Se hizo esperar, pero el regreso del pirata más surrealista y divertido del universo cinematográfico llegó puntualmente a las pantallas con el calor
Se hizo esperar, pero el regreso del pirata más surrealista y divertido del universo cinematográfico llegó puntualmente a las pantallas con el calor veraniego. Las taquillas cayeron a sus pies y Jack Sparrow y compañía se hicieron con el botín de oro y convencieron a los más fanáticos con Piratas del Caribe: el cofre del hombre muerto. La crítica, sin embargo, puso el dedo en la llaga al opinar que la aventura era esta vez excesivamente fantasiosa y poco 'graciosa', a la vez que desaprobó el hecho de dejar la película a medias tras más de dos horas de metraje. Un error imperdonable. O quizá no, porque seguramente no habrá bicho viviente que se pierda la tercera y última parte de la saga. Todo apunta, pues, a que Johnny Depp, Orlando Bloom y Keira Knightley pueden dormir tranquilos.
