Los Ángeles o a un rodaje comercial en Singapur. Él puede estar en dos lugares a la vez (y su agente puede cobrar dos comisiones)”.
Derechos de imagen para el uso de la Inteligencia Artificial
En el lado negativo, la aparición de la Inteligencia Artificial ha traído consigo una preocupación sin precedentes en la industria del cine y la televisión. La reciente huelga del Sindicato de Actores, Screen Actors Guild (SAG-AFTRA), se produjo entre otras cosas para evitar que los estudios pudieran utilizar a los actores mediante tecnología sin pagarles derechos de imagen. Argumentaban que pagar un día de trabajo para escanearles y después poder seguir usándoles siempre, resultaba un abuso. Por ahora, se ha acordado que sólo se puede usar su imagen en la película para la que ha firmado. Cualquier uso adicional requeriría el consentimiento explícito del actor y una mayor negociación, con una garantía de pago mínima.
A medida que esta historia continúa avanzando, una cosa queda clara: la era de la IA ha llegado a Hollywood para quedarse.
