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Biografía

Jack Black

Jack Black

50 años

Jack Black

Nació el 28 de Agosto de 1969 en Hermosa Beach, California, EE.UU.

Gamberro con gracia

01 Julio 2004

El tipo tiene un morro que se lo pisa y disfruta como un enano haciendo calaveradas. Pero tiene talento para hacer reír, lo cual es el mejor pasaporte en estos tiempos, y si encima canta...

Si preguntáramos a los lectores es casi seguro que a la mayoría le gustaría o le hubiera gustado recibir clases de un profesor como Jack Black: divertido, gamberro y un poco tramposo. Casi como una alumno más, vamos. Aunque, sin duda, lo más alucinante hubiera sido practicar rock & roll en lugar de aprender derivadas, integrales matrices y demás operaciones teóricas (nunca se me dieron bien las mates, ¿se nota que las odio?). El caso es que con su papel de Dewey Finn en la más que simpática Escuela de rock, este actor rollizo, bajito y bastante descarado ha logrado su mayor éxito hasta el momento, y eso que se trataba de una película para chavales, lo cual incrementa notablemente el mérito de su protagonista. De hecho, él conocía ese peligro y le puso freno: “Estaba un poco preocupado con el trabajo con niños. Quería estar seguro de que no íbamos a acercarnos de puntillas a un tema que normalmente sería gracioso, o que íbamos a hacerlo de modo cursi”. Y, visto lo visto, se llevó el gato al agua.

Jack Black es un tipo peculiar, amante del mítico grupo AC/DC, y al que no le importa parecer ridículo si es para hacer reír a los demás. Pero su sentido del espectáculo va más allá del cine. De hecho es el fundador de un grupo musical y él mismo se ha definido más de una vez como un cantante que actuaba para ganarse el pan. Nacido en Santa Mónica el 28 de agosto de 1969, Jack estudió en una escuela hebrea y a la temprana edad de 13 años demostró sus habilidades interpretativas en un anuncio comercial. Tras acabar los estudios primarios, marchó a la Universidad de Los Ángeles para estudiar teatro. Pese a que nunca llegó a graduarse, entró a formar parte del grupo teatral de Tim Robbins, quien más tarde ejercería de padrino en su carrera cinematográfica. Pero fue también en el mundo de las tablas donde coincidió con su media naranja musical, un tipo tan alocado como él, llamado Kyle Glass, y con el que formó la banda rockera Tenacious D, actualmente en plena forma. Y a fe mía que al oír algunas composiciones del grupo, uno se sorprende del talento vocal de este pequeño gran actor.

Como queda dicho, fue el recientemente ganador del Oscar secundario por Mystic River, Tim Robbins, el que ofreció a Jack Black su primer papel para el cine. Fue en la película Ciudadano Bob Roberts (1992). Poco a poco fue haciendo sus pinitos y apareció durante la década de los 90 en notables películas, aunque siempre con papeles muy secundarios. Repitió con Robbins en Pena de muerte (1995), emuló a Jim Carrey en Un loco a domicilio (1996), y entre otras películas tuvo breves apariciones en los thrillers Fanático (1996), Chacal (1997), donde las pasó canutas delante de Bruce Willis, o en Aún sé lo que hicisteis el último verano y Enemigo público, ambas de 1999. También volvió a tener presencia en la que es hasta el momento la última película de Tim Robbins como director: Abajo el telón (1999).

Pero cuando se ha hecho popular el nombre de Jack Black ha sido en los últimos cuatro años. La fama llegó con Alta fidelidad (2000), magnífico producto independiente, en el que Black encarnaba a un insolente y dicharachero fanático de la música y en el que incluso tenía una aparición estelar sobre el escenario cantando el tema “Lets Get It On” (que dicho sea de paso dejaba bocas a su compañero de reparto John Cusak). Tras este despegue, por el que recibió más de un premio internacional, estabilizó su fama al enamorarse de una gordísima Gwyneth Paltrow en Amor ciego (2001), una comedia muy gamberra de los hermanos Farrelly. Luego tras otros trabajos menos conocidos, como Orange County (2002), ha vuelto al éxito con la mencionada Escuela de rock, de gran acogida por parte del público. Tiene por estrenar la comedia Envy, de Barry Levinson, pero sin duda lo que más se espera de él es su importante papel en la versión de King Kong que va a rodar próximamente Peter Jackson. Mucho futuro tiene el simpático Jack Black, quien se siente orgulloso al decir de sí mismo: “Soy un perfecto payaso. Lo mío es entretener, y poseo todo un arsenal de entretenimiento a mi disposición”.

Filmografía
Jumanji: Siguiente nivel

2019 | Jumanji: The Next Level

Spencer y sus amigos Martha, Fringe y Bethany, que vivieron tan increíbles aventuras metidos en el videojuego de Jumanji, se van a reunir con motivo de las fiestas de Navidad, pues la vida les ha llevado a estudiar o trabajar en distintas ciudades. Pero Spencer está un tanto alicaído, la distancia ha despertado sus antiguas inseguridades, y piensa que el amor que le unía a Martha se ha apagado. De modo que comete la imprudencia de activar Jumanji, añorando los tiempos en que tenía el imponente aspecto del doctor Bravestone, su avatar en el juego. Enterados sus amigos Fridge y Martha, se introducen en el videojuego para rescatarle, pero arrastrando a Eddie, el abuelo de Spencer, y a su amigo Milo, con el que tenía un restaurante. Nuevamente les toca afrontar complicados desafíos para completar una misión, que les obliga a atravesar desiertos y montañas heladas, y aguantar el tipo ante manadas de animales salvajes y a brutales guerreros. Y por supuesto, sólo cuentan con tres vidas para salir bien parados. La película da lo que cabe esperar, y resulta entretenida. Tomando como base el libro de Chris Van Allsburg, y por supuesto olvidando el juego de mesa original  del primer Jumanji cinematográfico, para apostar nuevamente por el videojuego de aventura, que se supone enganchará más al público juvenil, la trama sigue el esquema narrativo clásico de este tipo de ocio. De modo que la meta es puro “mcguffin”, lo que interesa son espectaculares efectos visuales, emoción y momentos divertidos. Estos últimos vienen propiciados por la idea de los avatares que adoptan los protagonistas dentro de mundo de Jumanji, una idea que ya estaba presente en el original con Bethany bajo el aspecto de un hombre, el profesor Oberon (Jack Black), y que aquí se lleva al extremo, con intercambios de personalidades de múltiples personajes. Además resulta todo un acierto el avatar de Ming, una experta ladrona, que interpreta con mucha gracia Awkwafina, capaz de dar el pego a la hora de ser el inseguro jovencito Spencer, y su abuelo, que en el mundo real tiene el aspecto de Danny DeVito. No estamos ante un prodigio de imaginación, el director Jake Kasdan, también responsable de Jumanji: Bienvenidos a la jungla, repite con dos de sus guionistas, Scott Rosenberg y Jeff Pinkner, y confía en la vistosidad de determinados pasajes con avestruces y mandriles de aspecto muy realista, las acrobacias de Karen Gillan, o las peleas a mamporro limpio de Dwayne Johnson, que tienen doble gracia cuando se sabe quién es la personal real que ha adoptado el avatar de su personaje. Quizá la novedad estriba en incorporara a abueletes -aunque en el mundo de Jumanji DeVito y Danny Glover tendrán un aspecto juvenil con otros actores, sus avatares–, y la cosa multirracial, que incorpora a blancos y afroamericanos una oriental.

5/10
No te preocupes, no llegará lejos a pie

2018 | Don't Worry, He Won't Get Far on Foot

Pese a lo que pueda parecer a priori, las vidas de ilustradores reales dan juego en pantalla, como lo demuestran American Splendor (2003), Miss Potter (2006) y hasta la española El gran Vázquez (2010). Cuando rodaron juntos El indomable Will Hunting, el desaparecido Robin Williams (a quien se rinde reconocimiento en los títulos finales) propuso al realizador Gus Van Sant que le reclutara para interpretar a John Callahan, dibujante bastante grosero, que recurría al humor negro o a la irreverencia anticatólica sin ningún pudor. El cineasta ha repescado el proyecto tras el fallecimiento del biografiado en 2010, y después de centrarse en capítulos de series, y en un par de trabajos para la gran pantalla (Tierra prometida y  El bosque de los sueñosl bosque de los sueños), que pese a su interés no han tenido ni de lejos la repercusión de sus filmes de antaño. Alcohólico desde los 13 años, Callahan deambula sin rumbo por la vida hasta que conoce en una fiesta a Dexter, un tipo que le propone ir en coche a otra celebración más animada. Al conducir en estado de embriaguez, éste empotra el vehículo contra un árbol, y aunque él sale casi ileso, Calahan no volverá a caminar. La depresión que sigue a este suceso no hace sino potenciar su afición al alcohol, encerrado en su apartamento, hasta que en una visión, su madre, que le entregó en adopción al nacer, le convence de que ha llegado el momento de rehabilitarse. Contará con la ayuda de Donnie, terapeuta homosexual de estética hippy. Se puede tachar a la cinta de reiterativa en algunos momentos, y en otros de volverse tan caótica como el personaje al que retrata. Pese a su tono sarcástico y gamberro, acaba resultando tan positiva como el film de Van Sant sobre el joven genio de las matemáticas, pues el personaje recorre un camino opuesto al de Ramón Sampedro en Mar adentro, pese a haber quedado postrado a una silla de ruedas luchará por su propia superación personal, aquí se impone salir a tierra firme y no ahogarse. No te preocupes, no llegará lejos a pie tiene también interés cuando apunta otros temas, como la necesidad de aprender a perdonar al prójimo, y también a uno mismo. Abundan las escenas que recuerdan la veteranía de Van Sant, algunas sencillas, como cuando a Callahan le rescatan unos encantadores chiquillos patinadores, otras en momentos clave, como un reencuentro con Dexter, o la última en la que aparece con Donny. Joaquin Phoenix, que finalmente ha reemplazado a Williams, ofrece todo un recital, pues su personaje atraviesa un amplísimo arco de evolución. No desmerecen Jack Black (Dexter), en un registro muy alejado de la comedia, su género favorito, ni Rooney Mara, como angelical psicoterapeuta en pocas escenas. Pero resulta especialmente llamativa la labor de Jonah Hill, totalmente irreconocible en el rol de Donnie.

7/10
La casa del reloj en la pared

2018 | The House With a Clock in Its Walls

Años 50. Owen es un niño huérfano que recala en el pueblo de New Zebedee, en Michigan para vivir con su tío Jonathan. Éste resulta ser un tipo bastante extraño, que vive en una casa llena de relojes, en donde los ruidos repentinos y las cosas raras están a la orden del día. Por algo en el pueblo dicen que la casa está encantada... Pero Owen, que también es un chaval singular y le cuesta hacer amistades en el colegio, se hará querer por su tío y por su amiga íntima, la vecina señora Zimmerman. Y así pronto descubrirá que su tío y su amiga son poderosos magos y que él está llamado a ser también un maestro de la magia. Adaptación de la novela del norteamericano John Bellairs (1938-1991), que pone el énfasis en mundos mágicos y sortilegios con un joven protagonista que es una suerte de precursor de Harry Potter. Como el protagonista de las novelas de J.K. Rowling, el chaval Lewis Barnavelt protagonizó varios libros de Bellairs y tiene bastantes puntos en común con su colega británico, entre ellos que es huérfano y que se traslada a vivir a casa de su desconocido tío. La diferencia esencial es que Jonathan Barnavelt será el que introduzca a su sobrino en las artes mágicas y que los efectos de éstas nunca son tan espectaculares como los de los alumnos de Hogwarts. Dirige este film familiar un sorprendentemente Eli Roth, cineasta conocido por la escabrosidad sangrienta de sus películas de terror. El conjunto tiene menor entidad que las cinematográficas de Harry Potter, quizá también debido al acentuado sesgo humorístico de las aventuras de Lewis y compañía, y también porque presenta un mundo imaginativo mucho menos desbordante. Todo en La casa del reloj en la pared tiene un aire más clásico y sencillo y se dirige, digamos, a un público infantil, más ingenuo quizá. Esto no quita que el director Eli Roth ofrezca algunos momentos que podrían causar problemas nocturnos a la chiquillería, como la siniestra rebelión de los muñecos, por ejemplo. Funciona la ambientación cincuentera del pueblo y también la gótica puesta en escena y la recargada decoración de la casa, y aunque el prometedor impacto inicial –con la presentación de Barnavelt y Madame Zimmerman, los objetos que se mueven, los misteriosos ruidos, etc.– se diluye poco a poco conforme avanzan los minutos, hasta llegar al precipitado y algo simplón desenlace, en general se trata de una más que entretenida película familiar, con eficaces efectos especiales y escenas estupendas, como la del ataque de las calabazas, además de incluir enseñanzas de valía como la lucha contra el mal y la importancia de elegir bien las amistades. Es una suerte que el film cuente con dos actores como Jack Black y Cate Blanchett. El primero ofrece su charlatana colección de gags y su simpática patanería, mientras que la australiana compone un papel más serio y equilibrado, apoyado en su potente personalidad. Ambos se compaginan para ser la perfecta y estrafalaria familia que el joven Lewis (correcto el joven Owen Vaccaro), necesita para salir adelante.

5/10
Pesadillas 2: Noche de Halloween

2018 | Goosebumps 2: Haunted Halloween

Sonny y Sam, dos chicos frikis, acosados por matones escolares, ofrecen sus servicios para limpiar escombros. En vísperas de Halloween les llaman para llevarse un montón de trastos en una mansión abandonada en la que encuentran un cofre que esconde una novela en blanco. Cuando la abren aparece por arte de magia un muñeco, Slappy, que manifiesta poderes con los que puede ayudar a sus nuevos amigos a desembarazarse de los gamberros que les persiguen, pero que en realidad oculta un siniestro plan para hacer que reine el caos en la ciudad. Tres años después de la primera entrega, se estrena un nuevo largometraje basado en la serie de novelas infantiles firmada por “el Stephen King para niños”, R.L. Stine, interpretado allí por Jack Black, que aquí reaparece, aunque sólo en el tramo final. Al igual que su predecesora presenta a personajes típicos de filmes de terror, pero en realidad no abusa de elementos inquietantes, y los monstruos asustan pero poco, pues está pensada para el público familiar. Nuevamente, el tono parece beber de las viejas cintas de Amblin producidas por Steven Spielberg en los años 80, como Gremlins, con jóvenes normales enfrentados a sucesos sobrenaturales. Quizás resulte un tanto repetitiva, y no cabe duda de que tiene un desarrollo demasiado convencional; al público más adulto le parecerá que ya ha visto todo en algún otro lugar (como pasaba con los libros originales). Pero alguna secuencia resulta imaginativa, como la de los ositos de gominola malvados, y Slappy, típico muñeco de ventrílocuo que ya aparecía, tiene cierto carisma, convirtiéndose en lo mejor de la cinta, por encima del eficaz reparto humano encabezado por los resultones chavales Caleel Harris y Jeremy Ray Taylor. Ni se nota que el impersonal Ari Sandel (When We First Met ), ha reemplazado a Rob Letterman, su predecesor en la realización. Funciona su mezcla de efectos especiales digitales con maquetas y maquillajes, al estilo clásico. Como es de recibo en una producción dirigida sobre todo a los niños, encierra moralejas sobre la importancia de afrontar los miedos propios para lograr los objetivos, y el valor de la amistad y de la familia. Y también despierta el interés por la ciencia, y específicamente por la figura de Nikola Tesla.

5/10
Jumanji: Bienvenidos a la jungla

2017 | Jumanji: Welcome to the Jungle

A Spencer Gilpin, friki de los videojuegos, le pillan tras haber redactado en la sombra un trabajo del instituto a Fridge, deportista cuya amistad corteja sin mucho éxito. Ambos son castigados a mover unos viejos cachivaches después de clase, junto a dos chicas, Bethany, atractiva animadora obsesionada con hablar por el móvil en el aula, y la taciturna Martha, que ha discutido con la profesora de gimnasia. Encontrarán una vieja consola con un juego de aventuras en la jungla que podría hacerles la reclusión más llevadera, pero justo tras elegir cada uno a un personaje, son absorbidos mágicamente al interior del mundo que recrea. La sorprendente Jumanji, que tenía al frente del reparto al desaparecido Robin Williams, adaptaba un relato infantil de Chris Van Allsburg. Más de dos décadas después, el irregular Jake Kasdan (Orange County, Bad Teacher) dirige lo que podría definirse como una secuela tardía, o también como una nueva aventura en el mismo universo, con nuevo reparto. El principal acierto de Kasdan: no haberse limitado a rodar un remake, para reducir las comparaciones. Y es que no llega ni de lejos a la altura de su predecesora, que se distinguía por su frescura, el ritmo frenético y unos efectos especiales revolucionarios para la época. Aquí no hay nada de todo eso, pero al menos el film funciona y se ha adaptado muy bien la premisa inicial a la época de las redes sociales y los selfies. Además el realizador se marca otro tanto al llevarse la cinta hacia su terreno, la comedia –aquí hay muchas más risas que en el original–, aprovechando el potencial para el género de Dwayne Johnson, Kevin Hart y Jack Black, que consiguen divertidas composiciones, en especial el tercero. En consonancia con la tendencia de la época, podría interpretarse lejanamente que su personaje, una mujer atrapada en un avatar masculino, quizás sea un guiño al mundo LGTB, y alguna broma un tanto gamberra está a punto de romper el tono familiar. Los apasionados de las consolas disfrutarán de algunos gags pensados especialmente para ellos.

6/10
The D Train

2015 | The D Train

Dan Landsman (Jack Black), casado y con un hijo adolescente, nunca fue muy popular en el instituto. Y ahora, como miembro del comité de organización de la fiesta del 20 aniversario de la promoción, tampoco le hacen mucho caso sus compañeros. Para lograr que la fiesta sea un éxito se le ocurrirá sin embargo una idea original: traerse a Oliver Lawless (James Marsden), quien fuera el chico más popular del curso, que ahora ha hecho carrera como actor en Hollywood. Según Dan, Oliver será la clave para que todo el mundo acuda a la reunión. Y, engañando a su jefe Bill (Jeffrey Tambor) como si de un viaje de negocios se tratará, Dan vuela hasta Los Ángeles para convencer a Oliver para que se apunte al festejo. Los guionistas Andrew Mogel y Jarrad Paul, responsables de la muy superior Di que sí, debutan también en la dirección con esta gamberra comedia dramática, bastante singular respecto al tono que adopta. Bajo los numerosísimos gags groseros y escatológicos, diseñados para quitar hierro al asunto (y en donde quedan patentes la hipersexualización que supone la ideología de género, y la carente educación paternofilial de la familia protagonista), se esconde una base dramática que saca a la luz frustraciones y traumas propios de la modernidad. Puede leerse así la película como una parábola sobre la falsedad de las apariencias y de la fama, con una clara moraleja acerca de lo peligroso de crearse expectativas y de ver estúpidamente el éxito en lo que realmente no tiene el más mínimo valor. Todo ello puede emerger a propósito de la insatisfacción que puede sobrevenir en ciertas épocas de la vida. Pero, aun con ese fondo tan enjundioso como peliculero, The D Train resulta muy poco atractiva y ratos pesadita, un cúmulo de situaciones vergonzantes, con personajes adultos muy patéticos, incapaces de avanzar y de ver las cosas con un mínimo de raciocinio. Jack Black se esfuerza por hacer amable al protagonista, con una de sus típicas sobreactuaciones, pero ni siquiera hay alguna escena del film que merezca realmente la pena.

3/10
Pesadillas

2015 | Goosebumps

El adolescente Zach se muda con su madre, recientemente viuda, a Greendale, pequeño pueblo en el que ella ha encontrado trabajo como subdirectora del instituto. El chico queda fascinado con su joven vecina, Hannah, que sin embargo tiene como progenitor a un tipo hosco y poco amigable. Tras escuchar gritos en la casa de la muchacha, Zach se cuela en su interior para echarle un cable, acompañado de Champ, su nuevo amigo. Descubren un mueble lleno de libros manuscritos... Film familiar inspirado en la saga homónima de libros infantiles, iniciada en 1992 por el escritor estadounidense R.L. Stine. Los guionistas han estado hábiles al no versionar un libro completo, sino que han logrado introducir en la trama al propio autor, encarnado por Jack Black, y a los personajes de los libros más populares, en especial el muñeco de ventrílocuo Slappy, que aparece en varios de los que han tenido más éxito. Rob Letterman, que procede de la animación digital, ya dirigió a Jack Black en Los viajes de Gulliver, y ha demostrado cierta habilidad para componer entretenimientos familiares convencionales, ligeros, pero más o menos correctos. En Pesadillas roba elementos de Jumanji, y también de los filmes de los 80 producidos por Steven Spielberg, y si bien no llega ni de lejos al mismo nivel, le permiten atrapar lo suficiente al público. Tanto Black como los jóvenes protagonistas, o la siempre eficaz Amy Ryan, están en registros exagerados, pero a tono con la puesta en escena. El propio Stine se ha prestado a un pequeño cameo.

5/10
Sex Tape: Algo pasa en la nube

2014 | Sex Tape

Desde que se conocieron en la universidad Annie y Jay vivieron un amor en donde la práctica del sexo era algo prioritario y exageradamente continuo. Cada vez que se veían, dale que dale. Pero tras la boda y el nacimiento de sus dos hijos, esos hábitos cambiaron y ahora la vida casi no les da para esas actividades sexuales. Una noche, sin embargo, para celebrar lo que puede ser un buen negocio, ambos deciden volver a tener una noche loca de sexo y para echar más salsa a la cuestión graban una peli casera. La tecnología se encargará al día siguiente de subir ella solita “el material” a la nube y ambos "protagonistas" empezarán una carrera contrarreloj para evitar que esa película se difunda. Soberana tontería llevada a cabo por el mismo equipo que entregó Bad Teacher, comedia gamberra que a todas luces era, sin embargo, muy superior a Sex Tape: Algo pasa en la nube. Bajo la dirección de Jake Kasdan, esta vez la pareja formada por Cameron Díaz y Jason Segel se pasa de rosca varias vueltas y se dedica a ofrecer durante toda la película situaciones groseras, burdas y chuscas al más puro estilo American Pie, en plan cutre y casero. Hablando mal y pronto, es ésta una película de tetas y culos (textualmente) que, salvo en algunos gags contados, carece por completo de elegancia y de chispa. La culpa la tiene un guión muy, muy plano, que lo basa todo en el planteamiento supuestamente graciosillo, en el despampanante cuerpo de Cameron Díaz y en la ineptitud del pazguato Jason Segel. Pero el desarrollo no tiene un ápice de originalidad. Por salvar algo, pueden citarse algunos momentos de la secuencia que tiene lugar en la casa del empresario, con un surrealista Rob Lowe.

2/10
Los Muppets

2012 | The Muppets

El gran Jim Henson (Cristal oscuro) creó en 1964 a Los Muppets, personajes anteriormente conocidos en España como Los Teleñecos. Walt Disney adquirió en 2004 los derechos de todos los personajes de Henson, y la compañía anunció que Miss Piggy, la Rana Gustavo y compañía protagonizarían una película de primer nivel. Aunque se ha hecho de rogar, finalmente ha llegado a las pantallas. Un magnate malvado planea derribar el teatro donde los Teleñecos grababan su popular show televisivo, porque en el subsuelo espera encontrar petróleo. Con ayuda de Walter, un apasionado fan del programa, su hermano y la novia de éste, la Rana Gustavo tratará de reunir a sus antiguos compañeros, ahora dispersos en ocupaciones variopintas, con la idea de poner en marcha un telemaratón para recaudar el dinero necesario para salvar su antiguo local. Jason Segel, conocido por la serie Cómo conocí a vuestra madre, ha sido el gran impulsor del film, en el que ejerce como coguionista, productor ejecutivo, y además es el protagonista junto con Amy Adams. Se nota que estamos ante un programa televisivo de media hora del que han sacado un largometraje, lo que no resulta fácil. Sin embargo se acierta a la hora de apelar a la nostalgia de quienes fueron niños cuando los personajes se hicieron populares, pues por ejemplo aparece la sintonía del programa y el célebre tema musical "Maná, maná". Además, los personajes protagonizan gags graciosos, algunos metacinematográficos, y están arropados por divertidos cameos de famosos como Jack Black, Selena Gomez, Whoopi Goldberg, Alan Arkin, Zach Galifianakis, Neil Patrick Harris, John Krasinski y hasta –brevemente– el veterano Mickey Rooney. En cines se estrena con el atractivo acompañamiento del genial corto de Pixar titulado Pequeño Gran Buzz.

5/10
Bernie

2011 | Bernie

Bernie, maquillador de cadáveres, está considerado uno de los habitantes más queridos de Carthage, un pueblecito de Texas, por su condescendencia con los demás, y su eterna sonrisa. Tras ocuparse del cadáver de un ricachón, entabla una amistad con la viuda, una anciana malhumorada y desagradable que parece su antítesis. Ambos pasan todo el tiempo juntos, por lo que Bernie se siente un tanto atrapado... Antes de su galardonada Boyhood. Momentos de una vida, el polivalente Richard Linklater rodó este docudrama, que reconstruye una curiosa historia real, pese a su cercanía al surrealismo. Jack Black –que repite con Linklater tras Escuela de rock- realiza un correcto trabajo, y está acompañado por los excelentes Shirley MacLaine y Matthew McConaughey (transformado físicamente como jefe de policía del condado, en el punto de inflexión en el que empezó a tomarse su carrera en serio), que se mezclan con insólita eficacia con un nutrido número de no profesionales de la actuación, pues en realidad son testigos de los hechos auténticos. Tiene cierta gracia a pesar de sus tintes un tanto negros, pero fracasa un poco cuando intenta ponerse dramática. En suma, desconcierta un poco pues no se acaba de entender la trascendencia de lo que se cuenta o hacia dónde va, y se espera en todo momento algún giro que eleve el interés, aunque éste nunca llega. Pero subyace cierta crítica social, realizada con un enorme cariño, hacia la doble moral y los cuchicheos de las pequeñas comunidades.

5/10
El gran año

2011 | The Big Year

Todo el mundo busca algo, y Stu Preissler (Steve Martin), Brad Harris (Jack Black) y Kenny Bostick (Owen Wilson) están decididos no sólo a encontrar “su algo”, sino a ser los mejores en la tarea. Al igual que este intrépido trío dispuesto a trotar por el continente, casi todos nosotros soñamos con ser los primeros, tanto si se trata del mejor atleta, del autor de mayor venta o, tal vez, de ese artista acaparador de premios. Puede tratarse de cualquier cosa, pero en el terreno ideal debe ser algo que te apasione.

Los viajes de Gulliver

2010 | Gulliver's Travels

El irlandés Jonathan Swift publicó en 1726 “Los viajes de Gulliver”, un libro de gran contenido satírico que criticaba a la clase política. 300 años después, el personaje central sigue siendo muy popular, gracias a las numerosas adaptaciones y versiones para niños en distintos formatos que se han realizado, aunque el texto original es bastante desconocido, sobre todo los viajes a Bainarbi, Lugnagg o Houyhnhnm. En esta ocasión, el argumento de la novela –al menos los viajes a Lilliput y en menor medida a Broddingnag, el país de los gigantes– sirve como base para una comedia que se desarrolla en la actualidad, al servicio de las dotes para el humor de Jack Black. El cómico interpreta a un moderno Lemuel Gulliver, un tipo que trabaja repartiendo la correspondencia en una empresa, y que en secreto está enamorado de Darcy, una jefa de viajes, que trabaja allí. Un día trata de invitarla a salir, pero no se atreve a decirle nada, y acaba pidiéndole un impreso para solicitar un puesto de redactor. Tras engañarla copiando unos textos de internet, Darcy cree que es un buen escritor y le envía en un barco al Triángulo de las Bermudas, donde Gulliver naufraga tras encontrarse con un extraño tornado. Despierta en Lilliput, un lugar habitado por diminutos individuos que han conseguido atarle... Rob Letterman (El espantatiburones) dirige esta cinta que toma como modelo Noche en el museo, que también contaba con un popular cómico, Ben Stiller, en una historia en la que primaban los efectos especiales, dirigida al público familiar. Letterman opta por dar rienda suelta a Jack Black. Éste ofrece un recital de sus muecas, y a pesar de algún pequeño exceso “gamberro” pero intrascendente, aprovecha muy bien algunos hallazgos divertidos del guión, como los momentos en los que organiza representaciones de pasajes de su vida, que en realidad están calcados del argumento de películas como El imperio contraataca y Titanic. Los efectos especiales son impecables, aunque son poco originales y recuerdan por momentos a películas como Transformers. De refilón, aporta pequeñas pero positivas reflexiones sobre las consecuencias de la mentira, los complejos de inferioridad –no hay trabajos pequeños, sino personas pequeñas, se dice en un momento de la cinta– y una simpática advertencia sobre los efectos de quedarse estancado en la vida y no asumir ningún riesgo.

5/10
Año uno

2009 | Year One

Harold Ramis se ha quedado atrapado en Atrapado en el tiempo. Nunca ha logrado repetir la frescura de esa inspirada comedia, y por desgracia Año uno no es la excepción. Aquí además se ha asociado al clan de Judd Apatow –éste ejerce de productor–, lo que le adentra en el terreno de comedias para peterpanes con bromas zafias, y eso que se nota que Ramis ha tratado de contener, un poco, esa faceta de la función. La cosa arranca en tiempos prehistóricos, y no consiste en otra cosa que en encadenar chistes en torno a los relatos bíblicos del Antiguo Testamento: la fruta prohibida del árbol de la ciencia del bien y del mal, Caín y Abel, el sacrificio de Abraham, la circuncisión, Sodoma y Gomorra... Sirven de hilo conductor una pareja de héroes, Zed (Jack Black) y Oh (Michael Cera) que buscan rescatar a las damiselas de las que se han enamorado, y que han sido esclavizadas, al tiempo que Zed se cree un elegido de los dioses o así. El humor es un poco a lo Monty Python, irreverente pero sin pasarse demasiado, con la referencia de La vida de Brian. Ciertamente, hay algún gag gracioso, pero el balance resulta tedioso, con facilonas salidas groseras. Y desde luego, pretender que se trata de una película contra el fanatismo religioso, es poco menos que pedir peras al olmo; no, esto es una nadería, y punto.

2/10
Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!

2008 | Tropic Thunder

Aunque Ben Stiller se prodiga más como actor, y es sobre todo conocido por protagonizar comedias como Algo pasa con Mary, lo cierto es que ya tiene cuatro películas como director. Empezó con la comedia dramática Reality Bites (Bocados de realidad), un intento serio de describir a la juventud del momento. Pero después dio un giro hacia la comedia alocada, que es el género donde realmente se siente a gusto, con Un loco a domicilio –el mayor fracaso de Jim Carrey–, y Zoolander, corrosiva crítica al mundillo de los modelos. Continúa esta línea ácida en esta cinta metacinematográfica, que sitúa en su punto de mira al Hollywood actual. Damien Cockburn –director británico en alza– se enfrenta a la complicada tarea de dirigir una costosa producción bélica que se rueda en una selva del sudeste asiático. La cinta reúne a cuatro grandes estrellas: Tugg Speedman –especialista en cine de acción, de capa caída–, Jeff Pornoy –protagonista de comedias simplonas y soeces muy populares, en las que interpreta todos los papeles, al estilo de Eddie Murphy–, Alpa Chino –un cantante de hip-hop– y el camaleónico actor teatral multipremiado Kirk Lazarus, que en su afán por preparar meticulosamente todos los papeles que interpreta, no dudará en someterse a una operación para cambiar el color de su piel, porque tiene que interpretar a un negro. El rodaje está a punto de irse al traste, porque el director se muestra incapaz de controlar a los protagonistas, que con sus poses de ‘divos’ se han vuelto insoportables. El productor de la cinta amenaza con cancelar el rodaje. Ante esta situación extrema, el veterano militar Four Leaf Tayback, asesor de la cinta porque se basa en sus experiencias en combate, recomienda al director que lo mejor que puede hacer es abandonar a los actores en una zona inhóspita de la jungla, para que se preocupen únicamente por sobrevivir, y grabarles, para luego montar la película a partir de vivencias reales. Hay algún que otro momento divertido, la idea inicial tiene su gracia, y el film cuenta con buenos actores, de enorme potencial cómico. Se luce especialmente Robert Downey Jr., en un personaje que parodia a grandes actores como Daniel Day-Lewis o Robert De Niro, capaces de grandes sacrificios por convertirse en los personajes que interpretan. Especialmente chocante resulta el papel de Tom Cruise, como productor calvo y obeso, estilo Torrente, radicalmente opuesto a su imagen habitual. También tiene su interés, algún apunte sobre la auténtica naturaleza de los actores, llenos de miedos, y necesitados constantemente de aprobación. Sin embargo, la idea inicial pierde fuelle enseguida. En cuanto los actores están en mitad de la jungla y se enfrentan con unos peligrosos narcotraficantes, la acción apenas avanza. No se sabe muy bien si les están grabando o no, se supone que con cámaras ocultas (¿ocultas por todos los rincones de la selva?). Sus supuestas críticas a Hollywood son de corto alcance, y quedan bastante diluidas por su constante recurso al humor soez –a veces macabro–, que se supone se denuncia. Ben Stiller apenas se molesta en disimular su interés por acaparar los momentos graciosos, y por contra desaprovecha a Jack Black, que como cómico no tiene precio, y que aquí ofrece constantemente la sensación de que daba para mucho más. Tampoco se le saca jugo a los numerosos rostros conocidos que se han prestado a hacer cameos muy poco graciosos. Ciertamente, la aparición de Tobey Maguire, haciendo de sí mismo tiene su gracia, pero resultan bastante ‘sosas’ las apariciones estelares de Mickey Rooney, Alicia Silverstone, Jennifer Love Hewitt, Jon Voight o Jason Bateman. Los planos de Matthew McConaughey se podrían suprimir y no ocurriría nada.

4/10
Rebobine, por favor

2008 | Be Kind Rewind

Michel Gondry es sin duda un cineasta diferente. Curtido en el mundo de la publicidad, sus originales spots han sido multipremiados. También es notorio cómo revolucionó el mundo de los vídeos musicales, a partir de su rompedor “Human Behavior” para Björk. En el cine, sus películas tienen justa fama de “raritas”, como acreditan Human Nature, ¡Olvídate de mí! (que le valió el Oscar al mejor guión original) y La ciencia del sueño. El film que nos ocupa también tiene su punto “marciano”, lo que significa que agradará a su fiel “parroquia”, mientras que los desconocedores del mundo de este autor se verán dominados por un desconcierto que puede llevarles a convertirse en nuevos adeptos, o a mostrar el más absoluto rechazo a planteamientos que les pueden sonar a pura y simple tomadura de pelo. Mike es un joven negro que trabaja en el desvencijado y algo cochambroso videoclub del señor Fletcher, una suerte de figura paterna para él. El local, donde se alquilan cintas en VHS (el DVD no ha sido adoptado todavía, frente al posicionamiento de la competencia con las nuevas tecnologías y herramientas de marketing), está situado en un edificio en estado ruinoso, que las autoridades municipales planean demoler si no se acometen enseguida las necesarias reformas. Algo que apena a la pareja, pues allí nació, según asegura la leyenda, la mítica figura del jazz Fats Waller. El mejor amigo de Mike es Jerry, un mecánico algo chiflado, que vive en una caravana. Se le meterá en la cabeza que sus neuronas no funcionan bien por culpa de una central eléctrica, que decide sabotear una noche. Como consecuencia casi se electrocuta, y se queda magnetizado. Lo cual tiene nefastas consecuencias en las cintas del videoclub, pues todas se borran cuando entra en el local. Para arreglar el desastre, en ausencia del señor Fletcher, Mike y Jerry no tienen mejor idea que filmar unas cintas caseras, “remakes” de las cintas borradas, para sustituir a las originales, y alquilarlas a los clientes. Empezarán con Los cazafantasmas, y contra pronóstico la iniciativa resulta todo un éxito. Pronto hay más demanda de películas “suecadas”, como empiezan a ser conocidas las nuevas versiones de los filmes. Como puede verse, la trama es puro disparate, y da pie a escenas lindantes con lo surrealista. Resultan graciosos los rodajes de las nuevas películas, hecho todo con un aire chapucero a lo “Ed Wood”, o a lo que podía ser una broma de una panda de amiguetes que juegan a la parodia tipo “Aterriza como puedas”. De tal modo que a veces la cinta de Gondry tiene ese aire “amateur”, como de broma urdida por unos amigos que disponen de una videocámara. De todos modos, y dentro de la pequeña anécdota que es el film, hay buenas ocurrencias, sutiles diatribas al mundo de los grandes estudios y su celo por los derechos de sus películas, o a lo que es el cambio por el cambio, la preferencia inopinada de lo nuevo sobre lo viejo. Hay una apología del trato humano, subrayada en el título, que alude a esa petición típica del videoclub, que espera que sus clientes tengan la amabilidad de devolver las cintas rebobinadas, un modo de pensar en los demás. Y a la hora de apostar por la emotividad, se subraya la importancia de la comunidad, el barrio entero apoyando las películas “suecadas” y el videoclub, lo que concede al film un inesperado aire capriano, especialmente emotivo en la escena de la proyección de la última película, un clímax especialmente logrado.  

6/10
Margot y la boda

2007 | Margot at the Wedding

Aunque hace años que no se hablan, la escritora Margot acude a casa de su hermana Pauline, que ha anunciado su próxima boda con un artista bastante desocupado llamado Malcolm. Le acompaña su hijo Claude, y la cosa coincide con un momento en que Margot se plantea separarse de su marido. Lo que no es obstáculo para que se permita desaprobar la boda de su hermana, divorciada y madre de una hija de la edad de Claude. En los días que preceden a la boda surgen, junto a los recuerdos, las muchas neuras que acumulan los distintos personajes. Después de Una historia de Brooklyn, Noah Baumbach insiste en una historia de personajes desubicados, que se diría que están compitiendo en un campeonato de egolatría, a ver quién es capaz de mirar más tiempo el propio ombligo. Con menos energía que en su film anterior, Baumbach habla de engaños y desengaños, promiscuidad, educación irresponsable, adolescencia solitaria, confianza traicionada... Tenemos personajes que necesitan ser escuchados, aunque pocos esfuerzos hacen ellos por hacer lo propio, en un necesario intercambio enriquecedor. El reparto es fantástico, pero se acerca al derroche su esfuerzo por componer unos personajes poco atractivos, con muy escasa capacidad de evolucionar hacia alguna parte. Baumbach logra sacar brillo a alguna escena, como la lectura en la librería, o la escena en que Nicole Kidman trepa a un árbol de curioso simbolismo. Pero los momentos aislados no salvan una película pretenciosa y hueca, además de tremendamente aburrida, algo a lo que contribuye una fotografía desvaída.

4/10
Super Nacho

2006 | Nacho libre

Ignacio es fraile en un monasterio de México. Su labor es hacer la comida para los huérfanos que allí viven, pero ni siquiera eso lo hace bien. La llegada de una monja le ayuda a decidirse a practicar la lucha libre ocultamente, con el objetivo de obtener dinero para el monasterio y adquirir de paso la autoestima que le falta. La película, de producción muy barata, es un disparate total. Lo único que importa a Jared Hess (Napoleon Dynamite) es provocar la risa con los caretos y las payadas de Jack Black, que a veces roza la irreverencia. Aunque, a decir verdad, es todo tan ridículo que es imposible no despiporrarse varias veces.

2/10
Tenacious D: Dando la nota

2006 | Tenacious D in The Pick of Destiny

Los actores Jack Black y Kyle Gass formaron en 1994 una banda de rock llamada 'Tenacious D'. El film dirigido por Liam Lynch describe en tono de humor las desventuras de estos dos personajes y su viaje en el tiempo buscando una púa de guitarra hecha con el diente de Satanás, y expuesta en un museo. Este simple objeto supone la clave del éxito, y por ello JB y KG tienen pensado robarla para que les sean abiertas las puertas de la fama. La película tiene toques biográficos, que mezcla con otros surrealistas y momentos hilarantes (aunque el humor sea a veces desagradablemente 'escatológico'); y actores como Ben Stiller o Tim Robbins aparecen haciendo un cameo. Destaca la música roquera con temas de los propios protagonistas, como 'Baby', 'The Metal' o 'History'.

4/10
The Holiday (Vacaciones)

2006 | The Holiday

Excelente comedia romántica, la mejor película hasta el momento de la directora y guionista Nancy Meyers, quien, sin prescindir del cierto “toque modernillo” que ya ofreció en Cuando menos te lo esperas, hace alarde esta vez de un definitivo gusto por los clásicos del género, imprimiendo al conjunto un incomparable aire inocente, lleno de la frescura y el encanto de las grandes comedias del cine de Hollywood de los años treinta y cuarenta, un homenaje presente a lo largo de todo el metraje. El planteamiento es tan sencillo como el de ese tipo de historias que no pasarán nunca de moda. Dos mujeres desconocidas, a ambos lados del Atlántico, se ponen en contacto casualmente y deciden intercambiar sus casas durante las vacaciones de Navidad. ¿La razón? Las dos han sufrido serios reveses amorosos y desean un cambio de aires. Una, Amanda (Cameron Díaz), llegará a una casita de cuento de hadas, ubicada en un idílico pueblecito de Surrey lleno de encanto; la otra, Iris (Kate Winslet), tomará posesión de una esplendorosa mansión en un barrio residencial de Los Ángeles. La película narra las peripecias de cada una a modo de historias paralelas, con simpáticas y estudiadas transiciones de racord, un charco, una puerta que se abre, etc. El espectador poco a poco conoce más íntimamente a los personajes y éstos acaban calando a fondo gracias a una lograda definición de caracteres, apoyada en detalles muy pequeños, pero también muy efectivos y cinematográficos. Mientras que en Inglaterra el asunto de las lágrimas entre Amanda y Graham resulta ocurrente y divertido, en Los Ángeles será la influencia del viento –“cuando sopla el Santa Ana puede pasar cualquier cosa”– o la cuestión de dominar la propia vida las claves del avance de la trama. En este sentido, hay que elogiar la magnífica composición del entrañable personaje de Arthur Abbott (verdaderamente memorable Eli Wallach), el cual ofrece a Iris la ocasión de salir de sí misma y de ese modo poder encontrarse. Por el contrario, quizá no acaba de cuajar completamente la inclusión de Miles en la vida de Iris, que, aunque ofrece momentos divertidos muy al estilo Jack Black, no resulta demasiado creíble. También llama un poco la atención que no haya ni una sola referencia religiosa tratándose de una película ambientada por entero en las fiestas de Navidad. De cualquier forma, el conjunto es muy estimable, con un guión muy sólido, que aporta momentos para el llanto y la risa, para la pasión, la emoción y la ternura. Y hay una decidida intención de hablar del amor de manera, digamos, más seria y familiar, con algunas frases y réplicas memorables –“en las películas está la protagonista y la mejor amiga. Veo que eres la protagonista, pero por alguna razón te portas como la mejor amiga”–, y todo está equilibradamente acompañado por la inspirada partitura de Hans Zimmer. Además, el trabajo de Cameron Díaz es realmente espléndido, uno de sus mejores papeles hasta la fecha.

7/10
King Kong

2005 | King Kong

Tras acometer de modo maestro la difícil adaptación de El Señor de los Anillos, el neozelandés Peter Jackson cumple un viejo sueño de infancia: contar la historia de King Kong que, en su versión de 1933 de Merian C. Cooper, alimentó sus deseos de hacer cine cuando contaba nueve años. El resultado es una notable película, ambiciosa al tratar de ampliar el alcance del original. Para ello, en el guión de Jackson, Fran Walsh y Philippa Boyens, se cuidan con esmero los tramos neoyorquinos que enmarcan la narración, que sirven primero para describir los duros años de la Depresión, y luego para construir el magnífico clímax en el Empire State Building. Entre medias tenemos el viaje en barco que conduce a un equipo de cine a una isla misteriosa, y sus andanzas entre prehistóricas criaturas y terroríficos indígenas. Hay un deseo consciente de Jackson por hacer una gran película, donde no estén reñidos espectacularidad e intimismo: la sombra de Titanic de James Cameron es alargada. Una perfecta recreación de Times Square y los parajes selváticos, no impiden cuidar los personajes, incluidos los secundarios. Envalentonado por la duración de sus filmes tolkienianos, el director vuelve a apostar por el largo metraje. Hay en esto cierto error de cálculo, pues la sencilla trama de aventuras a la vieja usanza, por muy enriquecida que esté, no da para tanto; el film habría ganado con más concisión, sobre todo en la parte ‘jurásica’. No obstante, hay tanta pasión en la realización, que el resultado deslumbra. Naomi Watts compone bien su actriz de vodevil, y la escena ejercitando sus habilidades escénicas ante King Kong, plasma bien la relación entre ‘la bella’ y ‘la bestia’. Adrien Brody saca adelante su galán autor de teatro, obligado a escribir libretos para el cine, valiente a su pesar. Y Jack Black nos hace cómplices de su egoísta entusiasmo, cruce de un Orson Welles juvenil y el John Hammond de Parque Jurásico. El gigantesco gorila rezuma expresividad, labor encomiable del equipo de efectos especiales y del actor Andy Serkis, referencia perfecta para los casi humanos gestos del gorila.

6/10
Envidia

2004 | Envy

Tim y Nick son amigos y vecinos, sus mujeres son amigas, se lo pasan en grande juntos… Nick tiene una pequeña manía: siempre se le ocurren inventos e ideas disparatadas que, dice, introducidos con el necesario marketing, podrían hacerle de oro. Una de sus últimas ocurrencias es un spray que, aplicado a las cacas de perro, las volatiliza al instante. Tim piensa que es una más de las estupideces que se le suelen ocurrir a su amigo, y rehúsa convertirse en socio para explitar el invento. Craso error, pues contra pronóstico, el spray de Nick es un éxito en todo el mundo. De la noche a la mañana Nick se convierte en multimillonario, mientras que Tim sigue el siendo el mismo tipo mediocre de siempre. Pronto surge la envidia, alimentada por J-Man, un tipo estrafalario con el que Tim se topa casualmente. Una comedia a descubrir, que pasó sin pena ni gloria por las taquillas, injustamente a nuestro entender. Con dos expertos en comedia, Ben Stiller y Jack Black, secundados por un Christopher Walken en una vena inesperadamente graciosa, y por las esposas suspicaces Rachel Weisz y Amy Poh Poehler, el film sabe explotar los comportamientos ridículos a que puede conducir el sexto pecado capital. El guionista, Steve Adams, admite que “esta historia empieza en mi propia envidia por el éxito de otras personas. Me pareció que era un tema universal.”

4/10
Escuela de rock

2003 | The School of Rock

Dewey Finn es un auténtico pirado del rock, que sueña con triunfar con la música. Su pasión es total, pero los tipos con los que forma una banda, le echan de malas maneras. ¡Horror y desolación! Y encima, sin un dólar en el bolsillo… Dewey debe empezar a plantearse seriamente un modo de ganarse la vida. Y le llega una oportunidad de oro cuando toma un recado telefónico para su compañero de piso: reclaman en una escuela muy exclusiva a un profesor para una sustitución, así que nuestro roquero se dispone a hacerse pasar por su amigo para ganar un dinerillo. Una vez en el cole, los chiquillos a los que da clase empiezan a mosquearse con su extravagante maestro. Pero cuando éste se los camela para formar un grupo de rock y participar en una competición, el éxito viene solo. Eso sí, deben esforzarse profesor y alumnos para que la estricta directora del colegio no se entere del plan que están tramando. Con un argumento como el que se describe en las anteriores líneas uno podía temerse lo peor, una especie de Poli de guardería, en versión coleguilla Jack Black. Pero no, la peli tiene gracia, la unión de dos elementos, agua y aceite, como la escuela impoluta y el desastrado protagonista, funciona. Gracias a una buena composición de Black, la química del profe con los alumnos resulta creíble. Los niños, también, están bien escogidos, no son repipis para nada. Y Joan Cusack, una de las grandes comediantes femeninas de la actualidad, es perfecta como severa directiva de la escuela: la transición que la humaniza está muy bien llevada. Gran parte del mérito de este divertido film, con gags antológicos, y a la vez muy emotivo, se debe al hombre que está tras la cámara, un inesperado Richard Linklater, que hasta ahora nos tenía acostumbrados a discursos más o menos filosóficos sobre el desconcierto juvenil (Antes de amanecer, SubUrbia, Waking Life), aunque también había hecho una curiosa incursión en el western (Los Newton Boys). Pero quizá no esté tan lejos de sus temas habituales, pues el film que nos ocupa no deja de retratar a un joven bala perdida, que acaba centrándose un poco gracias a un atajo de mocosos.

7/10
Orange County

2002 | Orange County

Shaun es un surfero con sueños de grandeza. Desea salir de su pequeño pueblo, Orange County, para estudiar en la Universidad de Stanford, y convertirse en escritor. Pero los obstáculos surgen desde el momento en que su tutor se equivoca al enviar su solicitud. Sólo dispone de 24 horas para tratar de enmendar el desaguisado y colocar el formulario correcto en la mesa del rector. Le ayudarán en la loca carrera su amada novia y su hermano Black, un auténtico desastre con patas. Película generacional por muchas razones. La dirige Jake, hijo del prestigioso director Lawrence Kasdan; la protagoniza Colin, hijo del prestigioso actor Tom Hanks; y está producida por la MTV, un canal televisivo también prestigioso, que ha revolucionado el lenguaje audiovisual con sus videoclips musicales. El film es una comedia para adolescentes, que se aleja de la línea descerebrada que a veces adoptan este tipo de productos.

5/10
Tres idiotas y una bruja

2001 | Saving Silverman

Darren, Wayne y J.D. Colegas desde que iban al “cole” en calzón corto. Siempre unidos. Hasta que aparece Judith, una hermosa mujer, que esconde algún secreto, y que atrapa a Darren. Sus amigos, para evitar el previsible casamiento, que consideran nefasto, le traen a su antigua novia, que quiere ser monja. Típico film protagonizado por adolescentes de cortas miras, con humor estilo “hermanos Farrelly”.

2/10
Amor ciego

2001 | Shallow Hal

Hal es el típico salido. Piensa en ligar a todas horas, y su canon de belleza responde a las chicas modelo portadas de revista. Como además de grosero y torpe, no es precisamente un Adonis, lo tiene un poco difícil. Pero un día se topa en el ascensor con un gurú de la autoayuda. Y tras una sesión de hipnosis algo ocurre: ya no se fijará en el físico de las chicas, sino en su belleza interior. De modo que jovencitas que son como un callo, a él le parecen auténticos bombones. Hasta el punto de enamorarse de Rosemary, una chica muy maja y de gran corazón, pero que desplaza un considerable tonelaje de grasa. Y es que él la ve con el aspecto de la dulce Gwyneth Paltrow. Nueva gansada a cargo de los hermanos Farrelly, que tanto nos hicieron reír con Dos tontos muy tontos y Algo pasa con Mary. Aquí se ponen un poco más trascendentes que de costumbre, al jugar con el concepto de belleza, demasiado manoseado en los tiempos que corren. De modo que el superficial Hal, interpretado por Jack Black en su primer papel protagonista, va a encontrar a una chica de ensueño, pero no la que él creía.

4/10
Alta fidelidad

2000 | High Fidelity

Rob Gordon es un pirado de la música. Regenta una tienda de discos en Chicago, con la particularidad de que sólo los tiene de vinilo. Él y sus dos empleados son capaces de reconocer cualquier canción en milésimas de segundo, y juegan con frecuencia a elaborar “la lista de las cinco mejores canciones de... lo que sea”. La película habla del amor, y para ello se estructura en torno a “Cinco canciones para decir a la persona que te ha abandonado que te ha roto el corazón, pero que sobrevivirás.” Y con tan original modo narrativo asistimos a las cinco relaciones amorosas determinantes en la vida de Gordon. Original, fresca, y con una música maravillosa (se llegan a escuchar hasta 60 canciones diferentes, aparte de la propia partitura de la película). La historia, adaptación de una novela de Nick Hornby, atrapa, cae bien. Mezcla romanticismo –la búsqueda del amor perfecto, las canciones que recuerdan tiempos mejores– con buenos golpes de humor agridulce. Entre las sorpresas, alguna aparición inesperada, como la de Bruce Springsteen, que se interpreta a sí mismo.

7/10
Enemigo público

1998 | Enemy of the State

Un congresista es asesinado. En el crimen está implicado un alto funcionario de la Casa Blanca. Una cámara ha grabado los hechos y la información va a parar, casualmente, a manos del abogado negro Robert C. Dean. A partir de ese momento su vida se convierte en un infierno: sufre una persecución implacable con los medios de espionaje más sofisticados. El Gran Hermano imaginado por el novelista George Orwell, que vigila todos los movimientos de los ciudadanos, tiene una versión ultratecnológica en este film. Con el espionaje a través de satélites de comunicación y ordenadores, cualquiera diría que la intimidad personal es sólo un bonito recuerdo del pasado. Tony Scott firma un sólido film, que le acerca a la altura de otro de sus trabajos importantes: Marea roja. Logra crear una atmósfera inquietante de perpetuo acoso, y apenas deja respiro al espectador a lo largo del metraje. La arriesgada resolución del film –se podía haber caído en el mayor de los ridículos– demuestra que Scott tiene talento, y que lo usa cuando quiere. Los actores están estupendos: Will Smith hace un buen papel dramático, mostrando que tiene más dotes que las puramente cómicas; a Gene Hackman le basta su fuerte presencia para crear un estupendo espía, que recuerda a su memorable personaje de La conversación, de Francis Ford Coppola.

6/10
Fotografía mortal

1998 | Johnny Skidmarks

Intriga en torno a un tipo que se dedica a tomar fotos comprometidas en moteles a ricachones incautos. Sus clientes usan tales imágenes para hacer chantaje. Las cosas se complican cuando una de las víctimas resulta ser menos dócil de lo previsto. La cinta tiene buen reparto, pero resulta bastante previsible.

4/10
Chacal (1997)

1997 | The Jackal

'Remake', muy libre, del clásico de Fred Zinnemann, sobre un asesino profesional que prepara un magnicidio, que a su vez adaptaba un best-seller de Frederick Forsyth. Hay varias escenas de acción espectaculares, y el guión es más o menos verosímil, si quitamos el retrato de una terrorista vasca. Del reparto, destaca Diane Venora, que da vida a una agente rusa. Este film supuso el encuentro entre dos grandes estrellas: Richard Gere y Bruce Willis.

4/10
Crossworlds. Entre dos mundos

1996 | Crossworlds

Joe Talbot lleva una vida cotidiana aburrida hasta que una noche se presenta en su casa un misterioso jinete que avanza hacia él imperturbable. Joe teme por su vida y escapa, aterrorizado ante lo que sus incrédulos ojos acaban de contemplar. En su huida le acompaña Laura, una misteriosa y guapísima joven que ha llegado a nuestro planeta procedente de una lejanísima galaxia. Junto a ella conocerá a un singular mercenario, denominado A.T., y tras muchas persecuciones y arriesgadas aventuras de acción conocerá por fin por qué le buscaba el enigmático jinete: deseaba encontrar un cristal que su padre le dio antes de morir. La película juega en realidad con la existencia de dos mundos, de un modo desasosegante y en extremo cautivador. La carismática presencia del imponente actor holandés Rutger Hauer (Blade Runner, Lady Halcon) da gran fuerza a un film que entusiasmará a los amantes de películas de acción de corte futurista.

4/10
Mars Attacks!

1996 | Mars Attacks!

Tim Burton dirige esta comedia de ciencia ficción, que constituye una parodia a la vez que un homenaje a las viejas películas de ciencia ficción de serie B. Burton imprime a toda la película una estética kitsch, inspirada en una colección de cromos de los años sesenta editada por Topps, un fabricante de chicles. Mars attacks! narra la invasión de la tierra por unos extraños marcianos, que no dudan en hacer fosfatina a todo ser viviente que se les pone por delante. Para hacer frente a esta situación, la humanidad cuenta con un disparatado presidente de los Estados Unidos, interpretado por Jack Nicholson, al que acompaña una cursi primera dama a la que da vida la siempre genial Glenn Close. Con este pretexto argumental Burton, aprovecha para criticar la política, el mundo de la televión, la familia tradiciónal americana., el ejército... y lo hace con un humor mordaz y corrosivo. Cuenta para ello con un reparto amplísimo de estrellas: así, a las mencionadas anteriormente hay que añadir un Michael J. Fox, Pierce Brosnan, Danny DeVito entre los actores principales.

6/10
Un loco a domicilio

1996 | The Cable Guy

Steven acaba de romper con su novia. Ello supone un cambio de domicilio, y la búsqueda de alguna distracción. Un posible consuelo es la televisión; una propina al chico instalador del cable, y Steven podrá tener todos los canales de pago gratis. Lo que no sabe es que el chico no desea pago alguno, sino simplemente amistad. Y se pondrá muy pesado con Steven para obtenerla. Ben Stiller, el realizador de Bocados de realidad, film emblemático de la generación X, no acierta con este trabajo para un gran estudio. La película es una comedia más para el lucimiento de Jim Carrey. Hay algún chiste divertido pero también –cómo no, con Carrey–, abundantes gracias fáciles, basadas en la grosería. Con un poco más de ingenio, podía haber sido un film bastante aceptable, canto a la amistad y al amor, a la vez que crítica a la teleadicción compulsiva. No resulta así. La historia es anodina, sabe a falsa y superficial. Stiller no da con el tono, de modo que incluso la transformación de Carrey, de pelmazo simpático a neurótico peligroso, resulta ser una pirueta mal resuelta.

4/10
Waterworld

1995 | Waterworld

El hielo de los casquetes polares se ha fundido, y las aguas cubren la Tierra. Sus habitantes malviven en infectas ciudades acuáticas con la esperanza de pisar un día la mítica Tierra Seca. La llegada a un atolón de Mariner, un solitario y taciturno navegante, altera la vida de la colonia que allí habita. Y aún se altera más cuando los "smokers", un grupo de violentos delincuentes, asaltan el lugar. Mariner huirá del caos acompañado de una mujer y una niña que tiene en la espalda un misterioso tatuaje. Ríos de tinta acompañaron a esta película, una forma muy particular de marketing. Primero trataron de convencernos de que se trataba del mayor despilfarro de la historia del cine, y de que su valor fílmico era nulo; luego aseguraron que la película estaba bastante bien, y que todo era un montaje de cierta prensa contra Kevin Costner. Sea como fuere, lo cierto es que el film no fue la debacle económica que algunos auguraban, y más o menos recuperó lo invertido en él. Propaganda extrafílmica aparte, estamos ante una película futurista entretenida, de guión muy simple, donde los personajes son poco interesantes; desde el antipático héroe de acción, Costner, que nunca se hace amable al espectador, hasta el villano "diácono", que Dennis Hopper interpreta rayando el histrionismo. Como se busca lo comercial, no faltan las concesiones a la galería, incluida alguna burda secuencia erótica. El principal valor del film proviene del tratamiento visual y del diseño de producción. El "look" de una película cuyos horizontes paisajísticos sólo ofrecen agua tiene un indescriptible encanto, y Kevin Reynolds lo aprovecha filmando unas cuantas secuencias de gran fuerza, originalidad y mérito técnico.

5/10
Pena de muerte

1995 | Dead Man Walking

Una monja recibe una carta. Un asesino, condenado a muerte, quiere verla. Hablan y hablan, a veces no muy amablemente. Hay mucha rabia y cinismo en el condenado. Pero la monja le escucha siempre y hace todo lo posible por ayudarle y comprenderle. Quizá es inocente, aunque su culpabilidad es más probable. La apelación se acerca. Y pronto verá que el cuadro al que se enfrenta no estará completo si no visita a los familiares de las víctimas. Sin utilizar trampas ni efectismos, Tim Robbins consiguió con Pena de muerte, su segunda película como realizador, un tremendo alegato en contra de la pena capital. Es elogiable la visión objetiva de lo que hay alrededor de una ejecución legal. Interpreta a la religiosa Susan Sarandon, en una de sus más memorables composiciones –ganó el Oscar–, mientras que Sean Penn realiza una sobrecogedora actuación como el presunto asesino.

8/10
Justicia ciega

1994 | Blind Justice

La cruel guerra de Secesión norteamericana ha terminado y Canaan ha logrado sobrevivir, pese a haber recibido diferentes heridas, a raíz de las cuales prácticamente ha perdido la vista. El hecho de estar casi ciego le ha permitido desarrollar sus otros sentidos de tal forma que se ha convertido en uno de los mejores pistoleros de la comarca. En uno de sus viajes, Canaan se detiene en un pueblo que se encuentra a merced de una peligrosa banda de malhechores; él será la única esperanza para sus aterrorizados habitantes. Canaan no dudará a la hora de impartir su particular justicia ciega. Richard Spence dirige este film, en buena medida tributario de los spaguetti-westerns de Sergio Leone (El bueno, el feo y el malo, La muerte tenía un precio, etc). Armand Assante (Gotti) encarna con convicción a este justiciero ciego.

4/10
La historia interminable III

1994 | The Neverending Story III

Bastian (Jason James Richter) es un intrépido adolescente que se deja llevar por su desbordante imaginación. En su nueva aventura, debe escapar de un grupo de gamberros de su colegio, conocidos como Los Bestias. Al refugiarse en su mundo de fantasía, se vuelve a encontrar con sus antiguos y fieles amigos. Están Falkor, el Dragón Blanco de la Suerte, el gigantón Comerrocas, los Gnomos cascarrabias y, por supuesto, la Emperatriz Infantil. Ahora Bastián debe recuperar su libro de La historia Interminable, en poder de Los Bestias, para poder regresar al mundo real. De nuevo se presenta la fantástica aventura de un niño que mezcla la realidad con la fantasía hasta confundirlas. Basada en la inolvidable novela homónima del escritor Michael Ende. La acción es continua y la imaginación no tiene límites. El público infantil pasará hora y media con la boca abierta.

3/10
Demolition Man

1993 | Demolition Man

1996. Tras una brutal lucha de igual a igual, un criminal psicópata llamado Simon Phoenix (Wesley Snipes) hace saltar en pedazos un edificio con 30 rehenes dentro. El policía John Spartan (Sylvester Stallone), apodado "demoledor", no puede evitarlo. Ambos son condenados a ser congelados. En el año 2032, en San Angeles reina la paz hasta que Phoenix es descongelado, consigue escapar y siembra el pánico. A pesar de sus cuestionados métodos, las autoridades deben descongelar a Spartan, el único que puede detener al peligroso asesino. Es uno de los títulos más conocidos de acción futurista. Interpretado por un especialista en el género, como es Stallone, y un compañero que no le va a la zaga en músculos y en frialdad: Snipes. Las aventuras que vivirán en una ciudad del futuro, en una sociedad distinta a la que ellos conocieron, son un aliciente más a su enfrentamiento.

5/10
Ciudadano Bob Roberts

1992 | Bob Roberts

Debut en la dirección del actor Tim Robbins, que hace una acendrada crítica del tantas veces circense mundo de la política. Para ello sigue la campaña del ciudadano Bob Roberts del título, un tipo que se presenta al Senado por el partido republicano, y que originalmente era cantante de canciones folclóricas, que se integran en la banda sonora del film.   La película no es ciertamente original, sigue la estele de los populistas protagonistas de Un rostro en la multitud y El candidato, que se llevan a la gente de calle, pero que realmente no tienen un programa nítido para mejorar las cosas en la sociedad. Robbins no sólo dirige, sino que firma el guión, protagoniza, y compone él mismo las canciones de su personaje. Ha contado con la intervención de muchos actores conocidos para pequeños papeles, en el fondo, cameos.

5/10
Picket Fences

1992 | Picket Fences | Serie TV

Jimmy Borck –antiguo policía urbano– se había trasladado a Roma, un pueblecito de Wisconsin, donde aparentemente podrá llevar una vida tranquila y educar a sus hijos. Pero resulta que el lugar es más peligroso de lo que parece, y Borck tiene que resolver asesinatos y solucionar problemas inesperados. Primera serie creada por el prestigioso David E. Kelley, que había sido guionista de La ley de Los Ángeles y fue co-creador de Médico precoz, junto a Steven Bochco. Los habitantes del pueblo son personajes influidos por los de la serie Twin Peaks, que triunfaba poco antes.

6/10
Tenacious D: Dando la nota

2006 | Tenacious D in The Pick of Destiny

Los actores Jack Black y Kyle Gass formaron en 1994 una banda de rock llamada 'Tenacious D'. El film dirigido por Liam Lynch describe en tono de humor las desventuras de estos dos personajes y su viaje en el tiempo buscando una púa de guitarra hecha con el diente de Satanás, y expuesta en un museo. Este simple objeto supone la clave del éxito, y por ello JB y KG tienen pensado robarla para que les sean abiertas las puertas de la fama. La película tiene toques biográficos, que mezcla con otros surrealistas y momentos hilarantes (aunque el humor sea a veces desagradablemente 'escatológico'); y actores como Ben Stiller o Tim Robbins aparecen haciendo un cameo. Destaca la música roquera con temas de los propios protagonistas, como 'Baby', 'The Metal' o 'History'.

4/10

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