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Entrevistas

Belén Rueda y una carrera en el cine

Belén Rueda (Madrid, 1961) presenta una carrera en el cine corta, pero intensa, gracias a dos grandes papeles dramáticos en Mar adentro (2004) y El orfanato (2007). En la entrevista se muestra cordial y sincera, no rehúye ninguna pregunta.

Belén Rueda y una carrera en el cine

Su carrera como actriz ha sido algo atípica. Ha sido modelo, presentadora de televisión...

Bueno, modelo no he sido nunca. Esto es una cosa muy graciosa. Cuando estudiaba arquitectura hice algún trabajo de publicidad para sacar un dinerillo. Pero lo que es modelo, no lo he sido nunca.

¿Cuándo decidió que quería ser actriz? ¿Alguien le influyó?

Si alguien me lo hubiera dicho cuando tenía 18 años y tienes que elegir una carrera que se supone que va a ser tu futuro laboral –lo que es un horror porque yo creo que no tienes la cabeza en su sitio como para tomar esa decisión–, nunca me lo hubiera creído. Sé que todos los actores lo decimos, pero yo era muy tímida. Siempre me había gustado, pero era algo que me daba mucha vergüenza. Lo que pasa es que de alguna manera sí que vas observando aquello que te gustaría hacer, sin decírselo a nadie, sin consultarlo. Pero nunca imaginé que podría acabar siendo mi trabajo y mi vida. A los 16 años hice un curso de interpretación en Alicante, al que vino un profesor de la Escuela de Arte Dramático de Madrid. Me hicieron unas pruebas, aunque cuando acabé el curso pensé que era imposible dedicarme a eso. Había ciertas inseguridades que me podían, y creo que para poder interpretar tienes que conseguir, por lo menos cuando estás trabajando, quitarte muchos miedos y muchas vergüenzas.

La televisión ha tenido que ser una gran escuela. ¿Hs tenido miedo alguna vez a quedar encasillada en el medio?

Está el caso de George Clooney o de Helen Hunt, que han hecho televisión, y mírelos ahora... Creo que esa idea deberíamos quitárnosla de la cabeza, porque el actor es actor, esté en el medio que esté. No me daba especialmente miedo porque a mí la televisión me encanta, y me gusta muchísimo trabajar en ella. Me parece que a los actores le da muchas posibilidades para poder desarrollar los personajes a lo largo del tiempo y en situaciones diferentes, cosa que una película no puede ofrecer. Por otro lado, gracias a Amenábar se me abrieron por completo las puertas del cine, pero si no hubiera sido así, no lo hubiera echado de menos. Es aquello que dices: “si me hubiera ocurrido...”, pero como no te ha ocurrido, pues ya no piensas en el camino que habrías podido tomar.

Ha probado el cine y el teatro. ¿Su idea es ir combinando todos los campos?

Ahora mismo pienso –digo esto, porque todos evolucionamos y cambiamos de idea– que no estoy centrada en si hago mi trabajo en un medio u otro, sino que es el proyecto el que me hace decidirme. Estaba en Los Serrano muy a gusto y me llegó el proyecto de ‘Closer’, dirigido por Mariano Barroso, con quien tenía muchas ganas de trabajar, con unos actores fantásticos, y decidí hacer teatro porque en ese momento me sentí con fuerzas de afrontar una experiencia como ésa, que para mí era nueva.

Con respecto a El orfanato, ¿tiene afinidad con el género de terror?

No tenía ninguna afinidad especial, aunque es un género que me gusta. Me parece que dentro del género de terror te puedes permitir cosas que son muy importantes y afines a muchísima gente porque te permite tocar la realidad, pero también la mente y la fantasía. Además, el género de terror produce emociones muy fuertes, y a mí eso me encanta.

¿Tuvo como modelo a actrices como Mia Farrow (La semilla del diablo), que han protagonizado cintas de terror?

Indudablemente sí. Cuando empezamos a preparar la película salían a colación muchas referencias del cine de terror, Juan Antonio Bayona, el director, es un cinéfilo. De alguna forma, te impregnas de todo lo que ya han hecho grandes actrices en películas de terroraunque hayamos seguido caminos diferentes. Y es que el tiempo pasa y actualmente la educación visual que tenemos o que tienen nuestros hijos, es mucho más trepidante que la de entonces, aunque sigue teniendo esa esencia de lo desconocido, del miedo a algo que no es tangible.

En esta película interpreta a una madre angustiada que ha perdido a su hijo. Desgraciadamente usted sabelo que es eso. ¿Ha utilizado alguno de esos recuerdos dolorosos para componer el personaje?

Yo creo que la mente no es controlable, y la mente es la que te produce las emociones. No es controlable, en el sentido de que es inevitable que un cierto momento tu vida sea similar a lo que está pasando el personaje, pero te aseguro que no es necesario pasar por una situación tan extrema como ésa para poder interpretar a un papel así, porque el sentimiento de una madre cuando le pasa lo más mínimo a su hijo, sólo perderle de vista unos minutos de vista en el parque, te da una referencia muy importante sobre lo que puede estar pasando esa mujer. Lo que quiero decir con esto es que sin querer te vienen ciertas sensaciones y emociones, pero creo que se puede trabajar sin necesidad de estar martirizado continuamente, aunque hay días en los que se hace muy duro, eso es cierto. Pero también le aseguro, que ese tipo de personajes te ayudan a reconciliarte con ciertas cosas.

Muchas actrices se quejan de las dificultades que tienen a la hora de conciliar su vida familiar y laboral. ¿Qué le diría a una actriz joven que se plantea este tema?

Esto tiene mucho que ver también con la evolución de la mujer dentro de nuestro país. Yo creo que hemos evolucionado bastante en cuanto a independencia laboral y en cuanto a que nuestros hijos entiendan que tú le tienes que dedicar parte de tu tiempo a ese trabajo. Pero eso es en la práctica, quizás en nuestra mente, por la educación que hemos recibido, se sigue manteniendo dentro de nosotras una sensación de culpabilidad por no estar. Pero sí que es verdad, que cuando estás, lo haces con una calidad impresionante; y dicen que es más importante la calidad que la cantidad. Yo creo que nuestra generación todavía lo dice de boquilla, la sensación sigue siendo un poco contradictoria. Yo le diría a esa actriz joven que no es incompatible. Hacer el trabajo que te gusta da unas satisfacciones increíbles, pero las alegrías que te dan los hijos, son también incomparables. Sería un error perdérselo.

¿Cómo ha sido la intervención de Guillermo del Toro en la película?

Creo que ha sido perfecta porque como es director sabe cómo actuar. A Bayona le gusta estudiar todo al milímetro, aunque luego a la hora de rodar da bastante libertad a todo el mundo. Creo que Guillermo es el productor perfecto porque está cuando lo necesitas, y si no, te deja hacer. Y yo creo que en ese sentido, Bayona se ha sentido muy libre, y al mismo tiempo, muy apoyado. Y eso que a veces se enfrentaba a la disyuntiva de tener una idea y dudar, porque alguien con mucha experiencia le recomendaba otra cosa. Pero no notaba la presión de que si no lo hacía así, no iba por el camino correcto. Guillemo del Toro tiene algo muy bueno, y es que cree mucho en la gente joven y con talento, como es el caso de Bayona.

La atmósfera de esta película está muy lograda gracias a la música, al montaje. ¿Al rodar es fácil meterse en ese ambiente fantasmagórico?

No pensaba en eso. Las emociones que consigues del público no van de fuera a dentro, sino de dentro hacia fuera. Si tú crees en lo que estás haciendo, consigues transmitirle al espectador tu angustia interna. Si consigues creer realmente que lo que está pasando, está pasando, consigues convencer al espectador. Cuando ruedas no te planteas cómo hacer algo para dar más miedo, sobre todo a nivel de actores. Después hay ciertas cosas que Bayona tenía muy claro que tenían que estar presentes, porque creaban un ambiente.

Su personaje llega a acudir al espiritismo. ¿Usted se considera una persona espiritual, religiosa?

Cuando te ocurre algo muy extremo, que se alarga mucho en el tiempo, como le ocurre a mi personaje, creo que recurres a cualquier cosa que te pueda llevar a tu objetivo. Es algo muy habitual. Antes de hacer la película hablamos con una asociación de familiares de desaparecidos, y una familia que buscaba a su hija desde hacía nueve años nos dijo que tenían un manual con el que poder ayudar a la gente que se encontrara de repente en el mismo caso. Uno de los puntos que nos dijeron es que no acudas a personas que dicen que tienen una sensibilidad especial para poder conectar con los muertos. Y esto lo dicen porque en situaciones extremas, recurrirías a cosas que en tu vida normal no harías nunca. Si no crees en Dios, creo que hay momentos en los que necesitas creer para no pensar que la vida es una injusticia en general. Y eso creo que te ocurre una vez que tienes ya una cierta edad, y algunas personas de tu entorno van desapareciendo.

Laura tiene la gran ilusión de abrir el orfanato. ¿Cuál es su gran ilusión en este momento?, ¿qué proyectos tiene?

El orfanato es una película muy especial porque para un actor es perfecto. Te da la posibilidad de desarrollar un personaje en un corto espacio de tiempo, pero con una riqueza enorme porque pasa de una vida rutinaria, a una ilusión, a una desesperación y a una obsesión. Creo que más que la repercusión de lo que estás haciendo, es el personaje en sí, que te permite desarrollar muchas cosas. La película Savage Grace, con Julianne Moore fue un personaje muy chiquitito y tienes la sensación como de que no acabas de entrar del todo. Cuando rodaba Mar adentro hubo temporadas de mucha intensidad en las que iba todos los días a rodar a plató y cuando pasaban tres días en los que no iba, porque le tocaba a otros actores, tenía una sensación de orfandad impresionante. Sentía que se me estaba yendo el personaje. Por eso creo que El orfanato para mí ha sido perfecto. Es agotador estar todos los días en el rodaje, pero no sientes que el personaje se te escapa de las manos.

¿Cree que alguien puede relacionar la película con el caso de Madeleine McCann?

No me lo había planteado nunca hasta el otro día, que se hizo un pase para los exhibidores y salió a colación este tema. Te aseguro que en la vida lo habría relacionado. Pero vamos, creo que es inevitable, porque la repercusión de este caso está siendo muy grande. Incluso los niños pequeños hablan de ello, me parece increíble la repercusión mediática que está teniendo. Todo el mundo opina y juzga, y no lo veo bien. Me parece muy dramático. Creo que cuando pasan cosas relacionadas con los sentimientos de las personas hay que estar bien informado antes de hablar libremente sobre ellas.

¿Ha vivido algún suceso que le haya llevado a estar harta de los medios?

Sí, totalmente. Me parece que hay muy poco respeto. Espero que en algún momento esto se pueda controlar.

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