Decine21

Blog de Hildy

¿De verdad estamos viviendo una “edad de oro”?

Fabricando series interminables como churros

Me pregunto si alguien del mundo mundial es capaz de estar al día de las series que se estrenan casi a diario, con varias temporadas por delante –o eso desean sus creadores–, y capítulos hinchados que se hacen interminables.

Fabricando series interminables como churros

Hay gente que dice que hay “muchísimo que ver” y que “no da tiempo” a verlo todo. Yo pienso lo contrario. Hay “muchísimo que no ver” y “da tiempo de sobra” para ver lo interesante, o casi. El problema es discriminar y dar con lo interesante. Y somos los profesionales, que intentamos orientar, los que nos llevamos la peor parte, consistente en tragarnos un montón de películas y series completamente prescindibles. Si fuéramos más escuchados, el común de los mortales se ahorraría mucha morralla, pero...

Sí, lo cierto es que nos encontramos con una dificultad no pequeña, y es que la figura del crítico está bastante desprestigiada, porque resulta que cualquiera puede asomarse a las redes sociales, a un blog, a un website, y opinar con rotundidad de lo que sea; las opiniones se multiplican, hay muchas voces, y ya el gran público no sabe a quién escuchar, y en un mundo individualista no se fía de nadie y se resigna a escucharse a sí mismo, o eso cree, porque a lo que escucha es a los algoritmos y al marketing.

Resultado: como todo está en streaming, a un clic, muchos acaban picoteando, probando. Pinchan en lo que sugiere el algoritmo de turno, o en lo más visto o que está de moda, y prueban a ver. Y con frecuencia acaban hartos, tras varios intentos les domina una abrumadora sensación de hastío y aburrimiento, de haber echado la tarde o parte de la noche, en algo que no les interesaba.

El caso resulta especialmente cargante en lo relativo a las series, porque se trata de un tipo de producción que por su propia naturaleza, exige mucho tiempo de dedicación para su visionado, además de que parece estar susurrándote “dame un poquito de margen, plis, que te acabaré gustando”. Las plataformas de streaming, encima, hinchan sin recato, acuciadas por la meta de ofrecer muchas horas de contenido, el metraje de las series. Y como no tienen la limitación de una parrilla a la que ajustarse, lo propio de la sala de cine o del canal televisivo, hala, ahí te arrojan paletadas de contenido insufrible, reiterativo, estirado...

Creo que un caso paradigmático lo ofrece una serie tan digna, potente y con importantes valores de producción como es El Señor de los Anillos: Los Anillos de Poder. Piénsese lo siguiente: para tres “tomacos” de “El Señor de los Anillos”, de más de 500 páginas cada uno, Peter Jackson hizo tres películas, de 3 horas y pico cada una en su versión extendida, pongamos 10 horas de metraje. Ahora, para unos esmirriados apéndices, apenas un bosquejo de ideas propuestas por J.R.R. Tolkien de su personal mitología, están previstas 5 temporadas por 8 episodios de más de 1 hora cada uno, lo que supone aproximadamente 45 horas de metraje que se están creando a toda prisa, con mayor o menor fortuna, no voy a entrar aquí a eso. Yo pienso que la batalla del episodio 6, visualmente apabullante, en una película de Jackson se habría ventilado en 10 minutos y en lo narrativo no pasaría nada, es más, quizá el relato sería mucho más ágil y vivo. Pero la INDUSTRIA, y lo pongo en mayúsculas para destacarlo, exige otra cosa, que poco tiene que ver con el proceso creativo y artístico.

Antaño se hablaba de Hollywood como de “fábrica de sueños”, y se criticaba la excesiva producción de los estudios, que debían rodar películas a ritmo frenético para surtir a las salas de cine. Casi uno añora esa época también industrial, pero en la que se percibía un mayor cuidado de lo que se hacía, un algo artesanal, una cierta capacidad de ofrecer historias variadas. Y al menos lo que se hacía, para la sala o para las televisiones, se ofrecía a un ritmo donde era más fácil digerirlo. Al menos Amazon Prime –y lo están haciendo otras plataformas– estrenan los capítulos a ritmo semanal, lo que se agradece, porque el planteamiento de ver miniseries o temporadas completas del tirón, porque así se estrenan, agota a cualquiera. Crea dependencias, necesidades absurdas de verlas cuanto antes, noches en blanco...

Me encantan los churros, pero no creo que pudiera seguir una dieta diaria a base solo de churros. Se agradecería más exquisitez y sosiego a la hora de cocinar las series, no dar 10 capítulos cuando con 4 basta y hasta sobra, e incluso, por qué no, dejarlo todo en una película de hora y media.

Lo de la “edad de oro” de las series, puede decirse de títulos contados. Han sabido contar con las temporadas justas Los Soprano, The Wire, Breaking Bad, Better Call Saul, The Americans... No pretendo ser exhaustivo con la mención de esas series, y entiendo que pueda buscarse un equilibro entre dar a cada serie el espacio que requiere, y el deseo de sacarle un mayor rendimiento comercial. Pero cuando una legítima explotación deviene en juego de trileros, hasta los fans más acérrimos se confiesan decepcionados, no hay más que ver lo ocurrido con El libro de Boba Fett y Obi-Wan Kenobi, del popularísimo universo Star Wars.

  • Series
  • streaming
  • Industria Audiovisual

Lo último del mundo del cine

Boletín de Estrenos de cine y novedades

 

Aquí puedes suscribirte para recibir gratuitamente nuestro boletín de novedades.

Recibirás periódicamente en tu correo electrónico información sobre los Estrenos de cine y la actualidad cinematográfica, como noticas, listas de películas o galardones cinematográficos. 

boletin semanal