La directora y guionista de The Holiday (Vacaciones) se ha consolidado con este film como una gran directora de actrices y una amante de la comedia clásica nortamericana. Estuvimos con Nancy Meyers con motivo de la promoción de su película.
La orientación clásica que ha dado a su película, un poco a lo “screwball comedy”, ¿cree que puede funcionar con el público joven?
Probablemente sí me ha influido algo el cine clásico, pues en él se ahonda en los personajes, hay mucho diálogo… Pero desde un punto de vista estilístico no hablo en clave retro, y no trabajo siguiendo un concepto de película. Me gustan las comedias de los años 30 y 40 especialmente por sus personajes. Así que he estudiado este tipo de cine, pero, la verdad, no sé si he llegado a obtener el mismo resultado ni si gustará o no a la gente joven.
¿Cómo eligió a las dos parejas protagonistas? Parecen algo dispares, una más guapa, más chic, que la otra…
Yo quería a actores que interpretaran bien el papel. No escribí el guión pensando en actores guapos o llenos de glamour. Aunque es cierto que con Jack Black busqué algo de contraste. Lo que sí había en los personajes era humor. En cuanto a las chicas, no conocía a Cameron Díaz y me fascinó su vertiente cómica. Para mí tiene un toque irresistible, como Carole Lombard o Goldie Hawn. Así que escribí el papel para ella.
¿Cómo se dirige a dos grandes actrices como Cameron Díaz y Kate Winslet? ¿Trabajaba con ellas de distinta manera? ¿Cómo son?
Rodé con ellas por separado, como dos películas distintas. Y me parecieron dos actrices muy parecidas. No utilicé una técnica diferente para dirigirlas. Las dos son personas muy abiertas. Hablábamos mucho sobre las escenas, rodábamos todas las tomas que hiciera falta y ambas aportaban ideas. Quizás la mayor diferencia entre las dos es que Kate es muy pasional y se la relaciona con proyectos más independientes, así que, a priori, podría pensarse que no era una película tan adecuada para ella. Pero no, estuvo formidable en su papel. En cuanto a Cameron… fue exquisita. Fue muy divertido trabajar con las dos.
¿Ambientar la película en Inglaterra tiene que ver con un deseo de que The Holiday se parezca más al estilo de comedia que se hace allí, del tipo Love Actually?
No, no he querido emular ese estilo. Casi todo el equipo era norteamericano y nunca tuvimos como meta hacer una comedia al estilo inglés. Aunque es cierto que el humor americano es, no sé, más cool, y es probable que por la ambientación la película tenga un aire más británico, pero desde luego no era una intención buscada.
Usted había dirigido anteriormente comedias románticas, ¿no se planteó probar con un drama?
Los actores de The Holiday han hecho muchas películas dramáticas y fue interesante ver cómo construían sus papeles y cómo trabajaban juntos con unos personajes a los que no están tan acostumbrados. En el caso de esta película no me interesaba hacer un drama, porque precisamente quería sacar algo nuevo de ellos. Por otra parte, hacer una comedia es terriblemente más difícil, más dificultoso, que hacer un drama, pero a la vez es algo muy enriquecedor.
¿Es verdad que se gana tanto dinero en Hollywood haciendo tráilers?
Si tienes tu propia compañía, como le pasa al personaje de Amanda, sí que es posible ganar tanto dinero. Es un gran negocio.
¿Se ha respetado el guión inicial, o ha habido aportaciones de los actores durante la película?
Hay muy poca improvisación. No me gustan nada las improvisaciones. Los actores tienen mucha responsabilidad cuando ruedan y pienso que el hecho de que haya un terreno perfectamente acotado es muy bueno. Sólo Jack Black añadía alguna cosilla, como en la escena en que toca el piano... Pero Jack es así, completamente natural. En fin, la verdad es que yo soy un poco puntillosa.
