Joseph Pierce analiza a fondo "El hobbit", un cuento para niños de J.R.R. Tolkien que resulta tener mucho más contenido del que parece a simple vista.
El viaje de Bilbo. Descubriendo el significado oculto en "El hobbit" (Joseph Pierce, Palabra, 148 págs.)
El británico Joseph Pierce –responsable de "Escritores conversos"– viene a ser el más destacado experto actual de inspiración católica en autores literarios. Ha analizado desde esta perspectiva a Aleksandr Solzhenitsyn, Oscar Wilde, G.K. Chesterton, William Shakespeare y J.R.R. Tolkien, por el que parece sentir una especial devoción. Con motivo del estreno de la adaptación al cine de la primera obra de ficción de este autor, El hobbit: un viaje inesperado (que abre una trilogía), Pierce –que no ha visto la película aunque intuye cómo va a ser– ha escrito "El viaje de Bilbo", somero análisis de la primera obra de ficción 'tolkieniana'.
Pierce cautiva al lector con un estilo directo (nada erudito) que sin embargo alcanza una gran profundidad. Va siguiendo en orden los principales acontecimientos de la novela, indagando en lo que Tolkien quiso decir. También apunta significados que posiblemente el profesor de Oxford incluyó de forma inconsciente, pero que sin duda provienen de su formación religiosa. Al estudiar una obra sin duda menos conocida que "El Señor de los Anillos", y aunque comparte numerosos temas con la misma, las reflexiones de Pierce sorprenderán muchas veces incluso a quienes conozcan bastante bien los textos de la Tierra Media.
Básicamente, Pierce destaca el papel en la novela de la Providencia, en diversos acontecimientos que se resuelven por lo que muchos definirían como simple azar, al menos hasta que al final, el carismático Gandalf le aclara al protagonista, Bilbo Bolsón: "¿No pensarás que todas tus aventuras y escapadas se debieron sólo a la suerte?". El autor recuerda que en las novelas de Tolkien (sobre todo en la escena clave en el Monte del Destino de El Señor de los Anillos), la voluntad moral del individuo no resolvería por sí misma la situación si no fuera con ayuda del elemento sobrenatural.
También dan que pensar sus reflexiones sobre cómo la introducción de un elemento de incomodidad en la vida de un representante de una raza poco propensa a los riesgos y amante de la tranquilidad –un hobbit– le hace abandonar una existencia egoísta para convertirse en un individuo mejor, dispuesto al sacrificio. A lo largo del libro, Pierce aprovecha para arremeter contra las principales críticas que ha cosechado Tolkien a lo largo de los años, sobre todo contra los que le acusan de escritor escapista que se centra en un mundo de fantasía, supuestamente vacío de significado real.
