Quentin Tarantino anunció que abandonaba sus planes para rodar el western The Hateful Eight, después de que el guión, filtrado supuestamente por el agente de uno de sus actores, circulara libremente en Hollywood y se publicara en internet. Luego optó por una lectura en directo del libreto el 19 de abril, organizada por el director en el Museo de Arte del Condado de Los Ángeles.
En el marco del evento, Tarantino aseguró que se encuentra trabajando en una segunda versión del borrador, que incluirá un nuevo final. Este anuncio permite especular con la idea de que el realizador deja abierta la puerta a la adaptación cinematográfica de su escrito, con cambios sobre lo ya conocido.
Para el acto, Tarantino llamó a un grupo de actores de categoría, la mayoría habituales de su cine, que posiblemente sean los que tenía en mente para el film: Samuel L. Jackson, Kurt Russell, Tim Roth, Bruce Dern y Michael Madsen. Aunque Christoph Walz estaba vinculado con el proyecto, no acudió, posiblemente por problemas de agenda. El propio Tarantino detallaba cada escena, mientras los intérpretes leían los diálogos. El film tenía como protagonista a un cazador de recompensas (Russell), encadenado a su prisionero, que viaja al lugar donde cobrará una sustanciosa cantidad de dinero en una diligencia, detenida por un afroamericano (Jackson), veterano de la Guerra Civil.
