Leonid Lebedev pasó de los campos petrolíferos de su Rusia natal a la producción cinematográfica. Tras ganar una enorme
Leonid Lebedev pasó de los campos petrolíferos de su Rusia natal a la producción cinematográfica. Tras ganar una enorme fortuna con sus plataformas, decidió dedicarse a su verdadera pasión, el cine, fundando una cooperativa que ha sacado adelante títulos como Tiski o Kislorod, poco conocidos fuera de su país.
Pero tras la experiencia de su hija de nacionalidad americana, Julia Lebedev, que ha producido The Good Doctor, protagonizada por Orlando Bloom, el magnate ha puesto su mirada en la meca del cine, y ha decidido dedicarse a la financiación de films en inglés. Ahora, baraja diversos proyectos, entre ellos Silent Life, un drama que tendrá como protagonistas a Isabella Rossellini y Franco Nero.
"Financio cine por razones de filantropía, y por el placer de la creación, no para ganar beneficios", ha declarado Lebedev, a The Hollywood Reporter. "Eso significa que desde que tengo libertad para producir lo que quiera, tengo la posibilidad de invertir en títulos de perspectivas comerciales inciertas, independientemente de su presupuesto, ya sea de 50 millones de dólares, o de 150 millones". No es el primer inversor procedente de Rusia que desembarca en Hollywood, pues existen casos como el de Valery Chumak, que hizo su fortuna en las minas de Siberia, y que está detrás de Captivity, film dirigido por Roland Joffé, con Elisha Cuthbert como protagonista.
