Ayer tuvo lugar en Madrid el preestreno de la película “En la casa”, Concha de Oro en San Sebastián. La proyección y posterior coloquio contó con la presencia del director y guionista François Ozon, el autor de la obra en que se basa el film Juan Mayorga y el actor Ernst Umhauer.
A pesar de coincidir la proyección con el partido de fútbol que enfrentaba al Real Madrid con el Borussia, apenas cabía un alfiler en las tres salas de los madrileños cines Golem, que acogían el preestreno de la película En la casa. La cinta dirigida por el francés François Ozon, que ganó la Concha de Oro y el Premio del Jurado al Mejor Guión en el reciente Festival de San Sebastián, interesó mucho al público congregado, en su mayor parte profesionales del mundo de la educación. Se trata del segundo gran preestreno auspiciado por Magisterio, decine21.com y Golem, tras el éxito hace unos días de la primera proyección, El profesor (Detachment). Aunque la mayoría de los asistentes eran profesores, destacó la presencia entre el público de Pedro Almodóvar, que acompañado de su hermano Agustín no quiso perderse la posibilidad de ver con anticipación la multipremiada película.
La película, que describe la singular relación que surge entre un profesor de literatura y uno de sus alumnos, con un inesperado talento para la narración literaria, fue introducida por José María Aresté, director de decine21.com, quien destacó “la presencia en la historia de los tres grandes actores de la tarea educativa, alumnos, profesores y sus familias”. Aresté presentó a los tres grandes invitados con los que se contaba para la ocasión, y luego moderó el animado coloquio con el público que siguió a la proyección. Ellos eran François Ozon, director y guionista de la película, Juan Mayorga, autor de la obra teatral “El chico de la última fila” en que se basó Ozon, y el joven actor Ernst Umhauer, que da vida a Claude García, el chico escritor.
Mayorga recordó que él es profesor de instituto de matemáticas en excedencia, y explicó cómo su obra surgió por el comentario que un alumno escribió al entregar su examen, donde admitía no conocer la respuesta a los problemas planteados, pero donde aprovechaba para explicar con desparpajo cómo había dedicado el fin de semana a jugar al tenis. También comentó que él ha querido mirar la película de Ozon “como espectador, y no como juez”.
Para Umhauer la relación con Fabrici Luchini fue un poco del estilo de maestro-alumno, y asegura que aprendió mucho del veterano actor que da vida al profesor Germain. Además, al igual que este personaje, también Luchini le entregaba libros que pudieran ayudar a su formación.
Ozon explicó que alguien le animó a ver la representación de “El chico de la última fila” y enseguida le interesó el tema. A la pregunta de un espectador, sobre si entre el guión y la película hay muchas diferencias, contestó afirmativamente, pues entran en juego mil factores como la aportación del actor, que hace que las cosas sean algo diferentes a lo que había imaginado. Subrayó cómo uno de los temas más interesantes de la cinta, la delgada línea entre realidad y ficción en que se mueve el personaje de Germain, y los riesgos que ello conlleva. Él y Mayorga coincidieron en que cualquier persona puede formar parte de una buena historia.
