El otro día estaba en una tienda de comics donde un friqui treintañero mostraba una cara de felicidad extrema, tras haber adquirido una
El otro día estaba en una tienda de comics donde un friqui treintañero mostraba una cara de felicidad extrema, tras haber adquirido una reproducción a tamaño real de R2-D2. Al lado, una chica le miraba con cara de "eso no nos cabe en casa, elige: esta mierda o yo". ¿Qué es un friqui? Un niño grande y con dinero, sin duda. Pues bien, por fin una película ha captado a la perfección esa falta de madurez del colectivo friqui, se llama Ted y se estrena hoy en cines. ¿Mientes a tu novia para irte a jugar al rol con tus otros amigotes apasionados de este tipo de juegos? Pues bien, te vas a sentir más que identificado con el personaje que encarna Mark Wahlberg.
Por una serie de circunstancias aburridas de explicar, no fui a ver Ted en el pase de prensa, pero Universal tuvo la gentileza de mandar invitaciones para un preestreno que organizaba un destacado portal de cine de la competencia, que se esfuerza muchísimo por ser tan bueno como decine21.com. Acudí acompañado por alguien muy representativo de mi web (pero vamos, bastante representativo), así que nos sentimos un poco como dos ejecutivos de Telepizza que hubieran quedado para cenar en Pizzahut. Fue una buena oportunidad para comprobar si era verdad eso que nos habían comentado de que eran mucho más atentos y simpáticos con sus visitantes que nosotros. Pero por un insignificante detalle burocrático los muy insensatos estuvieron a punto de echarnos de la sala 'senza pietà', así que suspendidos.
El caso es que Ted es una locura inmensamente zafia, pues el oso por ejemplo fuma marihuana en pipa de cristal, entre otras lindezas que ni se le han pasado por la cabeza a Winnie the Pooh. Pero tengo que decir a su favor que consigue que te mondes literalmente de risa en bastantes momentos, y eso no es nada fácil de conseguir. En su debut como director de un largometraje de imagen real, Seth MacFarlane, responsable de las series Padre Made in USA y Padre de familia, se luce sobre todo con las referencias a otras películas, un recurso cada vez más sobreexplotado. La mayoría de las veces, bodrios como Casi 300 se limitan a reproducir sin gracia reconocibles secuencias de películas para que los más listillos de la sala puedan citar el título en voz alta.
Sin embargo, MacFarlane no sólo consigue que recuerdes al androide que desplazaba un cuchillo a gran velocidad entre los dedos de la mano de un personaje, en Aliens, el regreso, sino que lo hace con mucha gracia, tiene un momentazo en torno a la "marcha imperial" de la banda sonora de El imperio contraataca con el que cualquier friqui que haya tenido una novia se caerá por los suelos de la risa, y tiene los bemoles de homenajear a una de las películas más bizarras jamás rodadas, Flash Gordon, lo que merecerá su propia entrada en este blog.
A pesar de que arremetía contra el doblaje recientemente en este blog, justo es reconocer que en esta ocasión la versión española –con Santi Millán como Ted– tiene su gracia. Se han sustituido las referencias más localistas con alusiones a conocidos personajes de los programas rosas más cutres, como Belén Esteban, Paquirrín, etc., pero los resultados son bastante graciosos.
Al término de la proyección, los chicos de la competencia, recogían unas papeletas con las opiniones sobre la película de los asistentes. Contagiado del espíritu ultragamberro del oso, les entregué una en la que se podía leer: "La peli genial, pero vuestro portal es una #@!%'Ω#&. ¿Habéis visto decine21.com? ¡Esos sí que son unos cracks!" Lo siento, no pude evitarlo.
