Francis Ford Coppola se ha despachado a gusto con Jack Nicholson, Al Pacino y Robert De Niro, a quienes ha tachado de acomodados dentro de la industria del cine.
Francis Ford Coppola ha realizado unas ácidas declaraciones a la revista GQ en las que critica a tres de los grandes pesos pesados de Hollywood, Robert De Niro, Al Pacino y Jack Nicholson. El cineasta no ha dejado títere con cabeza entre tan reconocidos y veteranos actores, a los que considera acomodados en sus privilegiados tronos cinematográficos. Al hablar de De Niro y Pacino, ambos presentes en El padrino II, dice que cuando los conoció eran “jóvenes e inseguros”, un momento en el que merecían la pena. De Pacino dice que “es muy rico, quizás porque nunca gasta nada; utiliza su dinero para guardarlo debajo del colchón”. Sobre De Niro dice que se inspiró en su estudio, Zoetrope, para crear su propio imperio cinematográfico que le ha dotado de mucho poder. Con el joven Nicholson coincidió en El Terror (1963), en la que Coppola echó una mano al director, Roger Corman, aunque no está en los títulos de crédito. Dice que era un chico inteligente e inquieto, aunque ahora se ha convertido en alguien “rico, influyente y que está rodeado de mujeres”. En definitiva, un trío de ases que “vive muy bien sin hacer nada”.
Después de pronunciar tan claras y reconfortantes palabras hacia sus colegas, Coppola tuvo tiempo de alabar el trabajo de otros actores jóvenes que en su opinión sí encajan en su patrón interpretativo. Y a colación salió el nombre de Javier Bardem, que trabajará con Coppola en Tetro. Del español dice que “se muestra entusiasmado ante la perspectiva de hacer algo nuevo”. Y concluye: “no siento esa pasión por interpretar a un personaje y hacerlo bien en esos tres actores”.
No deja de resultar curioso que sea precisamente Coppola quien lance estas duras críticas contra estas grandes estrellas de Hollywood, pues él ha estado alejado de su profesión de director diez años, desde Legítima defensa. Desde entonces colaboró en la dirección de Supernova (2000) y ha producido varias películas como El buen Pastor –de su “amigo” De Niro-, aunque la mayor parte del tiempo lo ha dedicado a sus viñedos. Es probable que se haya permitido el lujo de hablar así de sus compañeros porque ahora ha entrado en la que parece una nueva etapa creativa de su vida pues acaba de rodar Youth Without Youth y se prepara para hacer lo propio con Tetro.
