John Grover, montador de cine británico que trabajó en media docena de películas de James Bond y participó en títulos como “2001: Una odisea del espacio” y “Doctor Zhivago”, ha fallecido el 28 de septiembre a los 87 años. La asociación British Film Editors, de la que fue miembro de su junta directiva durante años, confirmó la noticia, aunque no comunicó la causa de la muerte. Le sobreviven su esposa, Jenny, con quien llevaba 62 años casado, sus hijos Tim y Camilla, y varios nietos y bisnietos.
Nacido el 24 de octubre de 1938 en Barnet, Middlesex, John Grover comenzó su trayectoria profesional como ayudante de montaje, inicialmente sin acreditar, en algunas de las grandes producciones del cine británico y estadounidense de los años sesenta. Entre sus primeros trabajos figura La maldición de la casa de los Usher (1963), dirigida por Robert Wise, y posteriormente Grand Prix (1966), de John Frankenheimer.
También participó como ayudante en 2001: Una odisea del espacio (1968), de Stanley Kubrick, director con el que volvería a coincidir después de haber trabajado en Doctor Zhivago (1965), de David Lean. Su currículum de aquellos años incluye además Adiós, Mr. Chips (1969), dirigida por Herbert Ross.
Durante los años setenta continuó trabajando como ayudante de montaje en películas como El pájaro azul (1976) y El verdugo (1975), antes de consolidarse como montador.
Su relación con la saga de James Bond fue especialmente destacada. John Grover ejerció como montador principal de Sólo para sus ojos (1981), Alta tensión (1987) y Licencia para matar (1989). Además, participó en el montaje de La espía que me amó (1977), Moonraker (1979) y Octopussy (1983). Una buena colección de 007, vaya: casi podía haber pedido al MI6 una placa de agente por acumulación de servicios.
Aparte, trabajó en otras producciones de acción y aventuras, entre ellas Patos salvajes (1978) y Los lobos de mar (1980), ambas protagonizadas por Roger Moore, uno de los rostros más asociados al agente secreto creado por Ian Fleming.
Entre sus restantes créditos cinematográficos destacan La opción final (1982), Lifeforce, fuerza vital (1985), La canción de Buddy (1991) y Funky Monkey (2004). También desarrolló una importante carrera en televisión, donde participó en series británicas como CI5: Los profesionales, Monseñor Renard y Fat Friends, además de películas para televisión estadounidenses como Nobody's Children y Frankenstein (1992).
Su último trabajo cinematográfico fue el drama lituano Dievų miškas (2005), conocido internacionalmente como Forest of the Gods, que montó poco antes de poner punto final a una carrera desarrollada durante varias décadas entre grandes producciones, cine de género y televisión.
