La proyección de "Érase una vez en Hollywood", el nuevo trabajo de Quentin Tarantino, en el Festival de Cine de Cannes, se ha saldado con una mayoría de críticas bastante entusiastas (aunque ha habido de todo).
Pero está totalmente en contra de la cinta Emmanuelle Seigner, casada con Roman Polanski desde 1989, a la que no ha sentado nada bien que el autor de Reservoir Dogs haya recurrido a uno de los capítulos más traumáticos de la vida de su marido, como base para el argumento de su película. "Me parece horrible que se utilice la trágica vida de alguien, y que se pase por encima de ella, para contar una historia", ha explicado la actriz en Instagram. Además, se queja de la doble moral de la meca del cine. “Sólo digo que en Hollywood no les ha importado hacer una película que usa a Roman y su trágica historia… después de haber hecho de él un paria”, proseguía Seigner. “Y todo sin consultarle, claro”.
El film recoge los trágicos acontecimientos de 1979, cuando la "familia", secta formada por los seguidores de Charles Manson, asesinó a la embarazada Sharon Tate, que llevaba un año casada con Polanski. El cineasta polaco está encarnado en la cinta por Rafal Zawierucha, mientras que Margot Robbie da vida a Tate.
Posiblemente, estos comentarios no le gusten nada a Quentin Tarantino, que se toma muy mal las críticas. En la conferencia de prensa de Cannes, la periodista Farah Nayeri, de The New York Times le echó en cara que Robbie tuviera muy poca presencia en la cinta. "¿No le parece que no es buena idea recurrir a una nominada al Oscar para tan poco papel?", le dijo. "Rechazo tu hipótesis", se limitó a decir el realizador, visiblemente enfadado.
