Harrison Ford nació en 1942, pero el 42 al que aludo en este post no se refiere a ese año, sino al número que lucía en la camiseta el mítico jugador de béisbol afroamericano Jackie Robinson, y que ha dado pie a una reciente y recomendable película, 42, que en España ha ido directamente al DVD y las plataformas digitales. Al tratarse de un biopic del subgénero del drama deportivo, puede imaginarse que el protagonista es el actor que encarna a Jackie, Chadwick Boseman, pero con quien me he llevado una agradable sorpresa ha sido con Harrison Ford, que da vida al propietario de los Dodgers de Brooklyn. Su personaje, Branch Rickey, tuvo el valor de incorporar a la liga profesional a un jugador negro, lo que despertó no pocas incomprensiones racistas. El caso es que acertó plenamente, desde el punto de vista estrictamente profesional, pero sobre todo al comportarse como una buena persona, sin prejuicios ni complejos. Ford sabe que el suyo es un personaje secundario, y no es típico héroe sino que más bien parece un abuelito simpático y audaz, y lo sabe interpretar con gracia, se trata sin duda de la mejor composición que le he visto en muchos años. Ojalá sea la señal de un cambio en su rumbo actoral.
Porque parece mentira la poca puntería que Harrison Ford ha demostrado en los últimos tiempos a la hora de incorporarse a una pelicula. Alguien legendario por su presencia en títulos como las sagas de Indiana Jones y La guerra de las galaxias, más los "cláncycos" de Jack Ryan y Blade Runner, Único testigo, Armas de mujer, Frenético, Presunto inocente y El fugitivo, no levanta cabeza desde que ingresamos en el tercer milenio. Títulos como Hollywood: departamento de homicidios, El poder del dinero, Morning Glory y Cowboys & Aliens son verdaderas mediocridades. Sólo hacer de “abuelo Indy” en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal le permitió estar en una película medianamente rompetaquillas, pero el aura de estrella ya no tiene el brillo de antaño.
Deseo a Ford que 42 sea el preludio de algo distinto, aunque Los mercenarios 3 no me permite hacerme muchas ilusiones. Y su presencia en el revival de las franquicias starwarsiana e indyana no dejará de ser, me temo, algo testimonial, sin demasiado valor interpretativo.
