Leonardo DiCaprio acaparó miradas en los Globos de Oro 2026 no solo por su presencia en la alfombra roja, sino por el protagonismo absoluto de su reloj.
El actor lució un Rolex Cosmograph Daytona “Le Mans”, una pieza muy codiciada que no pasó desapercibida y que confirmó hasta qué punto los relojes de alta gama se han convertido en arma de seducción en las galas de premios.
La ceremonia, celebrada el domingo en el Beverly Hilton, volvió a demostrar que los principales actores de Hollywood dominan el arte de mostrar discretamente (o no tanto) sus relojes de lujo: poses calculadas, mangas estratégicamente recogidas y muñecas bien colocadas frente a los fotógrafos. No es casualidad. Ser embajador o “amigo de la casa” de una gran firma relojera implica visibilidad y compromiso.
En el caso de Leonardo DiCaprio, la elección tenía un valor añadido. El actor firmó en febrero de 2025 como nuevo embajador de Rolex —“Testimonee”, en la jerga de la marca—, uniéndose a nombres como Martin Scorsese o James Cameron. Su presencia en los Globos de Oro, apoyando Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson, servía también para reforzar esa alianza.
Con esmoquin de Dior y zapatos Manolo Blahnik, Leonardo DiCaprio llevó un Daytona presentado en 2023 para conmemorar el centenario de las 24 Horas de Le Mans, reconocible por su esfera negra con subesferas blancas tipo “reverse panda”. El modelo, de edición limitada, se vendía originalmente por cifras de cinco dígitos, pero en el mercado de coleccionismo ya alcanza ampliamente los seis.
La anécdota de la noche terminó de sellar la imagen de embajador aplicado. Los atascos provocados por cortes de tráfico obligaron a muchos invitados a bajarse del coche y llegar a pie al hotel. Leonardo DiCaprio fue uno de ellos. Lejos de esquivar la alfombra roja o colarse para no perderse la retransmisión, esperó su turno ante las cámaras y posó con calma, asegurándose de que su Rolex quedara bien visible. Un gesto muy acorde con quien no se toma a la ligera su papel de imagen de marca.
Leonardo DiCaprio no fue el único en convertir el reloj en protagonista. John Krasinski, acompañado de Emily Blunt, apostó por la elegancia clásica con un Glashütte Original Sixties, un sobrio tres agujas de acero de 39 mm, perfecto para un esmoquin de terciopelo de Dolce & Gabbana. En el extremo opuesto del espectro, Dwayne Johnson añadió brillo a su traje de Ralph Lauren con un Chopard Alpine Eagle 41 Frozen Summit, una pieza engastada con más de 29 quilates de diamantes y limitada a solo ocho unidades.
Los Globos de Oro 2026 confirmaron así una tendencia clara: en Hollywood, el tiempo no solo se mide en premios y estrenos, también en relojes capaces de robar protagonismo a cualquier esmoquin.
