Ayer comentaba que las películas que luchan por el premio máximo de los Oscar no presentan un panorama demasiado halagüeño. Pues si buscábamos alegría en las películas que compiten por el Oscar al mejor film en lengua no inglesa, tampoco la encontraremos.
Está claro que vivimos en un mundo globalizado, de modo que el pesimismo y el panorama negro que se nota en las 10 pelis que podrían ser coronadas con el Oscar a la mejor película, también se detecta en la categoría de mejor film extranjero.
Para más inri, hay dos películas que presentan cierta ironía en el título: la mexicana –coproducción española– Biutiful, y la danesa En un mundo mejor. Pues la vida no es demasiado bella en el film de Alejandro González Iñárritu, donde el personaje de Javier Bardem pasa por todo tipo de penalidades, siendo la más tremenda la relacionada con los inmigrantes ilegales chinos. Y el mundo es bastante mejorable en la película de la danesa Susanne Bier, con familias desestructuradas por la muerte y la separación de los padres, y con todo tipo de injusticias que afectan profundamente a sus vidas. Aunque hay cierta catarsis en ambos títulos, sobre todo en el segundo, que debería ganar el Oscar, resulta obligado señalar que el viaje hasta ese punto para el espectador es duro y penoso.
Si alguien piensa que Grecia puede ofrecer una historia más alegre en Canino, está totalmente equivocado. El film de Giorgos Lanthimos describe el malsano encierro de una familia en un caserón a las afueras de la ciudad: los padres quieren proteger a sus retoños de malas influencias externas, pero sin embargo acontecen allí dentro todo tipo de perversiones inenarrables.
La canadiense Incendies también sigue a una familia con problemas. Denis Villeneuve incide en los secretos de una familia, que salen a la luz tras la muerte de la madre, y que están ligados a los odios ancestrales que traspasan Oriente Medio.
Finalmente queda la polémica película que representa a Argelia –coproducción francesa–, Hors-la-loi, de Rachid Bouchareb, que rememora la matanza de Sétif el 8 de mayo de 1945. Ese día la represión de las fuerzas del orden dio pie a cientos de víctimas entre los franceses, y a millares entre los argelinos.
En fin, el mundo es como es, y las películas lo reflejan.
