El director de Green Lantern (Linterna verde), Martin Campbell, es todo un especialista en acción, ya que ha sido responsable de cintas como 007 Casino Royale. Me reencuentro con él muchos años después de entrevistarle con Límite vertical. Acude junto con Donald De Line, productor de esta cinta y de otros títulos como Red de mentiras y The Italian Job.
¿Qué es lo que más les atrajo del proyecto para dedicaros a él en cuerpo y alma?
Martin Campbell: Para mí este héroe es diferente, se aleja de otros como Batman o Superman. Me resultaba muy interesante, pudiendo además explorar otro mundo, dibujar un centro del universo totalmente novedoso. Y que el film cuente el origen del personaje, con todo el descubrimiento de sus poderes, con el hallazgo del anillo… me atraía mucho.
Donald De Line: A mí me encanta el hecho de que Hal Jordan, el personaje de Ryan Reynolds, sea un tipo corriente, que no tiene ningún poder especial, y de repente se convierte en alguien extraordinario al recibir el anillo. Esto hace soñar mucho al público, pues se pueden imaginar que ellos son el elegido, y es genial.
Antes de rodar el film declaraban que no les interesaba mucho el 3D. ¿Qué les parece este formato ahora que el film está acabado?
DDL: Ni Martin ni yo habíamos trabajado nunca con esta tecnología. Aquí se ha aplicado en post producción, es decir que no hemos rodado en 3D sino que las imágenes se reconvertían. Teníamos muchas preguntas que hacer. Pero nos ha sorprendido para bien, el resultado me parece estupendo.
MC: Me gusta mucho, sí. No me convencía porque desconocía la tecnología de conversión, no sabía si estaba tan desarrollada como para que saliera bien. Pero sí, estoy muy satisfecho. Han hecho un trabajo excelente. Ha avanzado mucho la tecnología de conversión en 3D, que incluso ha seducido a James Cameron, el gran detractor de este método porque prefiere rodar directamente en 3D. Pero ahora está reconvirtiendo Titanic, lo que demuestra que algo ha cambiado.
El film toca temas de fondo el miedo y la imposibilidad de ocultar secretos. ¿Tenían claro desde el principio que querían contar algo?
MC: Lo más interesante de Hal Jordan es que se trata de un tipo normal y corriente. Es la última persona que piensas que podría convertirse en Linterna Verde. No tiene ninguna cualidad para ello, pero el anillo reconoce su potencial, y así logra deshacerse de sus miedos.
Aquí hablamos del coraje, de superar tus miedos. Luego está su relación con Carol, el personaje de Blake Lively. No se puede comprometer, tiene miedo de que le hieran emocionalmente. Es una mezcla, porque es un hombre irresponsable, a pesar de su gran encanto personal.
¿Han sufrido alguna restricción en términos de producción?
DDL: ¡Por supuesto! Eso pasa siempre, pero en esta ocasión mejor lo dejamos, porque tendríamos para hablar durante horas…
¿Es cierto que han pensado en rodar una trilogía sobre el personaje?
DDL: Estamos en ello. La historia original de Greg Berlanti estaba dividida en tres partes; la primera es la que hemos rodado, y tienen mucho material para trabajar a partir de aquí. Me consta que están trabajando en la segunda parte, pero aún queda camino por recorrer.
¿Hasta qué punto han respetado el cómic original? Los fans siempre son muy meticulosos con lo que se hace con sus personajes favoritos.
MC: Pues me parece que en nuestra película Hal Jordan es el primer humano convertido en Linterna Verde, y no sé si en los comics es exactamente así. Por lo demás, creo que hemos sido muy, muy fieles al original.
Hasta ahora, por lo que sabemos, ninguno de los fans ha objetado nada. No hemos roto ninguna regla; de hecho, los incondicionales siempre acaban criticando los trajes de los héroes, y en este caso parece que les ha gustado. Estamos contentos.
En una película de tanto presupuesto como esta, ¿qué libertad creativa habéis tenido?
DDL: Técnicamente, todo tiene que estar lo más planeado y planificado posible, porque cuanto mejor atado lo tengas, más difícil será salirse del presupuesto; sin embargo, para nosotros la gran experiencia ha sido rodar por un lado la película de acción real, y por otro la película de efectos especiales. Después de terminar nosotros, tardaron meses en integrar la parte digital, y fue como ver otra película distinta.
¿Y a los actores les han dejado libertad para interpretar a sus personajes?
MC: Si tienes a un actor como Ryan Reynolds, hasta cierto punto tienes que darle una libertad para que improvise. Dentro de cada escena lo teníamos todo medido, pero siempre hay margen para aportar.
Martin, sus películas de acción suelen ser más realistas, incluso en una que tiene de ciencia ficción que se titula Escape de Absolom...
MC: ¿En serio? ¿Hice una película de ciencia ficción? No la recuerdo.
Pues yo estoy seguro de que es suya, le he seguido mucho.
Ah, sí, ya caigo. Si le digo la verdad, es del principio de mi carrera y ni la recordaba. ¡Conoce usted mi filmografía mejor que yo! (risas). Pero sí, una de las razones por las que me embarqué en este proyecto es porque me gusta mucho la fantasía, y era mi gran oportunidad.
Ha sido un reto muy emocionante, como una especie de curva de aprendizaje, tanto en todo el aspecto técnico de los efectos como a nivel conceptual. Ha sido verdaderamente fascinante.
