Pasó más de ocho años en prisión antes de dedicarse a la actuación y aparecer en películas como "Serpico" y "Atrapado por su pasado". Richard Foronjy ha fallecido el domingo a los 86 años.
Richard Edward Salerno –nombre auténtico de Richard Foronjy– nació el 3 de agosto de 1937. “Crecí como un niño enojado en Brooklyn. No me importaba nada”, afirmó. Nunca fue a la escuela secundaria, se casó y tuvo cuatro hijos. “Fue en la época anterior a los ordenadores, y pensé que podría ganarme la vida fácilmente falsificando cheques y coleccionando tarjetas de crédito. Luego comencé a robar tiendas de dulces”, explicaba. “Me pareció que sería más rentable acudir a los bancos con mucho dinero. Entonces comencé a robarles. Mi primer 'trabajo' en un banco me reportó 170.000 dólares, mucho más de lo que Willie Sutton jamás obtuvo. Gasté generosamente el dinero y me fui a Europa. “Al final, todo me alcanzó”, dijo. “Le robé a un abogado a punta de pistola y la policía me atrapó mientras me alejaba”. Foronjy dijo que leyó más de 500 libros y aprendió a mecanografiar cuando estuvo en prisión.
Fue arrestado más de 20 veces por “falsificación, robo a bancos, estafas con tarjetas de crédito, delitos diversos y engaños… [culpable de] casi todo excepto drogas y homicidio”, dijo en una entrevista de 1987 con Vernon Scott de UPI. Tras cumplir ocho años en las prisiones de Sing Sing y Attica en Nueva York, fue liberado cuando tenía 32 años.
Mientras veía un episodio de Kojak en la tele, se dijo a sí mismo que si Telly Savalas podía ser actor, él también podría hacerlo. "No estaba pensando en actuar cuando engañé a la gente", dijo Foronjy. "Pero eso es lo que estaba haciendo". Trabajó como carnicero, tomó clases de actuación en su tiempo libre, encontró un agente y consiguió el papel de Corsaro, un asesino de policías en Sérpico. “Lloré cuando Lumet me dio el trabajo”. Se mudó a Hollywood en 1975. Repitió como agente de la ley en A la mañana siguiente (1986) y El príncipe de la ciudad (1981), todas para Sidney Lumet. “Era especialmente bueno interpretando a policías, sin duda porque llegué a conocerlos muy bien cuando me arrestaban cada dos semanas”, dijo.
También dio vida a un policía corrupto en Érase una vez en América (1984) de Sergio Leone. Sus memorias, From the Mob to the Movies, se publicaron en 2020. Le sobreviven su pareja, Wendy; sus hijos, Charles, Susan, Christine y Richard; sus hermanos, Charles, Frank y William; y 17 nietos. “Su trayectoria como padre estuvo marcada por desafíos y complejidades”, señaló su familia.
