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Estrenos de cine de la semana

(2019) | 109 min. | Comedia | Drama Tráiler
Bernadette Fox es una enigmática mujer, de acusada personalidad, antaño arquitecta de prestigio, en la actualidad retirada de la vida pública en una urbanización de Seattle, ciudad a la que odia. Ahí vive con su esposo Elgie, programador gurú de Microsoft, y con su inteligente hija adolescente Bee. La chica logra arrancar a los padres la promesa de que se irán de vacaciones a la Antártida, un lugar que le fascina. Pero el ya habitual nerviosismo de Bernadette irá en aumento, lo que se manifiesta en un comportamiento impertinente con sus vecinas, en las compras electrónicas compulsivas con su asistente informático, y en el consumo de fármacos. Richard Linklater nunca defrauda. Estamos ante un cineasta interesado en el ser humano y sus motivaciones, algo que se trasluce en cada una de sus películas, desde la trilogía que inició con Antes del amanecer a la historia de veteranos de guerra La última bandera, pasando por su asombroso proyecto Boyhood, gestado a lo largo de doce años de paciente rodaje. Aquí aborda el tema del genio artístico, de su desarrollo y su posible frustración por dificultades que no se logran gestionar adecuadamente. En tal sentido, la cuestión de la arquitectura está introducida con gran realismo, de modo que el reportaje especial sobre uno de sus proyectos, colgado en internet, fascina, y se entiende la cuestión del corrimiento de tierras, o cierta idea que surge en un momento fundamental de la trama. Y ello está bien maridado con la dedicación informática de Elgie, terreno en el que es algo parecido a un geniecillo, aunque se le escapen ciertos problemas de Bernadette, o las aportaciones como “amateur” de Bee en una representación escolar, con un instrumento musical. Hay mucho e inteligente subtexto, como en la medalla de santa Bernadette, la vidente de Lourdes, y que alude a distintas visiones de las cosas que todos necesitamos para funcionar en la vida. La película adapta una popular novela de Maria Semple, y en el guion, además de Linklater, han intervenido Holly Gent y Vincent Palmo Jr., que ya habían colaborado con él en Me and Orson Welles. Y se combina sabiamente el drama por la crisis familiar, por los problemas psíquicos y de convivencia de ella, pero también por la excesiva dedicación al trabajo de él, y los temores que surgen alrededor de la próxima partida de Bee a un internado. También tienen interés las relaciones humanas con las vecinas, donde se pinta ese ambiente que vienen retratando series como Mujeres desesperadas y Big Little Lies, de mujeres casadas y madres que tratan de brillar en su vida social. Ahí hay espacio para lo tragicómico. Una vez más Linklater acierta con un magnífico reparto, donde brilla Cate Blanchett, perfecta como neurótica asocial artista con encanto, verdaderamente esta mujer se transfigura en cada papel que asume, y es lo más parecido a una Katharine Hepburn que tenemos en la actualidad. También demuestran gran nivel Billy Crudup o Kristen Wiig, aunque merece la pena destacar el trabajo de la recién llegada Emma Nelson como la hija, está sencillamente maravillosa.
8/10
(2018) | 74 min. | Drama Tráiler
La pequeña Jo está muy enferma. Su madre decide que salga del hospital donde la tratan y que el poco tiempo que le queda de vida lo disfrute en su casa, en la pequeña y humilde aldea de Maweni, en Kenia. La pequeña Jo es una fan absoluta del cine de superhéroes y fantasea continuamente con que ella es una superheroína. Su hermana mayor ideará pequeñas tretas para que esa ilusión parezca real. Una pequeña y entrañable película, llena de humanidad. Pequeña porque apenas dura 70 minutos y entrañable porque tanto la niña protagonista como los personajes que pululan a su alrededor desprenden un encanto y una bondad inconmensurables. Desde luego África es especial y aquí se describe una pequeña comunidad que en muchos aspectos funciona como una gran familia, gentes sencillas a los que el cariño y la compasión empuja a hacer el pino con las orejas para hacer felices a los demás, en este caso a una niña enferma, pero también a su madre y a su maravillosa hermana mayor. La inocencia de los niños es capaz de transformarlo todo. Aquí la gente no tiene dinero pero es inmensamente rica. Y el poder de las historias también puede hacer milagros con los corazones rotos. Supa Modo desprende un conmovedor amor por el cine. El debutante Likarion Wainaina elude ir por derroteros más dramáticos y traslada al espectador la idea del cine como fábrica de sueños, con escenas que recuerdan al cinematógrafo de antaño, cuando un narrador situado en la sala acompañaba con su voz las imágenes que se proyectaban en la pantalla. Ofrece también momentos mágicos genialmente resueltos –la explosión de la pelota, la rotura de la bolsa, el frenazo del camión– y eso aunque los efectos especiales sean necesariamente muy escasos. En el apartado artístico es sensacional el trabajo de la pequeña Stycie Waweru como protagonista, cuya alegría desbordante y la ilusión que pone en su papel de superheroína hace olvidar la pena a su alrededor. Eso no significa, claro, que al espectador sensible no se le escapen hacia el final unos lagrimones tan grandes como puños.
6/10
(2020) | 90 min. | Comedia Tráiler
Años después de cumplir condena por estafa, el maduro Humberto lleva una existencia tranquila, regentando un bar en Madrid. Viudo, tiene la espina clavada de que la cárcel le alejó de su hijo Jorge, que reniega de él. Pero le pedirá que le preste dinero, porque no ha podido evitar que robaran valiosas joyas de la tienda en que trabaja, y desea restituir lo que cuestan a la dueña. Humberto a su vez pedirá un préstamo que tendrá que devolver como sea, así que empieza a planear uno de los timos que ponía en práctica en los viejos tiempos. El gallego afincado en Argentina Beda Docampo Feijoo quizás no ha logrado un film memorable, pero acumula títulos interesantes, de tono amable (Amores locos, Francisco. El padre Jorge). Lo mismo ocurre con esta cinta que tiene ecos de los grandes títulos de timadores como El golpe, y otros más cercanos en el tiempo, como Nueve reinas. No llega ni de lejos a la altura de estos modelos, pero mantiene el interés al hablar del amor paterno-filial. Eleva el nivel un extraordinario reparto de actores españoles y argentinos. Sobresale Gonzalo de Castro (Humberto), aunque quede la sensación de que se le ha podido sacar más tajada, y Juan Grandinetti (Jorge). Pero también dan el tipo Cayetana Guillén Cuervo (una joyera), Carlos Hipólito (el marido de ésta) y una sorprendentemente seria Malena Alterio (la mano derecha de estos dos últimos).
5/10
(2019) | 61 min. | Biográfico | Documental Tráiler
Sencillo e impactante documental, que sigue a Jordi Desquens, de 51 años, aquejado de una parálisis cerebral que le ata a una silla de ruedas, y con dificultades profundas en el habla, para expresarse debe utilizar una tabla con las letras del alfabeto, números y signos de puntuación. Su fe en Dios siempre le ha ayudado a sobrellevar la situación, pero el traslado de casa de sus padres a una residencia supone otra dura prueba. En esta tesitura, Jordi se plantea ir como peregrino a Lourdes. Maider Fernández Iriarte debuta en el largometraje, y lo hace sin efectismos, atrapando la personalidad del protagonista, lo que incluye los problemas a los que se enfrenta, y la capacidad de conservar la alegría a pesar de sus discapacidad. Formalmente sabe jugar con planos cerrados al principio, donde no vemos a Jordi ni a su interlocutora, la directora, y en que el tablero de letras acapara todo el protagonismo visual, para luego ir abriéndolos, mostrándonos a ambos. La película invita a pensar en lo afortunados que son los que tienen la dolencia de Jordi, pero también a que en todas las situaciones es posible atrapar la felicidad. En este contexto las creencias religiosas se presentan como arma poderosa, pero sin aspavientos ni intentos de aleccionar, mostrando simplemente cómo esta es la realidad en el caso del protagonista. Casi todas las escenas son en la residencia, aunque también hay acertadas imágenes del viaje a Lourdes.
6/10
(2020) | 80 min. | Documental Tráiler
El experimentado documentalista granadino Germán Roda se distingue por encontrar historias de enorme interés, que logra narrar quizás sin maestría pero con la suficiente convicción. Ocurre con 600 años sin descanso. El Papa Luna, sobre la figura de Benedicto XIII (1328-1423) y Juego de espías (Canfranc-Zaragoza-San Sebastián), sobre una red de agentes españoles que pasaban información a los británicos durante la II Guerra Mundial.  En esta ocasión, reivindica con toda justicia la figura de Marcelino Orbés, aragonés nacido en 1873, que se incorporó muy joven a una compañía artística de Barcelona, donde primero colocaba las sillas para el espectáculo, pero que acabó convirtiéndose en acróbata y payaso. Usando como nombre artístico Marceline, triunfó en países como Francia y Holanda, antes de establecerse durante cinco años en el Circo Hippodrome de Londres, donde llegó a trabajar con un jovencísimo Charles Chaplin, en el que debió influir, pues también interpretaba a un personaje bondadoso pero torpe, como el posterior vagabundo conocido en España como Charlot. Posteriormente se trasladó a Nueva York, donde arrasó, siendo calificado por The New York Times como "el hombre más divertido de la Tierra", y por Buster Keaton como "el mejor payaso del mundo". Sorprende que un ídolo del 'show bussiness' como Marceline haya quedado relegado por completo al olvido, pocos serán los espectadores que tengan referencias suyas antes del visionado de este logrado trabajo de investigación. Y surge la inevitable reflexión sobre por qué se le desconoce en España, quizás descuidamos un poco lo nuestro. Roda compone un trabajo sencillo, pero que atrapa con su combinación de imágenes documentales interesantes, aluvión de datos y recreación dramática de momentos destacados de la vida del protagonista. Quizás esto último sea lo menos logrado, pues pese a sus buenas intenciones acusa la falta de medios. Al menos, en estas secuencias realiza un correcto trabajo el actor Pepe Viyuela (Filemón en La gran aventura de Mortadelo y Filemón) que da vida a Marceline. También resulta emotiva su sentida apología del payaso clásico, capaz de combinar el humor con el drama.
6/10
(2013) | 89 min. | Ciencia ficción Tráiler
Un peligroso ente alienígena se transforma en una bella mujer. Con esta apariencia conduce una furgoneta por las calles en busca de hombres a los que secuestra, con fines perversos. Surrealista cinta de ciencia ficción con alguna idea, pero que sin embargo resulta pesada, pues más allá del punto de partida apenas avanza. El realizador parece deleitarse en el erotismo de las imágenes, pero esto al final resulta agotador. Scarlett Johansson se esfuerza por mostrar que su personaje va adquiriendo poco a poco humanidad, al entrar en contacto con sus víctimas, pero el guión no tiene mucho interés, y a ella parece que la han reclutado para mostrar su cuerpo, se anunciaba el film como la primera vez que se desnudaba en su carrera.
3/10
(2019) | 108 min. | Romántico | Acción | Comedia Tráiler
A Leo, joven promesa del boxeo, le diagnostican un tumor cerebral. Mientras asimila que le queda poco tiempo de vida, ayuda a una desconocida que se le cruza a la carrera por la calle, la joven Monica, noqueando al tipo que le persigue. La desvalida muchacha ejerce la prostitución para un jefe de los yakuza que ahora cree que está implicada en un plan para robarle una enorme cantidad de droga. El prolífico Takashi Miike ha llegado a rodar hasta ocho largometrajes algunos años, en concreto en 2001 y 2002. Por desgracia, no todas sus obras están al nivel de las historias clásicas de samuráis 13 asesinos y Hara-KIri: Muerte de un samurái, posiblemente las dos mejores, ni siquiera llegan a la altura de la durísima pero con ideas interesantes Audition, la más conocida; atesora también en su filmografía grandes bodrios como la surrealista ida de olla La felicidad de los Katakuri. Esta cinta, que a ratos quiere ser la versión japonesa de Amor a quemarropa, que tenía guión de Quentin Tarantino, se queda a medio camino. A veces conmueve la historia de amor entre los protagonistas, tiene un tono más positivo de lo habitual en el realizador y funcionan sus secuencias de acción ultraviolentas, con un tono de cómic, a ritmo frenético. Los actores Masataka Kubota y Sakurako Konishi logran despertar empatía hacia los protagonistas. Les secunda un plantel de secundarios irregular, pues algunos resultan un tanto exagerados. Desconcierta a ratos, con detalles como cuando a Monica le aterroriza el espectro de su progenitor en calzoncillos. También resulta extraño que se recurra a un segmento animado de estilo pop en un momento concreto, para ahorrarse unos planos que habrían sido caros de recrear con efectos visuales, y que habrían precisado de especialistas. Estos profesionales están desapareciendo en Japón, por lo que resultan complicados de encontrar.
5/10