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Biografía

Roland Joffé

Roland Joffé

74 años

Roland Joffé

Nació el 17 de Noviembre de 1945 en Londres, Reino Unido

Premios: 1 Festival de Cannes

Gritando en sonido estereofónico

11 Enero 2011

Sobre todo para quienes fuimos jóvenes en los 80, Roland Joffé es uno de los grandes, porque nos hizo descubrir que se podían crear grandes espectáculos cinematográficos, de fotografía impecable y memorable banda sonora, que también reflexionaran sobre temas de interés, y denunciaran situaciones injustas del pasado para comprender mejor el presente. Y aunque parecía haber caído en el olvido, lo cierto es que Joffé aún tiene qué contar.

Nacido el 17 de noviembre de 1945, el londinense Roland Joffé proviene de una familia de raíces judías y estudió entre otros lugares en la escuela judía Wallingford (Oxfordshire). Siempre fue un hombre interesado por la religión y por las injusticias del mundo, y en su rebelde juventud simpatizaba con la izquierda, en concreto con el Partido de los Trabajadores Revolucionarios, de Gran Bretaña, de orientación trotskista, aunque nunca se afilió. “Estaba interesado en política en aquella época, sobre todo en lo que estaban haciendo los partidos políticos, pero no me involucré activamente”, comenta el cineasta.

Por estas simpatías, Joffé acabó en la lista negra del MI5, lo que le causó problemas cuando la BBC quiso contratarle para dirigir la adaptación televisiva de la obra “The Spongers”. El productor Tony Garnett decidió apostar por él de todas formas, y Joffé se convirtió en un profesional televisivo de gran prestigio.

La televisión consagró a Joffé, que ya estaba considerado un solvente profesional cuando debutó en el cine con la memorable Los gritos del silencio, de 1984, basada en el reportaje “The Death and Life of Dith Pran: A Story of Cambodia”, publicado por Sydney Schanberg, en el New York Times.

El film recrea las dramáticas experiencias de tres reporteros en Camboya durante la ascensión al poder de los Jemeres Rojos. El film no sólo ayudó a divulgar la crueldad del tiránico régimen, sino que además fue un gran éxito de crítica y público, y obtuvo tres Oscar, al actor secundario (Haing S. Ngor), fotografía (Chris Menges) y edición (Jim Clark). La banda sonora supuso el primer trabajo creado originalmente para el cine de Mike Oldfield.

El productor de su ópera prima, David Puttnam, vuelve a formar equipo con Joffé para su siguiente trabajo, La misión. El guión de Robert Bolt (Un hombre para la eternidad) contiene los temas que más le interesaban al cineasta: la redención, la violencia y la religión. Contrapone las peripecias de dos personajes, el padre Gabriel, un ferviente jesuita que funda una misión sobre las cataratas del Iguazú, y Rodrigo, un mercenario que se unirá a él, después de matar a su propio hermano porque tiene relaciones con su esposa, y que ha decidido renunciar para siempre a la violencia.

“Es una historia conmovedora sobre la realidad política versus lo mejor de la naturaleza humana. Somos de naturaleza animal y por tanto destruimos lo que amamos por intereses y fines egoístas, y a la vez, somos torturados por el sentimiento de que existen otras opciones, pero no tenemos la fuerza para realizarlas. En las cuestiones políticas de hace 400 años encontramos los mismos interrogantes con los que luchamos hoy en día”, comentó Joffé.

La fotografía de localizaciones inigualables de la América Meridional, la inspiradísima banda sonora de Ennio Morricone, y sobre todo, las intensas interpretaciones de dos grandes, Jeremy Irons (Gabriel) y Robert De Niro (Rodrigo), contribuyeron a que la película fuera realmente memorable.

Con esos dos títulos, se preveía una carrera de órdago para Joffé. Sin embargo, la interesante aunque lenta Creadores de sombras, sobre la creación de la bomba atómica, se estrelló en las taquillas, a pesar de contar con Paul Newman como protagonista. Tampoco obtuvo el reconocimiento esperado La ciudad de la alegría, digna, aunque muy resumida, adaptación del célebre best-seller de Dominique Lapierre, con Patrick Swayze como médico que se traslada a la India para ayudar a los desfavorecidos.

Cuesta abajo, Joffé se vio obligado incluso a rodar la mayor parte de una película muy comercial, que desentona en su filmografía. Se trata de la adaptación de un célebre videojuego, Super Mario Bros., un auténtico tostón, aunque ni siquiera apareció en los títulos de crédito.

Discreto en lo referente a su vida privada, se conoce de Joffé que de su matrimonio con la actriz Jane Lapotaire nació su primer hijo, Rowan Joffe, guionista de El americano y 28 semanas después. Tras el divorcio tuvo otra hija, con la también actriz Cherie Lunghi.

En cine, a lo largo de los 90 no levantó cabeza. Tras La letra escarlata, discretísima adaptación de la novela de Nathaniel Hawthorne, probó fortuna con el género negro con la subida de tono Goodbye Lover, a ratos interesante pero fallida.

Tras el fracaso de Vatel, con Gérard Depardieu interpretando a un cocinero de los prolegómenos de la Revolución Francesa, Roland Joffé tocó fondo con Captivity, un thriller con un guión que tenía más agujeros que un queso de gruyere. Hasta provocaba la hilaridad en el cine cuando los policías que buscan a la protagonista, secuestrada, acuden al domicilio del presunto culpable, y mientras echan un vistazo, se sientan a ver un partido en la tele. Durante la publicidad, cambian tranquilamente de canal, ¡y descubren el circuito cerrado por el que el secuestrador vigila a la chica! Ofrecía la impresión de que el cineasta andaba totalmente desmotivado.

¿Cómo acabó Roland Joffé rodando una película sobre el santo español Josemaría Escrivá? Al parecer, uno de los impulsores del film fue a Holanda para convencerle de que rodara la película. Llevaba consigo libros y un DVD con imágenes de Escrivá. En un principio, Roland Joffé no estaba interesado en ese proyecto. “Regresando a casa pensaba ‘no tengo ganas de hacer esta película. Tengo otro proyecto ambientado en La India’ (...) Pensaba rechazarlo”, comenta el cineasta en una entrevista con Jesús Colina, para la agencia de noticias Zenit.

Aún así puso el DVD mientras redactaba en el ordenador una carta para rehusar el ofrecimiento. Mientras escribía (“Muchas gracias. Aprecio el que haya emprendido todo este viaje, pero pienso que verdaderamente usted debería buscar en otro lado”) el DVD seguía funcionando y Joffé se fijó en un fragmento en el que san Josemaría hablaba en una reunión en Chile con una joven judía, que aseguraba que su más ferviente deseo era convertirse al catolicismo, pero al ser menor de edad sus padres no se lo permitirían. Escrivá le responde que sea buena con sus padres, que les quiera mucho, y que no muestre ningún gesto de insurrección. “Estaba mirando a mi ordenador y me decía: "Espera un momento". Apagué el DVD. Dejé de escribir la carta. Me puse la gorra de director de cine y escribí una escena”, explica Joffé.

Así empezó a trabajar en Encontrarás dragones, un film sobre un joven periodista que descubre la amistad que unió en el pasado a su padre con el sacerdote español. Escrita por el propio Joffé (hubo un guión previo de Barbara Nicolosi que finalmente se desechó por completo), el cineasta recupera temas de La misión, ya que se centra en el periplo personal de dos personajes, uno espiritual (Escrivá) y otro (Manolo) cuya vida está marcada por la violencia. Ambos están interpretados respectivamente por Charlie Cox y Wes Bentley y el film transcurre fundamentalmente durante la Guerra Civil.

Ganador de 1 premio

Filmografía
Desprecio

2019 | Scorned

Brooke está casada, pero la relación con su marido va mal. Él se muestra distante y ella sólo quiere recuperarle, pero las cosas se complicarán cuando empieza una relación con un agente de seguros que les quiere vender un seguro de vida. Discreto thriller dramático televisivo cuyo planteamiento suena a mil veces trillado. Protagoniza Emilie de Ravin, que se dio a conocer en la serie Perdidos.

4/10
Sun Records

2017 | Sun Records | Serie TV

El precio del perdón

2017 | The Forgiven

Tras el fin del apartheid, el arzobispo Desmond Tutu visita la prisión de máxima seguridad Pollsmoor de Ciudad del Cabo para reunirse con Piet Blomfeld, un ex oficial de la Fuerza de Defensa de Sudáfrica, para evaluar su candidatura a la amnistía. Blomfeld, que no muestra arrepentimiento, es un posible testigo de los asesinatos cometidos durante el Apartheid, particularmente el asesinato de la hija adolescente de la señora Morobe, quien pide al arzobispo que encuentre respuestas sobre su hija desaparecida.

Texas Rising

2015 | Texas Rising | Serie TV

The Lovers

2013 | The Lovers

Encontrarás dragones

2010 | There Be Dragons

Robert, un periodista llegado de Estados Unidos, está investigando la vida de Josemaría Escrivá, un sacerdote español en proceso de beatificación que era de su mismo pueblo aragonés. Descubre que hay más puntos de conexión, pues su padre y él estuvieron juntos en el seminario cuando eran jóvenes. Pero seguir indagando supone sacar a la luz dolorosos secretos del pasado, que tuvieron entre otros telones de fondo el de la fraticida guerra civil española. Roland Joffé, tras dos excelentes películas, Los gritos del silencio y La misión, vio cómo su carrera se desinflaba progresivamente. Vuelve a alzar el vuelo con este arriesgado film, que aborda la figura de un personaje histórico, el fundador del Opus Dei, cuya vida discurre paralela a la de otro personaje creado para la ocasión, Manolo Torres, que habría sido buen amigo de la infancia. Tal recurso y el de la indagación periodística sirven para deslizarse del presente al pasado, y reflexionar sobre las distintas reacciones que se pueden dar a las situaciones duras que trae consigo la vida. Pueden entonces alzarse los “dragones” –feliz y hermosa expresión de Joffé, destinada a perdurar en el imaginario colectivo– que conducen a una espiral de odio y violencia, o ser dominados éstos por una respuesta basada en el amor y el perdón, respaldada por las convicciones religiosas. La película, de indudable tirón popular y amplio lienzo épico que se nota en su esfuerzo de producción, tiene el mérito de no tratar de ajustar cuentas guerracivilescas, aquí la dialéctica de vencedores y vencidos brilla por su ausencia, no se entra a ese trapo. Tenemos en cambio los dramas personales, y el pensamiento de que hay que procurar ponerse en la posición del otro. Aunque pueda reprocharse alguna situación folletinesca –especialmente en los pasajes de los milicianos republicanos–, domina la emoción pura y dura, una narración vibrante, que conduce al catártico e impactante desenlace. Hay un gran acierto en el reparto, incluso los papeles pequeños –Derek Jacobi, Unax Ugalde, Jordi Mollà, Ana Torrent...– llaman la atención. Pero sobresale Charlie Cox, que supera con nota el desafio de encarnar a un santo del que existen abundantes filmaciones. Quizá sea Wes Bentley el que lo tiene más difícil, por el carácter de su Manolo, continuamente crispado y con caóticas motivaciones a lo largo de la trama, sobre todo en su relación con la estupenda Olga Kurylenko. El film supone el regreso estelar de Joffé, superproducción que narra una historia muy humana, intensa y emocionante, que se ajusta perfectamente a sus prioridades. Tanto se ha implicado Joffé en el proyecto que, además de dirigir, firma el guión y ejerce de productor, siendo la primera vez que aúna esa triple dedicación en una sola película. Destaca la sólida y verosímil puesta en escena –hay en la producción un equipo artístico superoscarizado que incluye al diseñador de producción Eugenio Zanetti, al compositor Stephen Warbeck y a la diseñadora de vestuario Yvonne Blake–, y aunque el color ocre cuando la historia se remite al pasado puede resultar una elección obvia, hay un tratamiento muy inteligente de la fotografía, diferente según la época en que discurre la acción.

8/10
Captivity

2006 | Captivity

Como es bien sabido, el británico Roland Joffé dirigió dos de las grandes películas de los 80, Los gritos del silencio y La misión, ambas producidas por su compatriota David Puttnam. No les ha acompañado la suerte en su carrera por separado. Mientras que Puttnam lleva años retirado de las pantallas, Joffé ha sido relegado a subproductos indignos de su talento, situación que desgraciadamente se repite en la industria, cuando un realizador solvente tiene la mala suerte de conocer el fracaso. El cineasta ha ido de mal en peor con títulos como Creadores de sombra, La ciudad de la alegría, La letra escarlata y Vatel. Finalmente, toca fondo con esta insólita coproducción ruso-estadounidense. Jennifer, una famosa modelo de pasarela, se despierta en una habitación oscura, sin ningún recuerdo de cómo ha llegado allí. Descubre un aparato televisivo, donde se proyectan imágenes que la muestran a ella, siendo raptada por un desconocido e introducida en una furgoneta. No muy lejos de allí, los detectives Bettiger y Disantos investigan su desaparición, pero apenas tienen pistas de lo ocurrido. El punto de partida, sin ser original, podría haber dado lugar a un thriller convencional y tópico, pero efectivo, a medio camino entre El silencio de los corderos y la reciente Saw. Por desgracia, el reparto es muy irregular. Se defiende la atractiva Elisa Cuthbert, que se está encasillando tras saltar a la fama con la serie 24, siempre secuestrada por terroristas, ansiosos de presionar a su padre. Pero está secundada por actores de tercera regional, como la pareja de policías, dos tipos que en todo momento parecen a punto de echarse a reír. Lo peor es que a Joffé le han dado un guión poco verosímil, con más agujeros que un queso de gruyere, coescrito por Larry Cohen, autor del libreto de Cellular. Son tan graves los defectos, que resultaría difícil ocultarlos con secuencias de suspense, como algún realizador ha logrado en el pasado. Joffé parece poco motivado, de manera que la película va acumulando despropósitos hasta perder el tono de thriller, por falta de coherencia o por tirar de recursos fáciles. Por ejemplo, la protagonista descubre quién es el secuestrador porque ha dejado a su alcance un álbum de fotos donde aparece con sus víctimas. Un cristal al parecer tintado de negro, permite entablar una conversación, rayando letras en la pintura, lo que curiosamente se puede hacer por los dos lados. Se lleva la palma el momento en que los dos policías ven un partido en casa del supuesto culpable, y al cambiar de canal durante la publicidad descubren el circuito cerrado de televisión por el que éste vigila a la secuestrada.

2/10
Vatel

2000 | Vatel

Estamos en pleno siglo XVIII, prolegómenos de la Revolución Francesa. François Vatel es el nombre del maestro de ceremonias del Príncipe de Condé, un noble francés que se encuentra arruinado y pretende conseguir el favor del rey. Para lograr sus propósitos, invita al monarca y a su séquito para disfrutar una temporada de fiestas en su castillo de Chantilly. Los fastos serán obra de Vatel. Pero con la llegada del rey, vendrá también una bella mujer, Anne de Montausier (Uma Thurman), que desatará pasiones y odios en la corte. Roland Joffé es un estilista de la imagen y lo demuestra en esta producción llena de colorido e intrigas palaciegas, un auténtico regalo para los sentidos basado en hechos reales. Gérard Depardieu encarna a la perfección a Vatel, un hombre leal a su señor, a su trabajo y a su honor; y Tim Roth, fiel a su imagen, se mete en la piel del libertino marqués de Lauzun. Una película de época de exquisito gusto, con música y coreografía del más alto nivel.

6/10
Goodbye Lover

1998 | Goodbye Lover

Ben es amante de Sandra, la esposa de su hermano Jake. Un tipo celoso, dispuesto a llegar al crimen para desquitarse de la humillación a la que le somete su hermano. Quedan lejos los tiempos en que Roland Joffé filmaba películas como Los gritos del silencio y La misión. En esta ocasión se adentra en los terrenos del thriller erótico, en una historia en la que nada es lo que parece. El juego de amantes y traiciones, movido por una cantidad de dinero muy apetitosa, recuerda a Juegos salvajes. En el reparto, muy conjuntado, pueden verse rostros muy típicos del cine independiente americano (Patricia Arquette, Dermot Mulroney, Mary-Louise Parker), con otros que han hecho su carrera artística en el medio televisivo (Ellen DeGeneres, Don Johnson)

4/10
La letra escarlata (1995)

1995 | The Scarlet Letter

Inspirada en el relato de Hawtothorne narra la historia de Hester Prynne (Demi Moore) que a finales del siglo XVII viaja a un pequeño pueblo de Boston con el objeto de hacerse cargo de una casa y unas tierras, con el fin de tenerlo todo preparado para cuando regrese su marido. Su belleza, sus ideas liberales, pronto le llevan a ser objeto de murmuración en el pueblo. Creyendo que su marido ha muerto, y atraída por el pastor protestante, mantiente relaciones con él, quedándose embarazada. Acusada de adulterio, será castigada a llevar durante toda la vida la letra A "de adultera" en el pecho, y es que en el antiguo Boston no se andaban con chiquitas. Roland Joffé (La Misión, Los gritos del silencio, La ciudad de la alegría) dirige este melodrama romántico, en el que señala los excesos en los que puede caer un excesivo puritanismo. Si bien hay que tener en cuenta que el film carga las tintas. Hay que destacar que la célebre Demi Moore se ve bien acompañada por Gary Oldman y por un siempre eficiente secundario Robert Duvall.

4/10
La ciudad de la alegría

1992 | City of Joy

Max es un médico que tras un desafortunado episodio en el quirófano decide cambiar de aires y marcharse a la India. Allí conocerá un país mísero, donde sólo se benefician unos pocos a costa de la explotación de sus habitantes. En Calcuta se encontrará con Joan, una enfermera valiente y con carácter que no se resiste a la injusta autoridad, y con Azari, un hombre honrado que lucha cada día por sacar adelante a su familia. En medio de todo esto, Max aprenderá que a pesar de las inundaciones, desastres, penurias y enfermedades, la esperanza, el amor a los semejantes y la lucha por la justicia son razones suficientes para vivir con alegría. La historia está basada en la novela de Dominique Lapierre y protagoniza un esforzado Patrick Swayze, dos años después del éxito de Ghost. Le acompaña en la pantalla el bollywoodiense Om Puri (Oriente es Oriente).

6/10
Creadores de sombras

1989 | Shadow Makers

Estamos en la última fase de la Segunda Guerra Mundial. Un grupo de científicos europeos refugiados en Estados Unidos, convence al gobierno para que se vuelque en la fabricación del arma más poderosa jamás creada por el hombre: la bomba atómica. Con ella, la guerra se acabaría de una vez por todas. Pero los nazis también han comenzado sus investigaciones. El general Leslie Groves (Paul Newman) y el científico de origen alemán Robert Oppenheimer (Dwight Schultz) están al frente de este experimento, del que forma parte un reputado equipo de científicos de todo el mundo. El general Groves debe solucionar los prejuicios morales de Oppenheimer y del resto de los científicos, que son conscientes de estar utilizando su ciencia para fines destructivos. Cuenta uno de los sucesos que con más gravedad han afectado al desarrollo de la humanidad: el nacimiento de la bomba atómica. Roland Joffé imprime un ritmo atractivo, que junto a la brillante interpretación de Paul Newman, contagia al espectador. Y aunque de discurrir premioso, despierta cierto interés.

5/10
La misión

1986 | The Mission

La misión de Roland Joffé se ha convertido en un auténtico clásico moderno. Producción del británico David Puttnam, de cuya mano han salido títulos como Los duelistas, El expreso de medianoche, Carros de fuego y Los gritos del silencio (esta última dirigida en 1984 también por Joffé), narra con aplomo una de las gestas españolas en el nuevo mundo: la evangelización de los indios guaraníes, llevada a cabo por los jesuitas en las conocidas reducciones. Estas instituciones donde el evangelio se diría hecho realidad, junto al hermosísimo paisaje (increíbles las cataratas de Iguazú, fotografiadas con pericia por el oscarizado Chris Menges), parecen restituirnos al paraíso perdido. Pero cuestiones políticas de diversa índole podrían dar al traste con todo. La historia, escrita por Robert Bolt (Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, Un hombre para la eternidad), transcurre en el siglo XVIII, cuando España y Portugal han llegado a un acuerdo político, plasmado en el Tratado de Madrid, para gestionar sus colonias americanas. Una consecuencia “colateral” de tal tratado es que los jesuitas, que tienen una misión en tierras de los guaraníes, en Brasil, deberían abandonar el lugar. Pero el padre Gabriel (Jeremy Irons), que esta al frente de la misión, se resiste a dejar a esas almas que tiene encomendadas. Contará con la ayuda de los otros padres, entre los que destaca Rodrigo Mendoza (Robert De Niro), un antiguo traficante de esclavos, que está tratando de redimirse de su pasado disoluto. La película da un magnífico ejemplo de lo que se ha dado en llamar inculturación. Para transmitir a los indígenas la fe cristiana, el padre Gabriel se sirve de la música, y gracias a su oboe logra comunicar con ellos. A este respecto la música del genial Ennio Morricone se revela memorable, con temas hermosísimos, incluido el Ave María guaraní. Para Joffé, que trabajó codo con codo con Bolt, cuyo estado de salud entonces era delicado, la cosa está clara: “Sentí que había algo muy hermoso en aquello que los seres humanos pueden compartir, y aquello se convirtió en la raíz de la historia para mí”. Una de las cosas que mejor funcionan en el film es la diferencia de caracteres entre el padre Gabriel, apóstol convencido de la no violencia y del poder de la oración, y Rodrigo, que debido a su pasado guerrero es partidario de no quedarse de brazos cruzados y combatir la injusticia. Además de a Irons y De Niro, pueden verse en el reparto a unos entonces jovencísimos Liam Neeson y Aidan Quinn.

8/10
Los gritos del silencio

1984 | The Killing Fields

Impactante historia real de periodistas, con el marco de los horrores de la guerra de Camboya. En 1973, el reportero Sydney Schanberg, del New York Times, contaba con la ayuda de un fotógrafo local, Dith Pran, para realizar sus crónicas del conflicto bélico. Cuando finalmente ambos van a ser evacuados por peligrar su vida, Pran se quedará atrapado en tierra, de modo que va a ser testigo de primera fila de las atrocidades de los jemeres rojos. Formidable debut en el largometraje del director británico Roland Joffé (La misión), que bajo la producción del gran David Puttnam, cuenta de modo apasionante la amistad de estos dos hombres, separados en un momento trágico por una terrible guerra. Joffé sabe crear tensión y hay un buen puñado de escenas inolvidables (la del emblema del Mercedes, la de la escucha de la radio, la de la mina en el camino de la selva, la del campo de huesos, etc.). Emociona de veras con el tema 'Imagine' de John Lennon en la escena final.

7/10
El precio del perdón

2017 | The Forgiven

Tras el fin del apartheid, el arzobispo Desmond Tutu visita la prisión de máxima seguridad Pollsmoor de Ciudad del Cabo para reunirse con Piet Blomfeld, un ex oficial de la Fuerza de Defensa de Sudáfrica, para evaluar su candidatura a la amnistía. Blomfeld, que no muestra arrepentimiento, es un posible testigo de los asesinatos cometidos durante el Apartheid, particularmente el asesinato de la hija adolescente de la señora Morobe, quien pide al arzobispo que encuentre respuestas sobre su hija desaparecida.

The Lovers

2013 | The Lovers

Encontrarás dragones

2010 | There Be Dragons

Robert, un periodista llegado de Estados Unidos, está investigando la vida de Josemaría Escrivá, un sacerdote español en proceso de beatificación que era de su mismo pueblo aragonés. Descubre que hay más puntos de conexión, pues su padre y él estuvieron juntos en el seminario cuando eran jóvenes. Pero seguir indagando supone sacar a la luz dolorosos secretos del pasado, que tuvieron entre otros telones de fondo el de la fraticida guerra civil española. Roland Joffé, tras dos excelentes películas, Los gritos del silencio y La misión, vio cómo su carrera se desinflaba progresivamente. Vuelve a alzar el vuelo con este arriesgado film, que aborda la figura de un personaje histórico, el fundador del Opus Dei, cuya vida discurre paralela a la de otro personaje creado para la ocasión, Manolo Torres, que habría sido buen amigo de la infancia. Tal recurso y el de la indagación periodística sirven para deslizarse del presente al pasado, y reflexionar sobre las distintas reacciones que se pueden dar a las situaciones duras que trae consigo la vida. Pueden entonces alzarse los “dragones” –feliz y hermosa expresión de Joffé, destinada a perdurar en el imaginario colectivo– que conducen a una espiral de odio y violencia, o ser dominados éstos por una respuesta basada en el amor y el perdón, respaldada por las convicciones religiosas. La película, de indudable tirón popular y amplio lienzo épico que se nota en su esfuerzo de producción, tiene el mérito de no tratar de ajustar cuentas guerracivilescas, aquí la dialéctica de vencedores y vencidos brilla por su ausencia, no se entra a ese trapo. Tenemos en cambio los dramas personales, y el pensamiento de que hay que procurar ponerse en la posición del otro. Aunque pueda reprocharse alguna situación folletinesca –especialmente en los pasajes de los milicianos republicanos–, domina la emoción pura y dura, una narración vibrante, que conduce al catártico e impactante desenlace. Hay un gran acierto en el reparto, incluso los papeles pequeños –Derek Jacobi, Unax Ugalde, Jordi Mollà, Ana Torrent...– llaman la atención. Pero sobresale Charlie Cox, que supera con nota el desafio de encarnar a un santo del que existen abundantes filmaciones. Quizá sea Wes Bentley el que lo tiene más difícil, por el carácter de su Manolo, continuamente crispado y con caóticas motivaciones a lo largo de la trama, sobre todo en su relación con la estupenda Olga Kurylenko. El film supone el regreso estelar de Joffé, superproducción que narra una historia muy humana, intensa y emocionante, que se ajusta perfectamente a sus prioridades. Tanto se ha implicado Joffé en el proyecto que, además de dirigir, firma el guión y ejerce de productor, siendo la primera vez que aúna esa triple dedicación en una sola película. Destaca la sólida y verosímil puesta en escena –hay en la producción un equipo artístico superoscarizado que incluye al diseñador de producción Eugenio Zanetti, al compositor Stephen Warbeck y a la diseñadora de vestuario Yvonne Blake–, y aunque el color ocre cuando la historia se remite al pasado puede resultar una elección obvia, hay un tratamiento muy inteligente de la fotografía, diferente según la época en que discurre la acción.

8/10
Creadores de sombras

1989 | Shadow Makers

Estamos en la última fase de la Segunda Guerra Mundial. Un grupo de científicos europeos refugiados en Estados Unidos, convence al gobierno para que se vuelque en la fabricación del arma más poderosa jamás creada por el hombre: la bomba atómica. Con ella, la guerra se acabaría de una vez por todas. Pero los nazis también han comenzado sus investigaciones. El general Leslie Groves (Paul Newman) y el científico de origen alemán Robert Oppenheimer (Dwight Schultz) están al frente de este experimento, del que forma parte un reputado equipo de científicos de todo el mundo. El general Groves debe solucionar los prejuicios morales de Oppenheimer y del resto de los científicos, que son conscientes de estar utilizando su ciencia para fines destructivos. Cuenta uno de los sucesos que con más gravedad han afectado al desarrollo de la humanidad: el nacimiento de la bomba atómica. Roland Joffé imprime un ritmo atractivo, que junto a la brillante interpretación de Paul Newman, contagia al espectador. Y aunque de discurrir premioso, despierta cierto interés.

5/10

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